domingo, 18 de noviembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 12

No podía hacerlo, no podía cantar delante de todo el instituto. Ahora no podía evitarlo, ya le había dicho a la directora que lo haría pero… tenía miedo escénico. Estaba tan absorta en mis pensamientos que no me di cuenta de que el timbre había sonado y ya era la hora del patio.
- ¿Qué quería la directora? – me sorprendió Andrea.
- ¿Eh? Nada, que tengo que actuar en el concierto benéfico. – dije desilusionada.
- Qué bien!!
- ¿Qué bien? Andrea, no canto delante de un público desde que me pasó… eso.
- Ups, es verdad. Ya no me acordaba. – dijo algo desilusionada. - ¿Y qué vas a hacer?
- Le diré a la directora que no puedo hacerlo.
- Espera… se me ocurre una cosa. ¿Y si le pides a los chicos que te ayuden a superarlo?
- No sé, sería demasiada molestia.
- Estarán encantados, créeme.
- ¿Por qué siempre acabo haciendo lo que dices? – dije riendo.

Saqué el móvil del bolsillo para llamar a los chicos, pero me lo quitaron.
- Eh!! – grité.
- ¿A quién ibas a llamar, preciosa?
- Mike, devuélvemelo!!
- Contéstame.
- No te importa.
- Es al chico de los rizos, ¿verdad? – parecía enfadado.
- Dáselo!! – gritó Andrea.
- Cállate!! – dijo mirándola, después volvió la vista hacia mí. – Contéstame!!
- Si, ¿algún problema? – lo desafié.
- ¿Por ese rompiste conmigo?
- ¿Qué?
- ¿Qué te crees, qué soy idiota? Bajaste del coche por ese tío.
- Mike, tú y yo nunca debimos salir. Devuélveme el móvil.
- Toma. – dijo tirándome el móvil, por suerte lo cogí al vuelo.

Nunca había visto a Mike tan cabreado, incluso llegó a asustarme un poco.
- ¿Estás bien?
- Si. Nunca le había visto así.
- Es idiota. – dijo Andrea. - ¿No ibas a llamar a los chicos?
- Si, ahora lo hago.

Busqué el número de Harry en la agenda del móvil, marqué y puse el altavoz.
- ¿Hola? – oí la dulce voz de Harry.
- Harry!! – gritó Andrea.
- ¿Andrea?
-  Te olvidas de mí. – dije fingiendo estar enfadada.
- ¿Carol?
- Hola!! – dijimos las dos a la vez.
- ¿Qué pasa chicas?
- Necesitamos tu ayuda. – dije con entusiasmo. – Bueno, la tuya y la de los demás.
- ¿Qué pasa? ¿Estáis bien? – oímos la preocupada voz del chico.
- No es nada grave. – aclaré.
- Solo que necesitamos de vuestra experiencia musical. – continuó Andrea.
- Vale. Veniros a mi casa después de clase y os ayudaremos.
- Vale. Hasta la tarde!! – dijimos al unísono.

Estaba ansiosa por volver a verle, solo faltaban unas horas. Las clases se me hacían eternas y no me podía concentrar, en mi mente solo estaba él. Fui a por mis cosas a la taquilla. Al doblar una esquina me choqué accidentalmente con Robert, un chico de mi clase muy guapo y un buen amigo.
- Perdona. – dijo nervioso.
- Ha sido culpa mía. Lo siento. – dije sonriente.
- Bueno, adiós Carolina.
- Adiós.

Salí del edificio y allí me esperaba Andrea.
- ¿Nos vamos? – me preguntó.
- Si, le he enviado un mensaje a mi madre diciéndole que volveré más tarde.
- ¿Y lo de la gira? ¿Te vas al final?
- No sé. Harry no me ha dicho nada aún.

Llegamos en media hora a la enorme mansión de los chicos y llamamos al timbre.
- Voy yo. – oímos una voz al otro lado de la puerta. – Chicas!!
- Harry!! – gritamos las dos al unísono.
- Pasad.

Entramos y Harry nos dirigió a un pequeño estudio de música donde estaban todo los demás.
- Hola chicas. – saludó Liam.
- ¿Empezamos? – preguntó Niall.
- Ni siquiera os hemos contado de que va la cosa. – dije riendo.
- ¿De qué trata? – nos preguntó Zayn.
- Veréis, en el instituto van a hacer un concierto benéfico y la cantante está enferma. – empezó Andrea.
- Y la directora me ha pedido que canté yo en su lugar. – acabé.
- ¿Y qué tiene de malo? – preguntó Louis desconcertado.
- Pues que yo no cantó delante de un público desde que tuve un accidente.
- ¿Qué te pasó? – dijo Harry preocupado.
- Tenía cinco años y estaba dando un concierto en el colegio. Había venido todo el mundo a verme actuar, pero… - no pude acabar, pero Andrea lo hizo por mí.
- Se quedó afónica en medio de la actuación y todos se rieron de ella. Desde ese momento dejó de cantar delante de la gente. Sois para los únicos que ha cantado, aparte de mí, claro.
- Tranquila, te ayudaremos. – dijo Harry mientras me abrazaba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario