lunes, 31 de diciembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 43

Estaba en mi habitación, llorando por su culpa. Esto me hacía recordar el viaje a España. También lloré por su culpa. ¿Por qué me tiene que hacer llorar? Solo es un chico, nada más. ¿Quién era esa chica? Un momento, me sonaba mucho. Me levanté de la cama y miré la foto que tenía en un marco, esa foto la hicieron cuando acabamos el colegio. Si, ya sabía quien era esa chica. Amy iba conmigo al colegio. Recuerdo que nos separamos al entrar al instituto, ella se fue por un lado y yo por el otro. Amy se convirtió en la chica más popular del instituto y yo, intentaba pasar desapercibida. Oí a alguien llamar a la puerta y no contesté, pero siguió insistiendo.
- Déjame en paz!! – grité para que se marchara.
- Carolina, por favor, déjame explicártelo.
- No quiero que me expliques nada, solo vete.

No oí más la puerta, se había rendido y era lo mejor o eso pensaba yo. Fueron pasando los minutos y, por fin, decidí salir de mi escondite. Antes de salir me miré al espejo. Tenía los ojos rojos e hinchados, estaba horrible pero me daba igual. Bajé las escaleras y me encontré con una nota en la mesa de la cocina. ‘Lo siento, de verdad. No quería que esto pasara. Amy es solo una amiga, ni siquiera eso, solo una conocida. Te lo explico con esta nota porque se que no querrás verme durante un tiempo. Carolina, por favor, nunca dudes de lo que siento por ti. Te amo, princesa. Harry.’ Se había ido. ¿Por qué había reaccionado yo de esa manera? Solo había hablado con una chica que tenía fama de ligona, pero solo estaban hablando, nada más. ¿Era yo tan celosa? Tenía que hablar con Harry, disculparme por mi actitud infantil. Me puse una chaqueta y salí en busca de Harry. Fui a su casa y nada, parecía que no había nadie. Comencé a caminar sin rumbo, necesitaba tranquilizarme.
- ¿Carolina? ¿Qué haces aquí sola? – me sorprendió una voz.
- ¿Niall? – dije dándome la vuelta, y en efecto, allí estaba mi irlandés favorito. Fui corriendo a refugiarme en sus brazos, lo necesitaba.
- ¿Estás bien? – preguntó preocupado.
- Si, bueno, no mucho.
- ¿Qué pasa?
- Necesito encontrar a Harry, tengo que pedirle perdón.
- Te ayudaré a encontrarlo.

Niall me acompañó por toda la ciudad, que era enorme, para buscar a Harry. Se estaba haciendo tarde y no lo había encontrado. Seguro que pensará que soy una cría. Niall quería llevarme a casa, pero yo insistía en seguir buscando. Decidí llamarle por teléfono, pero no encontraba mi móvil por ningún lado. Me empecé a poner nerviosa, no estaba en ninguno de mis bolsillos y recordaba perfectamente haberlo cogido antes de salir de casa. Esto ya era el colmo, seguramente lo había perdido o me lo habían robado. Esto no podía ir mejor. Era ya de noche y Niall había logrado convencerme para  descansar un rato y poder cenar. Fuimos a Nando’s porque estaba muy cerca. Entramos al restaurante y si, al fin. Corrí hacia él y le abracé. Él puso sus manos en mi cintura y me levantó la cabeza, para después darme un tierno beso en los labios.
- Lo siento mucho. Soy una idiota por haberme comportado así… - empecé a hablar.
- Carolina. No quiero volverte a oír llamarte idiota. – dijo muy serio.
- Pero si…
- Carolina, no lo hagas más.
- De acuerdo. – dije dándole un dulce beso en la mejilla.
- Hazza!! – dijo Niall mientras se acercaba.
- Niall, ¿qué haces aquí? Pensé que estabas con tu familia.
- Bueno, cambié de planes y me quedé aquí.
- Cris también pasó las Navidades aquí. – dije sonriendo pícaramente.
- Bueno, yo… - dijo Niall sonrojado.

Dejamos a Niall tranquilo y cenamos los tres juntos. Niall aprovechó que Harry se había ido al baño para contarme sus sentimientos hacia Cris. Me contó que había ido a visitarla hace unos días y que estaba muy a gusto con ella, cada día más. Eso solo podía significar una cosa, mi Nialler se estaba enamorando. Cuando llegó Harry, nos fuimos a casa. Entramos y todas ya habían llegado.
- ¿Dónde estabais? – preguntó Gemma, mi madre las había invitado a pasar unos días. – Hola, Niall.
- Hola, estábamos cenando.
- ¿Te quedas a ver una película o algo? – le pregunté.
- Claro.

Fuimos al salón y allí estaba la familia de Harry y Carolina. Harry lo había hecho, pensé que no tenía valor, pero me equivoqué. Le había presentado a su familia a Carolina como su novia. Me senté al lado de Carolina en el sofá y vimos una película tranquilamente. La madre de Harry y la de Carolina se fueron y nos dejaron a los cinco solos. Cindy acabó por irse a dormir y nos quedamos los cuatro en el salón. Harry y Carolina estaban abrazados y, de vez en cuando, se besaban. Para ser sincero, me daban un poco de envidia. Ya me gustaría poder hacer eso con Cris, ella era tan dulce, tan tierna… La película terminó y nos quedamos charlando un rato, en realidad solo hablábamos Gemma y yo. Harry y Carolina se fueron arriba y yo me levanté para marcharme. Me despedí de la hermana de mi mejor amigo y me fui. Carolina y Harry me daban mucha envidia, pero de la sana. Necesitaba a una chica a mi lado, por más que yo intente convencerme de lo contrario. Necesito el cariño de una chica, de Cris. Llegué a casa y allí estaban todos con sus novias, parece ser que Liam había vuelto con Danielle. ¿Por qué todos tenían novia menos yo? Tampoco era tan exigente, solo quería una chica amable, cariñosa e inteligente. Me daba igual si era guapa o no, yo no era tan superficial. ¿Y si ninguna chica se fijaba en mí? Ya lo decían algunas, que soy feo, que no sé cantar, que odian mis dientes, que estoy gordo… ¿Y si todo eso era verdad? Estaba haciendo ejercicio y me había puesto aparato, pero al parecer eso no sirve. ¿Qué más podía hacer para me quisieran como a los demás? Todo esto era una locura. Subí a mi habitación y me tumbé en la cama, ahora no estaba para pensar. Me dolía demasiado la cabeza. De repente, sonó mi móvil.
- ¿Hola?
- Niall, soy Cris.
- ¿Qué tal, Cris? – me puse de buen humos al instante.
- Bien, ¿y tú?
- Genial ahora que estoy hablando contigo. – no me puedo creer que dijera eso.
- Me alegro. – oí su perfecta risa. – Es que me aburría y me apetecía hablar contigo. No habré interrumpido nada que estés haciendo, ¿no?
- No, tranquila, no estaba haciendo nada.

Estuvimos hablando de un poco de todo. Sin querer le había dicho que la echaba de manos, como puedo ser tan idiota, pero ella me echaba de manos también. Cada vez que hablaba con ella metía la pata, me ponía nervioso. Estuvimos hablando hasta muy entrada la madrugada, ninguno de los dos quería colgar. Al final, ella se despidió y colgó. Cris me había animado la tarde. Espera, si Carolina iba a venirse de gira con nosotros eso quiere decir que Cris también vendrá. Cris apareció en mi mente y, al fin, pude dormir tranquilo. Pensando en ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario