sábado, 13 de octubre de 2012

Gotta Be You


Hola, esta es la novela que estoy empezando a escribir. Espero que os guste, y si os gusta dejad vuestros comentarios. =)

Capitulo 1

- Carolina levanta!! – gritó su madre desde la cocina.
Era lunes y tocaba la rutina de siempre. Instituto. Me levanté y me miré al espejo, todos decían que era una chica muy guapa. Tengo unos ojos marrones que me habían delatado más de una vez mis sentimientos, y una larga melena castaña bajando por mis hombros hasta casi llegar a la cintura.

Mientras bajaba por las escaleras sentía el olor a tostadas recién hechas y a chocolate caliente, que es lo que más me gustaba.
- Buenos días mamá – dije medio dormida.
- Buenos días, cariño. Hoy no cenaré en casa porque tengo mucho trabajo, pero te he dejado la cena hecha, y después tienes que recoger a tu hermana del colegio. Adiós.

Cuando acabé de desayunar, cogí mi mochila y me dirigió a un parque, donde esperaba siempre a mi mejor amiga, Andrea, para ir juntas al instituto.
- Carol.
- Andrea, tu tan puntual como siempre. – dije con ironía.
- Si, si pero corre que llegamos tarde.

Las clases se pasaron volando. Fui a recoger mis cosas de la taquilla cuando encontré una nota que ponía:
‘You’ll be in my heart’
- ¿Qué es eso?- preguntó la aguda voz de Andrea.
- No lo sé.
- Vamos a tomar algo.
- Vale - contesté. – pero después tengo que ir a por mi hermana.

Las dos salieron del edificio y, para su sorpresa, en la plaza de enfrente había un montón de chicas gritando. No es que el pueblo donde vivíamos sea pequeño, pero tampoco había mucha gente por allí.
- Bueno, ¿haber quién es la valiente que cruza la calle? – dijo Andrea
- Tenemos que cruzar a si que…

Íbamos con cuidado, porque esas chicas no miraban por donde iban, y me tocó a mí darme cuenta, ya que me habían tirado al suelo.
- Lo siento – me dijo una chica, sin ni siquiera mirarme.
Todos se habían quedado callados de repente. Hasta que me di cuenta de que estaba en medio de todas esas chicas.
- ¿Estas bien? – me preguntó una voz masculina que no sabía de donde venía.
Cuando miré hacia arriba lo vi. Unos penetrantes ojos verdes me miraban con preocupación.
- Si – contesté con un hilo de voz.
Él me ofreció la mano para ayudarme a levantar y se la cogí. Tenía las manos muy suaves.
- Harry nos vamos – dijo otro chico.
- Vale, bueno… espero que nos encontremos en otra ocasión. – y dicho esto se dio la vuelta y se fue en una preciosa limusina negra.
- Dios, ¿quién era ese? – me preguntó Andrea.
- No lo se, pero me suena la cara.

Media hora más tarde llegamos a una cafería, donde solíamos reunirnos algunas tardes donde no teníamos nada que hacer.
- ¿Qué tal el trabajo? – me preguntó Andrea.
- Bien… cada día me gusta más. Adoro lo que hago. – y era cierto. Me encantaba mi trabajo, hacer fotografías era mi pasión y trabajar en una revista era mi oportunidad para demostrar que valía.
- ¿Has fotografiado ha algún famoso?
- Si. A algunas modelos y unos cuantos actores. Nada más. – le dijo algo más animada. - Pero hoy vendrá un grupo de música a que les hagan una entrevista y yo les haré las fotos. Pero no me acuerdo como se llaman.
- Que emoción!!! Voy al baño, pídeme un batido de chocolate porfi. – me pidió con voz suplicante.

Bajamos las escaleras de la cafetería y ella se fue al baño y yo a hacer fila para pedir. Había bastante gente. Una anciana la primera, seguida de una pareja de jóvenes y delante de mí un grupo de cinco chicos. Uno se dio la vuelta y me vio.
- O es cosa del destino o me estas siguiendo – dijo con una sonrisa en la cara.
- El destino que me odia – le contesté. Era el chico que me ayudó a levantar en la plaza.
- Me llamo Harry, bueno supongo que ya lo sabías. – me dijo con esa dulce voz.
- ¿Por qué tendría que saberlo?
- Todo el mundo lo sabe.
- Pues lamento no ser todo el mundo. Te toca.
- ¿Qué? – me preguntó.
- Tus amigos ya han pedido, te toca. – le dije como si fuera lo más obvio del mundo.
Pidió y se fue con sus amigos.
Cuando pagué, subí las escaleras para reunirme con Andrea. Pero para mi sorpresa, no estaba sola.
- Esta es Carolina. – me presentó Andrea. - ¿A qué no sabes quiénes son?
- No.
- Somos One Direction. – dijeron los cinco chicos a la vez.
- ¿Quiénes? – pregunté. – Esperad… ya sé quienes sois. Mi hermana os adora.

Estuvimos una hora charlando con ellos hasta que fueron las cinco en punto.
- Me tengo que ir. Mi hermana sale del colegio y tengo que ir a recogerla. – les dije.
- Si quieres te llevo. – me dijo Harry.
- No hace falta. Prefiero ir andando.
- Pues te acompaño. – insistió él.
Salimos de la cafetería y nos pusimos a andar rumbo al colegio de mi hermana.
- ¿Por qué estáis aquí? – pregunté tímidamente.
- Una revista nos pidió una entrevista y además vivimos aquí.
- Ah.
Ninguno sabía que decir, a si que estuvimos gran parte del camino callados. Fue un tranquilo paseo, a pesar de las continuas veces que las fans se acercaban a Harry. Me estaba empezando a cansar de ellas y eso que yo no era famosa.

- Hemos llegado. – le dije a Harry. – Harry, puedo pedirte un favor.
- Claro, lo que quieras.
- Puedes esconderte para que le de una sorpresa a mi hermana. Os adora y la haría muy feliz. – le dije de manera suplicante.
- Me encanta hacer feliz a mis fans. – me dijo sin borrar la sonrisa de su perfecto rostro.
Harry se escondió y entonces la vi. Una niña de unos ocho años apareció corriendo al ver a su hermana mayor.

‘Carolina es muy guapa’ pensó Harry. De repente apareció una niña muy parecida a ella.
- Tengo una sorpresa para ti. – oyó Harry a Carolina.
- ¿En serio? – vio como se le iluminaban los ojos.
- Harry!! – le llamó Carolina.
Salió de detrás de un coche.

- Harry Styles!!! – gritó mi hermana.
Salió corriendo a los brazos de Harry y, por poco lo tira al suelo.

Mi hermana se quedó pegada a Harry hasta que llegamos a casa de una amiga suya.
- Cindy, te quedas aquí. Yo me voy a trabajar, pero a las 8:30 paso a recogerte.
- Vale, Carol. – me contestó con su aguda voz.
- Yo también me tengo que ir, a una entrevista. Me alegro de haberte conocido Cindy. – le dijo Harry con una sonrisa en el rostro.
- Adiós. – Cindy nos abrazó y se metió en la casa.
- ¿Dónde trabajas? – me preguntó Harry.
- Soy fotógrafa en una revista. Hoy tengo que hacer unas fotos a un grupo de música que viene a que les entrevisten.
- ¿No te parece casualidad? – me dijo riéndose.
- ¿El qué?
- Que donde trabajas va un grupo de música a una entrevista y yo estoy en un grupo y me van a entrevistar. – dijo soltando unas cuantas carcajadas.

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