martes, 8 de enero de 2013

Gotta Be You


Capitulo 48

Sentí como las piernas me empezaban a fallar y de repente comencé a ver todo negro. Lo último que recuerdo fue unos brazos cogiéndome por detrás para evitar que cayera al suelo. ¿Qué había pasado? Seguía en mi camerino. El reloj marcaba las 18:30, hace media hora que el concierto había empezado. La única persona que había allí conmigo era Cris, intentando que despertara pero ya lo había hecho. Cuando me vio abrir los ojos me dio un abrazo y no me dio tiempo a reaccionar. Cuando me soltó, salí corriendo y me dirigí al escenario. La gente no se había marchado, tenían la esperanza de que saliera a escena. Cogí el micrófono y salí corriendo al escenario. La gente se volvió loca y mis amigos empezaron a gritar al verme. Llegué al centro del escenario y miré a todo el público, estaba lleno.
- Hola, New York!! – empecé a decir, no sabía como explicar lo sucedido anteriormente sin que se enterasen mis amigos. – Siento mucho el retraso, es que… me quedé atrapada en el baño. – oí algunas risas entre el público y, sin darme cuenta, mi cara se volvió roja al instante por la vergonzosa escusa que acababa de decir. – Y ahora, no os hago esperar más. Qué comience el concierto!!!

Comencé a cantar todas mis canciones, no eran muchas, pero aprovechaba para hacerlas más largas o cantar con el público. Saqué a cantar conmigo a algunas personas de las muchas que había. La primera era una chica de unos trece años, bastante mona y muy nerviosa, después subí a un chico de unos veinte años, era guapísimo y no paraba de mirarme el culo, le seguía una pareja que decidí subir porque me recordaba a Harry y a mí, les canté esta canción http://www.youtube.com/watch?v=RqFlQeNAhNc. Solo me quedaba una canción para  terminar el concierto y aún me quedaba una cosa que hacer. Cogí aire y me dispuse a seguir mi plan.
- Esta es la última canción de la noche y me gustaría dedicársela a la persona más importante de mi vida, ya que hoy es un día muy especial para él. Me gustaría que subiera al escenario conmigo – unos focos iluminaron a Harry y subió conmigo. – Feliz cumpleaños, Harry.
- Gracias, pero no tenías porque hacerlo.
- Quería hacerlo, para demostrarte que te quiero. – nos fuimos acercando y nos fundimos en un precioso beso. El público empezó a gritar y a aplaudir, y nosotros nos abrazamos. – Harry, me gustaría que cantaras la última canción conmigo.
- Claro. – le dieron un micrófono a Harry y empezó la música. Cantamos esta canción http://www.youtube.com/watch?v=YPzkPYfaj3E porque era la que mejor definía nuestra relación. La cantamos mirándonos a los ojos, como si no hubiera nadie a nuestro alrededor, solo él y yo.

Una hora después estábamos en el coche de Louis, para dirigirnos a la fiesta sorpresa. Louis y Eleanor iban delante y Harry y yo detrás, los demás estaban preparándolo todo en casa. Harry tenía puesta una venda en los ojos y se le notaba nervioso.
- ¿Falta mucho? – preguntó impaciente.
- Un poco. – le contesté aguantándome la risa.
- ¿Falta mucho? – volvió a preguntar dos segundos después.
- Un poco.
- ¿Falta mucho?
- Un poco, pesado. Y tú eres el maduro de la relación. Espérate un rato, que ya llegamos!! – acabé gritándole.
- Esa es mi chica. – rió Louis.

Llegamos en diez minutos y entramos en la gran casa. Estaba todo preparado para la fiesta. Nos pusimos delante de una pancarta donde estaba escrito con grandes letras doradas “Felicidades Hazza!!” y nos quedamos callados. Harry parecía inquieto.
- ¿Puedo quitarme esto? – nadie contestó – Louis!! El!! Carol!! ¿Hay alguien? – Se quitó la venda y Louis le sacó una foto.
- Felicidades!!!
- Madre mía!! No teníais porque hacerlo. – dijo muy emocionado.
- Harry, somos tus amigos y te queremos. Acostúmbrate. – dijo Liam entre risas.
- Bueno, qué empiece la fiesta!!!

Estaban algunos de mis amigos del instituto pero mi familia no había venido, me habían llamado y me habían dicho que no podían venir por trabajo. Saludé a cada una de las personas que había en la casa y después, cogí a Carolina, que estaba hablando con Perrie y Jade, y la saqué a bailar. Estábamos bailando los dos muy juntos hasta que pusieron una lenta, http://www.youtube.com/watch?v=7maJOI3QMu0.
- Esta fue la primera canción que te oí tocar. – le dije al oído.
- Gracias a ella nos conocimos.
- Todo gracias a espiarte mientras tocabas el piano.
- Gracias por espiarme. – me dijo mientras se acercaba más a mí. Yo acorté distancias y nos fundimos en un dulce beso.

Se estaba haciendo tarde y la gente empezó a irse, pero antes me felicitaban por última vez y me daban algunos regalos. Cuando nos quedamos los doce solos, me puse a abrir los regalos. Era ropa, algún videojuego, perfume… Los chicos me miraban y jugueteaban con mis regalos y las chicas no estaban. ¿Dónde se habían metido? Los chicos me habían regalado el juego de World of Warcraft Mists of Pandaria, me encantaba. Miré hacia las escaleras y las chicas fueron bajando una a una, la última fue Carolina. En sus manos, cada una, traían algunos paquetes. Los fui abriendo rápidamente y allí había ropa, un colgante con forma de avión, el autógrafo de Kobe Bryant y un perfume. Me quedaba uno por abrir y era el que más curiosidad me daba. No era muy grande pero tampoco muy pequeño. ¿Con qué me sorprendería esta chica ahora? Lo fui abriendo lentamente hasta que pude ver parte de él. Parecía un libro, lo terminé de abrir y sí, era un libro. ¿Un libro? Si ella sabe perfectamente que no me gusta leer. Se llamaba “Love Story”
- Gracias por el libro. – dije dándole vueltas entre mis manos.
- Te gustará más si lo abres. – me contestó con una sonrisa en los labios.

Lo puse sobre la mesa y todos se acercaron para poder ver el contenido de esas páginas que, ahora, tanto me llamaban la atención. Lo abrí y allí había una dedicatoria. “Lo primero que debería decirte es feliz cumpleaños, pero antes de eso tengo otras palabras que creo que te gustaran más. Te amo y eres lo mejor que me ha pasado en la vida. No sabía que regalarte y espero que te guste esto. Sé que ahora mismo estarás pensando que me he equivocado al regalarte un libro (sé que no te gusta leer), pero esto no es un libro cualquiera. Es nuestro libro. Espero que me ayudes a que continúe la historia y a que sea por siempre. Feliz cumpleaños cariño y espero que lo disfrutes como te lo mereces. Te quiero, Carol”. Solo con leer esas palabras no pude aguantar más y la besé. Nadie había hecho nada parecido por mí, era el mejor regalo de todos y eso que no había acabado de verlo. Pasé las páginas y eran fotos nuestras, de todos esos momentos juntos, con algunas dedicatorias. Estaba la foto que nos hizo a su hermana y a mí el día que nos conocimos, cuando la acompañé a recogerla, cuando  me empecé a enamorar de ella. También estaba nuestra primera cena, después de haberla estado espiando mientras tocaba el piano. Había muchas fotos nuestras, pero hubo una que me encantó. Lo recordaba perfectamente. Fue el día de Navidad, después de decirle que me mudaría con ella a New York. Gemma nos sacó la foto y yo la tenía en mi habitación puesta en un marco en mi mesilla de noche, junto con otras fotos nuestras. Ese día fue uno de los mejores a su lado.
- Gracias, de verdad. – le dije a punto de llorar.
- Eh, ¿y eso de qué los chicos no lloran? – me contestó con esa preciosa sonrisa que me volvía loco.
- Carolina, te amo.
- Y yo a ti. – me contestó antes de darme un tierno beso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario