martes, 11 de diciembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 25

- ¿Os vais a España? ¿Y eso? – preguntó Jessy.
- Tenemos que ir a un programa de televisión. – explicó Liam.
- Pero, mañana es el concierto benéfico. No podréis venir. – dije mirando a Harry.
- Lo sentimos. – se disculparon todos.
- Espera… - dijo Harry. - ¿A qué hora es el concierto?
- A las 23:00.
- ¿Y el programa?
- A las 20:30.
- Puedo ir a las dos cosas. – me dijo Harry con una sonrisa.
- ¿Cómo? Tío, no eres superman. – rió Louis.
- Por ella seré superman con tal de verla sonreír.
- Gra… gracias. – dije tartamudeando y Harry me respondió con un beso.
- ¿Me ayudas con la maleta? -  me dijo al oído, cosa que hizo que me sonrojara y asentí.

Salimos de la habitación de Louis para dirigirnos a la suya. Estaba muy desordenada. Tenía camisetas tiradas por la cama y unos cuantos pantalones fuera del armario. Al parecer no sabía que ropa llevarse. Daba igual lo que se pusiese, siempre iba a estar guapo, se pusiese lo que se pusiese.
- No sé que ropa llevarme. – me dijo mientras me abrazaba por detrás.
- ¿Y quieres que te ayude a elegirla?
- Sería un honor. – dijo haciendo una reverencia.

Empezamos a poner la ropa en la maleta, iba a estar fuera una semana. Metimos ropa de invierno porque seguramente haría frío, pero también camisetas de manga corta. No iba a verle en una semana y eso me ponía muy triste, pero me había dicho que vendría al menos al concierto. Eso decía mucho por su parte. Iba a hacer muchos kilómetros en un día. Primero iría a España para asistir al programa, después volvería a Londres para verme cantar, y por último tendría que volver a España para quedarse unos días más. Nos despedimos de los chicos en casa porque si íbamos al aeropuerto sería mucho lío y no querían llamar la atención. Las chicas me acompañaron a casa y las invité a pasar. Estaba mi madre cocinando y mi hermana viendo la tele. Fuimos a la cocina y les presenté a mi madre.
- Mamá, estas son Eleanor, la novia de Louis; Perrie, la novia de Zayn; Leigh, Jessy y Jade. Ellas cuatro son las chicas de la banda Little Mix. – dije señalando a las cuatro chicas.
- Encantada de conoceros.

Fuimos al salón donde supuestamente estaba mi hermana, pero había desaparecido. Nos pusimos a ver la televisión. Estaba el canal que Cindy estaba viendo y como no, era un documental sobre One Direction.
- Al parecer tu hermana es fan de los chicos. – rió Jessy.
- Si, los adora. – respondí sonriendo y después me giré. – Cindy, sal de ahí. Que no muerden.

Cindy salió de detrás de la pared y se acercó.
- ¿Vosotras sois esas chicas que tanto oye Carolina? – preguntó con su aguda vocecita.
- Si, somos nosotras. – le respondió Jade con una sonrisa. – Te gusta One Direction, ¿no?
- Me encanta. –  dijo Cindy, al parecer ya no tenía vergüenza.

Estuvimos hablando sobre los chicos hasta que sonó mi móvil. Fui corriendo a la mesa de la cocina porque me lo había dejado allí y miré la pantalla. Era Harry.
- Hola amor. – dijo la dulce voz de Harry a través del teléfono.
- Hola. – le saludé. – Espera, ¿acabas de llamarme amor?
- Si, ¿que tiene de malo que llame amor a mi novia?
- Nada, pero hay un pequeño problema.
- ¿Cuál? – parecía preocupado.
- Que tú y yo no somos novios. Solo me has dicho que me quieres, nada más.
- Pensaba que se sobrentendía. – dijo riendo. - ¿Te lo tengo que pedir?
- Si, pero no por teléfono que es muy cutre. – dije soltando una carcajada. – Pensaba que eras un romántico.
- Y lo soy, pero… no había pensado en eso.

Fui a mi habitación para poder hablar más tranquilos. Estuvimos como unos veinte minutos hasta que oí un ruido. Abrí la puerta y allí estaban las chicas espiándome. Empezamos a reír y puse el altavoz para que oyeran nuestra conversación.
- Bueno, tengo que irme. – dio Harry.
- Adiós. Te quiero. – me despedí.
- Carolina. – me llamó. – Alguna vez te he dicho que eres la chica perfecta y que estoy locamente enamorado de ti.
- Ha… Harry, ¿por qué eres así?
- ¿Así como? – dijo riendo.
- Así de tierno, romántico, adorable y perfecto. Eres el mejor chico de la Tierra. Te amo.
- Y yo a ti, cielo. Adiós chicas. – se despidió y colgó.
- ¿Cómo sabía que estábamos escuchando? – preguntó Leigh.
- Tendrá poderes el tío. – rió Perrie.
- ¿Cenamos? – propuse.

Bajamos las escaleras y me encontré con una nota en la cocina. ‘Carolina, hemos ido a ver a tu abuela. La cena está hecha para ti y tus amigas. Si quieres invítalas a dormir para que no estés sola. Divertiros y portaros bien. Te queremos. Cindy y mamá.’ Me ayudaron a llevar los platos a la mesa y nos pusimos a comer. Nos lo pasábamos genial las seis juntas, parecíamos amigas de toda la vida. Charlábamos de un poco de todo y reíamos de las tonterías que hacíamos. Las chicas aceptaron quedarse a dormir conmigo. Cuando acabamos de comer lo recogimos todo y fuimos al sofá para ver una película. No era muy tarde pero daba igual porque mañana no tenía que madrugar. Tenía que estar en el instituto a las 12:00 para ensayar. Me libraba de las clases y del trabajo, porque se lo había explicado todo a mi jefa, incluido lo de Harry, y esta había aceptado a darme esa semana para que ensayara y todo lo demás. La revista ya estaba editada y en los quioscos lista para ser vendida, y de momento no me necesitaban mucho por la redacción.

Al día siguiente me levanté muy cansada porque nos habíamos tirado toda la noche hablando. Las chicas se despertaron y se vistieron. Bajamos a desayunar y después me acompañaron al instituto. Eleanor tenía clase por la tarde y las demás tenían que irse a ensayar, así que nos despedimos, quedamos en llamarnos más tarde y cada una tomó su camino. Entré en el auditorio, donde estaban algunos profesores ayudando a que todo saliera perfecto y que el concierto fuera un éxito. Fui con mi profesora de música para empezar a ensayar. Era la profesora que mejor me caía porque ella sabía lo que era la verdadera pasión por la música. Yo quería cantar algunas canciones mías, pero tenía que adaptarme a la lista que me había dado la directora. Fueron pasando las horas y llegó el ensayo general. Yo aún no sabía quien era el presentador del concierto. Me habían dicho que era alguien que me conocía muy bien
- ¿Robert, qué haces aquí? – pregunté al ver al chico sentado en un silla leyendo un papel.
- Soy el presentador. –dijo sin mirarme.
- Qué bien!! – exclamé. – Así olvidarás a esa chica.
- Créeme, no podré. – dijo con los ojos vidriosos.
- ¿Por qué?
- Porque…. porque tendré que hablar de ella toda la noche. – dijo levantando la vista y mirarme directamente a los ojos.

1 comentario:

  1. Q romántico es Harry !!!!!! Cada capítulo supera al anterior, no se como lo haces, pero me encantan ^_^ Quiero saber como sigue!!

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