sábado, 15 de diciembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 29

- ¿Qué tal el vuelo? – me preguntó Niall mientras me llevaba la maleta.
- Genial, he dormido las dos horas de vuelo. – reí.
- Carol, ¿cómo has convencido a tu madre para que te dejara venir? – me preguntó riendo.
- Yo no pensaba venir a España. Hoy me dio el billete, que era una sorpresa y, aquí estoy. – dije mientras subía al coche. – Por cierto, ¿cómo has venido sin levantar “sospechas”?
- Bueno, le dije a Liam que tenía que hacer una cosa y que se llevara a los chicos a dar una vuelta porque necesitaba la casa para mí.
- Nialler, eres muy listo. – reí.

El camino hasta su casa en Madrid no fue, lo que se dice, corto. Había mucho tráfico y estaba bastante lejos también. Nos pasamos la mayor parte del trayecto entre bromas, risas y cotilleos. Le conté lo que me había pasado con Andrea y, al parecer, eso le entristeció, pero recuperó la sonrisa en un abrir y cerrar de ojos.
- Bueno, hemos llegado. – dijo señalando la enorme casa que teníamos delante.
- ¿Vosotros tenéis mansiones por todo el mundo? – dije riendo.
- No. – soltó una carcajada. – Era la casa de mis abuelos, pero ahora venimos los chicos y yo algunos veranos.

Bajamos del coche y llegamos a la puerta de la enorme casa. Niall no me dejaba llevar mis maletas, se empeñaba en que las chicas no tenían que cargar con las maletas que para eso estaban los hombres, que tierno. Entramos y todo era, absolutamente, impresionante. Había copias de cuadros valiosísimos  por las paredes. Era como entrar en una casa rural, pero con un toque moderno. La casa era preciosa. Subimos unas escaleras y Niall me enseño mi habitación por esos días. Era una habitación enorme. Estaba decorada con flores y mariposas, parecía que había pertenecido a una niña. Me encantaba, no podía pedir más.
- Te dejo para que te instales. – me dijo mientras me sonreía y se marchaba.

Bajé las escaleras y me encontré a Niall comiendo, que raro ¿no? Me sentía muy a gusto con él, era con el que mejor me llevaba. No sabía que hacer, me sentía un poco rara entre tanto lujo. Niall levantó la vista de su bocadillo y me miró con esos hipnóticos ojos azules. Me acerqué lentamente y le sonreí.
- ¿Quieres? – me ofreció parte de su bocadillo.
- Si, no he comido nada desde que salí de Londres. – partió el bocadillo a la mitad y me lo dio. - ¿Cuándo vienen los chicos?
- Tendrían que haber llegado ya. – dijo mientras sonaba el timbre. – Bueno, parece que no tienen llave. ¿Les gastamos una broma?
- Claro.

El timbre no paraba de sonar y nosotros nos escondimos. Oímos gritos en la puerta, era Louis. Estábamos detrás del sofá, que estaba pegado a la pared y no se nos veía, riéndonos. Me asomé un poco para poder ver y, allí estaban los cuatro chicos, dando golpes a la puerta. No pude evitar reírme, era demasiado gracioso.
- Niall!! Abre!!! – oímos la voz de Zayn.
- Abre, que hace frío!! – gritó esta vez Harry.

Niall salió de detrás del sofá y me dijo que me quedara allí escondida. Se dirigió a la puerta, me guiñó un ojo y después abrió.
- Chicos!! – se hizo el sorprendido.
- Al fin abres Nialler. – se quejó Louis.
- Ni que estuvieras en el baño. – rió Liam.
- ¿Cómo sabes que estaba en el baño? – sonrió Niall.
- Tío, sabemos que te encanta comer ¿pero dos platos? – dijo Harry mirando nuestros platos aún con los bocadillos.
- Es que… tenemos visita. – dijo mirándome, pero los demás no podían verme porque seguía escondida.
- Claro… El sofá no es visita, tío. – rió Zayn.
- No me refiero al sofá, sino lo que hay detrás. Ya puedes salir. – dijo Niall riendo.

Poco a poco fui saliendo de mi escondite, pero oí una chillona voz en la puerta y me agaché otra vez. Todos se giraron y allí apareció una preciosa chica rubia. ¿Quién era esa y que hacía en casa de los chicos?
- Chicos!! Harry!! – gritó saltando a los brazos de este último, que le correspondió al abrazo.
- ¿Melanie, qué haces aquí? – preguntó de mala manera Louis, al parecer no se llevaban muy bien.
- ¿No puedo venir a saludar a Harry?
- Parece que yo aquí sobro, ¿no? – dije saliendo de mi escondite y mirando a Harry con lágrimas en los ojos.
- ¿Carolina? – dijo este antes de que saliera corriendo hacia mi habitación, no quería que me viera llorar y menos por su culpa.

Entré en mi cuarto y me senté en el suelo. Se podía ver todo el jardín de la casa, que no era pequeño, y la piscina que tenían allí por la enorme ventana. Estaba llorando y no podía parar. ¿Por qué Harry era tan idiota? Además, ¿quién era esa chica y por qué abrazaba a mi novio? Y encima este le devolvía el abrazo con una sonrisa. Esto ya era el colmo. Me levanté del suelo y empecé a sacar mi ropa del armario. No quería estar más allí, lo siento por los demás, pero de momento no quería ver a Harry. ¿Estaba enfada o eran celos? Era preciosa y yo, comparada con ella, no era gran cosa. Normal que Harry la eligiera a ella. De repente, oí que llamaban a la puerta.
- Vete, quiero estar sola!! – grité lo suficientemente alto como para que me oyera 
- Carolina… - parecía que no iba a rendirse tan fácilmente.

3 comentarios:

  1. Me encanta tu historia :) Y no se como expresarlo...
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  2. Respuestas
    1. okis, no pasa nada:( Subeee pronto!!!!!

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