jueves, 20 de diciembre de 2012

Gotta Be You


Capitulo 33

No me lo podía creer, era lo más bonito que un chico había hecho por mí. Todas las sorpresas anteriores, el picnic, el parque de atracciones, y ahora esto. Ya era demasiado. Estábamos en una preciosa terraza de un restaurante. Solo había una mesa con velas. Las vistas eran preciosas, se podía ver todo Madrid desde allí. Se me empezaron a llenar los ojos de lágrimas y Harry, al parecer, lo vio.
- No llores, cariño.
- Es que, esto es precioso.
- Tú te mereces esto y más. – dijo acabando la frase con un beso.

Nos sentamos y nos pusimos a cenar. Todo era perfecto y nada lo podría estropear. Charlamos de muchas cosas, la verdad es que no sabía que Harry fuera tan profundo y misterioso. Cada día que pasaba a su lado me sorprendía más y me gustaba cada cosa que aprendía de él. Me gustaba todo de este chico, con defectos incluidos, aunque creo que no tiene. Harry es el chico perfecto. Cuando terminamos de cenar, nos levantamos y fuimos a la terraza que había allí. Yo me apoyé en la barandilla de hierro y contemplé las maravillosas vistas.
- Carolina, hay una cosa que me gustaría decirte, pero como no sabía por donde  empezar, te lo he escrito en una canción. – una música empezó a sonar y, de repente, oí una voz que no era la de Harry. Me giré y pude ver a los cinco chicos cantándome esta canción http://www.youtube.com/watch?v=wgD6UGRHJCA . Era una canción de amor preciosa, pero lo mejor de todo era que todas esas palabras tan bonitas habían salido del corazón de Harry. Cuando terminaron Harry se acercó a mí. – Bueno, ¿que me dices? ¿Quieres ser mi novia?
- Claro, estaba esperando a que me lo pidieras. – acepté y nos besamos bajo la luz de la luna. Nos fuimos separando lentamente y los chicos aplaudieron animadamente.

Todo era perfecto. Por fin éramos novios!! No me lo podía creer, este día había sido el mejor de mi vida, Harry había hecho que fuera realmente especial. Llegamos a casa y mañana temprano tendríamos que volver a Londres, que pena. Estos días con los chicos habían sido los mejores de mi vida y no quería separarme de ellos nunca. Era muy tarde pero tenía que hacer la maleta. Creo que me acosté a las 3:00 de la madrugada. No podía dormir, así que fui a la habitación de Harry. Toqué la puerta y no me contestó nadie. Decidí abrir la puerta y lo vi, estaba completamente dormido. Me acerqué a su cama y me quedé mirándole embobada. Estaba adorable durmiendo. De repente, se movió y saltó sobre mí. Pegué un pequeño grito y Harry me tapó la boca con las manos.
- Calla o vas a despertar a toda la ciudad. – dijo riendo.
- Me has asustado.
- Así aprenderás a no entrar en las habitaciones de los demás a escondidas.
- Para que lo sepas, he llamado a la puerta.
- Lo sé, pero quería asustarte. – dijo divertido. – Bueno, ¿a qué has venido? ¿Estás bien?
- Si, lo que pasa es que no puedo dormir.
- Quédate conmigo. – dijo haciéndome un hueco en su cama. Me tumbé a su lado y dormimos abrazados toda la noche.

- A levantarse!!! – oímos un grito, eran los chicos.
- ¿Qué hora es? – preguntó Harry medio dormido.
- La hora de irse, bello durmiente. – rió Zayn.
- Si que tiene el sueño profundo. – dijo Niall mirándome.

Harry me empezó a hacer cosquillas a lo que los demás se unieron. Me desperté de golpe y no podía parar de reír, me faltaba el aire.
- Parad, por favor. – dije a duras penas, pero sin parar de reírme. – No puedo respirar.
- Al fin te despiertas. – rió Louis.
- Casi me matáis del susto. – dije suspirando.

Me vestí y salimos rumbo al aeropuerto. Llegábamos tarde y había mucho tráfico. Faltaban cinco minutos cuando llegamos al aeropuerto y bajamos corriendo del coche. Llegamos a duras penas. Nos sentamos en los asientos, yo entre Harry y Louis y el resto detrás. Harry y Louis no paraban de reñir en broma y de molestarme. Estaba muy cansada, así que apoyé mi cabeza en el hombro de Harry y me dormí. Pasaron un par de horas y alguien me sacudió suavemente. Abrí los ojos lentamente y vi la cosa más hermosa del planeta, mi Harry. Fuimos a coger las maletas, pero cuando iba a coger la mía, Louis me la arrebató y salió corriendo. Le perseguí por todo el aeropuerto y la gente nos miraba, divertidos. Después de quince minutos persiguiéndole, le alcancé y cogí mi maleta. Nos fuimos a reunir con los demás agotados, pero conservando la sonrisa. Íbamos a ir a su casa, así que tuvimos que coger dos taxis porque no cabíamos. Yo subí con Niall y Harry, y los demás se fueron en otro. Íbamos los tres en la parte de atrás, yo en medio, y me sentía un poco incómoda. Menos mal, que el viaje no era muy largo y llegamos enseguida. Bajamos del coche y entramos en casa, no habían llegado aún.
- Bueno, ¿qué hacemos mientras esperamos? – dije mirando a ambos chicos.
- ¿Qué te apetece hacer? – dijo Harry abrazándome por detrás.
- Yo me voy a mi habitación. – dijo Niall secamente.
- No, Niall. Necesito tú ayuda.
- ¿Para qué?
- Estoy componiendo una canción y necesito ayuda.
- ¿Y yo qué? – preguntó Harry indignado.
- Es que, la canción ya está escrita. Estoy con la música y bueno…
- Claro. Vamos a mi habitación.

Nos dirigimos a su habitación, dejando a Harry allí plantado. Luego se lo explicaría porque no es que no quisiera su ayuda, pero sabía perfectamente que Niall le había ayudado a componer la canción. Entramos y me senté en su cama y él a mi lado, la verdad es que no estaba dispuesta a componer nada solo quería hablar con él.
- Niall…
- Espera a que saque la guitarra.
- No hace falta. Solo quiero hablar contigo.
- ¿De qué?
- Es que últimamente estás muy raro.
- ¿Yo raro? Estoy bien.
- Cuéntame que te pasa. Sabes que siempre te voy a apoyar.
- Vale, es por… una chica.
- Y no me vas a decir quien es, ¿verdad?
- No.
- ¿Y a ella le gustas?
- Tiene novio.
- Lo que tienes que hacer es luchar por lo que quieres. – mis sospechas se empezaban a confirmar, pero tenía que oírlo de su boca.
- Su novio es uno de mis mejores amigos.
- Tranquilo, todo se va a solucionar. Ya lo verás. – dije dándole un abrazo para animarle.
- Ojala…
- ¿Vamos con Harry?
- Claro.

Bajamos las escaleras y nos encontramos con un aburrido Harry mirando la televisión. No estaba mirando ningún canal, lo único que hacía era pasarlos, aunque no había nada interesante. Cuando nos vio, se levantó y me abrazó. Sonó el timbre y Niall fue a abrir, ya habían llegado.
- ¿Quién tiene ganas de fiesta? – gritó Louis.
- ¿Ves a alguien con ganas de salir? – preguntó Zayn irónicamente.
- ¿Quién a dicho algo de salir? Nos montamos una fiestecilla privada aquí.
- Vale, voy a llamar a las chicas. – dije cogiendo el móvil.

Unos veinte minutos después, ya habían llegado y la fiesta había comenzado. En realidad solo habíamos puesto música y charlábamos sobre las “vacaciones” en España                       
Les conté todo a las chicas que no paraba de lanzar unos cuántos “ooh” cada vez que acababa una frase. Mientras se lo contaba a las chicas, Harry me abrazaba y me acercaba a él. Me giré para mirarle y me besó.

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