viernes, 30 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 18

- Cenar con mis amigos. ¿Y tú?
- Lo mismo.
- Ah, bueno. – dijo mirando a los chicos y dedicándole una mirada de odio a Harry. – Adiós.
- Adiós.

La cena continuó tranquila y yo no podía evitar mirar a la mesa de al lado, donde estaba Mike. Cada vez que miraba en su dirección lo veía mirando con odio a Harry. ¿Tanto le gustaba yo a Mike, como para que odiara a Harry de esa manera? Estaba tan concentrada en mis propios pensamientos que no me di cuenta de que me estaban hablando.
- Carolina. – me volvió a llamar Andrea.
- ¿Qué? – dije volviendo a la realidad.
- ¿Qué si os apetecía veniros a un pequeño concierto que vamos a dar? – me repitió Liam.
- Claro.
- Pero hay una condición. – me dijo Zayn.
- ¿Cuál? – pregunté.
- Que cantes con nosotros. – me dijeron a la vez.
- ¿Cantar?
- Si, me dijiste que querías intentarlo. Pues es tu oportunidad para darte a conocer. – me dijo Harry.
- Claro.
- ¿Y cantarás algunas canciones tuyas? – me preguntó Niall.
- No sé, ¿debería hacerlo?
- Si, sería perfecto. – dijo Louis. – Brindemos.
- Si, vamos. – dijo Andrea. – Por Carolina!!
- Por Carolina!! – hicimos chocar nuestros vasos, y pude ver la mirada llena de odio de Mike clavada en mí.

Acabamos de cenar y acompañamos a Andrea a su casa. Cuando esta se fue, se pusieron a andar hacia la mía.
- Yo ya puedo ir sola desde aquí. – les dije.
- Te acompañamos, por si acaso. – dijo Harry de manera protectora.
- No hace falta, en serio.
- Que si.
- Bueno, pues Harry te acompaña y nosotros nos vamos. Adiós. – se despidieron.

Nos volvimos a quedar solos y mi corazón empezó a latir violentamente, solo ocurría cuando me quedaba a solas con él. Llegamos hasta la puerta y estaba todo oscuro. No habrán llegado todavía. Me entristecí recordando a mi abuela y, al parecer, Harry lo notó.
- ¿Estás bien? – preguntó preocupado.
- Si, no es nada. – dije sonriendo.
- Bueno, pues hasta mañana.
- Adiós. – lo vi marcharse. – Espera
- ¿Qué? – se dio la vuelta al instante.
- ¿Quieres quedarte a dormir conmigo esta noche? – pregunté muy nerviosa. – Es que mi madre y mi hermana no están y bueno…
- Claro. – me sonrió. – Entremos.

Entramos en casa y le enseñe mi habitación. Era uno de las habitaciones más grandes de la casa, pero a mí eso me daba igual. La elegí por las preciosas vistas que tenía a la ciudad.
- Qué bonita. – dijo mirando por la ventana.
- Gra… gracias.
- ¿Te importa si me doy una ducha? – me preguntó.
- No, claro que no. Estás en tu casa. – le llevé hasta el baño y volví a mi habitación.

Me puse el pijama y bajé a por un vaso de agua a la cocina. Estuve allí unos diez minutos y cuando volví a mi cuarto me encontré con Harry. No llevaba camiseta y dejaba ver su musculoso cuerpo. Cuando lo vi me sonrojé y aparte la vista. Al parecer él lo notó.
- ¿Qué pasa? – dijo riendo. - ¿Nunca has visto a un chico sin camiseta?
- Si, pero ninguno tan guapo. – dije sonriéndole. Por su cara no se esperaba esa respuesta.
- Bueno, ¿y dónde duermo? – preguntó buscando otra cama.
- Te doy cuatro opciones. – dije sonriendo. – En la habitación de mi hermana, en la de mi madre, en el sofá o…
- ¿O? – preguntó Harry esperando la respuesta.
- O conmigo. – dije mirándole a los ojos.

No me lo esperaba. Me había invitado a dormir en su casa y ahora me estaba sugiriendo dormir con ella. No me juzguéis mal por desear pasar la noche a su lado, también soy humano. La miré a los ojos y le sonreí. No podía dejar de sonreír estando con ella. Creo que me había enamorado.
- Bueno, pues elijo… - dije haciendo como que pensaba la respuesta. Me acerqué a ella y la abracé.
- ¿Qué eliges?
- Contigo. – le susurré al oído, cosa que hizo que se estremeciera.

Quería dormir conmigo, cosa que me esperaba. Todos los chicos eran iguales, pero algo hacía que, hasta eso, fuera diferente en él. Mi cama era bastante grande y cabíamos los dos perfectamente. Me tumbé y él a mi lado. Lo tenía muy cerca y yo estaba muy nerviosa.
- Bu…bue…buenas noches. – dije tartamudeando.
- Buenas noches, princesa.

Fueron pasando las horas y no podía dormir. Harry me había abrazado y no me soltaba. Al parecer no se estaría dando cuenta, ya que estaba profundamente dormido. Estaba muy nerviosa. Estaba durmiendo en la misma cama que Harry Edward Styles. Era el sueño de toda fan. Y encima me habían invitado a ir de gira con ellos, había grabado una canción que había sido número uno en muchos países e iba a dar un concierto para darme a conocer. No me lo podía creer. En estos momentos era, seguramente, la chica más envidiada del planeta.

A la mañana siguiente, me levanté con un poco de sueño, ya que no había pegado ojo en toda la noche. Harry seguía a mi lado, abrazándome. Me quedé mirándole, embobada, hasta que abrió los ojos. Me sonrió y se fue incorporando lentamente.
- ¿Qué tal has dormido? – me preguntó sonriente.
- Más o menos.
- ¿Por? Yo he dormido genial.
- No sé, es que…
- A desayunar!!! – oí una voz en la cocina.

Bajamos y vi a mi madre en la cocina, preparando el desayuno, y a mi hermana comiendo y viendo la televisión.
- Mamá, ¿cuándo has llegado? – pregunté.
- Hace un rato, pero te he dejado dormir.
- Verás, como estaba sola…
- Sé que Harry ha dormido contigo. – me dijo sonriente. – Y me alegro.
- Mamá, ¿estás bien? – pregunté con una sonrisa en el rostro.
- Si ¿por?
- No sé, te noto rara. Siempre eres tan pesada en el tema de los chicos que…
- Yo no soy pesada. Solo me preocupo por ti. – empezó a decirme. – Y Harry es un buen chico y se ve que le gustas.
- Yo no le gusto. – dicho esto me fui de la cocina.

Harry estaba viendo la televisión con mi hermana. Al parecer, lo estaban pasando bien. En el fondo eran parecidos. Miré el pequeño reloj de la televisión y… 11:30.
- Ostia!! – grité.
- ¿Qué pasa? – corrió Harry hacia mi.
- Son las 11:30 y llego tarde a clase. – dije cogiendo mi mochila y saliendo de casa.

Miré hacia la puerta y allí estaban los tres, mi madre, mi hermana y Harry, riéndose.
- ¿Qué pasa? – pregunté desconcertada.
- Bueno, no sé. ¿Qué día fue ayer? – me preguntó mi madre.
- ¿Miércoles? De verdad, no lo sé.
- Si, pero ¿que pasó ayer? – siguió Harry.
- No sé, ¿era tu cumpleaños?
- No, te dije que mi cumpleaños es en Febrero. Fue Halloween.
- Entonces, ¿hoy no hay clase?
- No!!! – chilló Cindy.

Entré en casa y dejé la mochila tirada en el suelo. Mi madre si tenía que trabajar, qué lástima, y mi hermana, se quedaba en casa de una amiga suya. O sea que volvía a quedarme sola con Harry. Cuando se fueron, no sabía que hacer y él vio la Wii. Nos pusimos a jugar a alguno de los pocos juegos que tenía. Nos picábamos mucho, los dos éramos muy competitivos y ninguno iba a dejar ganar al otro.
- Oye, ¿qué te parece hacer una apuesta? – me propuso Harry.
- Vale. – acepté. – Que te parece… ¿el que pierda invita al otro a tomar algo?
- Me parece bien. Pero cambiemos de juego. – miró todos los juegos que tenía. - ¿El Just Dance?
- Claro, como te voy a ganar igual…
- Ya te gustaría, preciosa.

Pusimos el juego y la verdad, bailaba muy bien. Tenía mucho ritmo y se movía con mucha elegancia. Esta chica era una caja de sorpresas, y cada vez me gustaba más. ¿Me lanzo y le digo que la quiero? No, no puedo. Pensará que solo quiero aprovecharme de ella porque solo nos conocemos desde hace unos días. Tendré que esperar al momento adecuado. ¿Cuándo nos vayamos de gira? Si, ese será el momento. Estaremos los dos mucho tiempo. Son dos meses juntos. Me quedé mirando como bailaba hasta que me di cuenta de que…
- He ganado!!! – gritó.

2 comentarios:

  1. creoo que este ha sido el capitulo que mas me ha gustado ^^
    me encanta la novelaa^^

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