domingo, 31 de marzo de 2013

Gotta Be You


Capitulo 62

Un rayo de sol se coló por la persiana y fue a parar a mi rostro dormido. Lentamente fui abriendo los ojos y recordé la maravillosa noche que había pasado junto a él, el chico de mis sueños. Miré hacia mi derecha, donde estaba Harry, y aún dormía. Tenía el rostro tranquilo, parecía un dios. Lo vi abrir los ojos y dirigir sus preciosos ojos verdes a mis corrientes ojos marrones. Me sonrió y acercó su cara a la mía para besarme. Después de estar un largo tiempo en la cama abrazados, me levanté pero antes enrollándome la sábana al cuerpo para buscar mi ropa. La recogí y fui al baño. Solamente había encontrado mi ropa interior así que, como no había nadie en casa, salí del baño y la habitación de Harry, este no me quitó la vista de encima en ningún momento, para buscarla fuera. Encontré mi camiseta en la puerta de la habitación de al lado. Me agaché para cogerla y, en ese mismo instante, se abrió la puerta, eran Liam, Louis y Zayn. Pegué un grito y me tapé con la camiseta todo lo que esta me permitía, ellos apartaron la mirada de mí. Rápidamente vi aparecer a Harry solamente con el pantalón del pijama y una camiseta a medio poner.
- ¿Estás bien? – se preocupó por mí y no se dio cuenta de que estaban sus tres amigos detrás.
- Sí, pero ¿qué hacen ellos aquí?
- Nosotros… - intentó explicar Zayn.
- ¿Qué ha sido ese gritó? – dijeron unas voces a nuestras espaldas y vi aparecer a las respectivas novias de mis tres amigos.
- ¿Vosotras también? – pregunté.
- Espera, ¿Qué hacéis todos vosotros aquí? – preguntó Harry confuso. – Pensé que tenía la casa para mí solo.
- Algún día teníamos que volver. – rió Eleanor. – Pero la pregunta más importante es ¿por qué Carolina está en ropa interior?
- Dejaré que ella conteste a la pregunta. – dijo Harry mientras me ponía su camiseta delicadamente.
- ¿Qué? Bueno… yo… - no se me ocurría nada. – Acabo de salir de la ducha.
- Si, claro. Y tenías la ropa tirada por el pasillo, ¿no? Al parecer pasasteis un buen día ayer. – dijo Louis entre carcajadas.
- Ven, vamos a desayunar. – me dijo Harry al oído después de cogerme por la cintura y dirigirme a la cocina.
- Gracias por ayudarme, eres un cielo. – dije con sarcasmo.
- Pero me quieres.
- Demasiado. – me acerqué para su rostro y le robé un beso. Al ver su cara de asombro me empecé a reír, lo que provocó que él me cogiera en brazos y me llevara al sofá para hacerme cosquillas. – Para, por favor, Harry.
- Sabes que no me gusta eso.
- Pero si tú me lo hacías todo el rato. – dije entre risas.
- Ya, pero no me gusta la cara de tonto que ese me queda. – paró de repente. – En cambio, tú eres adorable.
- ¿Prefieres ver mi cara de tonta? – me hice la víctima.
- Tú nunca tienes cara de tonta. – se acercó a mí.
- Te amo, Harry Styles. – me acerqué un poco más.
- Te amo, Carolina Senderson. – colocó sus perfectos labios sobre los míos para, segundos más tarde, dar paso a nuestras juguetonas lenguas. Seguimos igual bastante rato, en la misma posición, él arriba y yo debajo.
- ¿Podéis dejar eso para más tarde? – oímos una voz por encima de unas risas, estaban todos riéndose de nosotros, incluidos Niall y Cris.
- Bueno… yo… - me sonrojé al instante.
- Tranquila, cielo. – me besó en la mejilla.

Al final, decidimos ir dar todos una vuelta para celebrar que al día siguiente comenzábamos, por fin, la gira. No queríamos llamar mucho la atención, pero fue imposible. Dio la casualidad de que pasamos por enfrente de un parque donde había un montón de adolescentes y pocos adultos, lo que supuse que era una excursión. Estos nos vieron y se acercaron rápidamente a nosotros. Las chicas fueron con los miembros de One Direction y los chicos nos rodearon a las chicas de Little Mix y a mí. Las chicas ya estaban acostumbradas y yo ya lo había conseguido, me había acostumbrado a la fama. Les firmamos autógrafos, nos hicimos fotos y charlamos con ellos. A lo lejos pude distinguir a un chico que me sonaba bastante. Me puse de puntillas y no me equivocaba, era Jake.  Me escabullí de la muchedumbre sin que se dieran cuenta y fui al lugar donde estaba sentado.
- Jake, hola. – le dije una vez que estuve sentada a su lado.
- Hola, ¿qué tal?
- Genial, no podría estar mejor. ¿Y tú?
- Podría estar mejor.
- ¿Te pasa algo? – me alarmé enseguida.
- Sí, que esta excursión es un coñazo.
- Eso tiene fácil solución, te vienes conmigo.
- Y me van a dejar irme así porque sí.
- No tienen porque saberlo. Ven. – dije mientras lo arrastraba hacía donde estaban los chicos.
- Cielo, ¿dónde estabas? – corrió Harry a abrazarme.
- Hablando con un amigo. Chicos, os presento a Jake.
- Hola. – Jade fue la primera en saludarle con una sonrisa radiante.
- Me suenas un montón, pero no se de qué. – dijo de repente Liam.
- Es verdad, ¿nos hemos visto alguna vez? – preguntó Zayn.
- No lo sé, supongo que no. – dijo Jake confuso.
- Vamos a dar una vuelta. – dijo Jessy en voz alta.

Nadie se dio cuenta de que Jake se había ido y eso nos facilitó las cosas, sino la bronca que nos habrían echado habría sido tremenda. Paseamos por las enormes y transitadas calles de New York con tranquilidad, hasta que se hizo la hora de comer. Comenzó una pelea sobre el lugar donde iríamos, los chicos, menos Jake, sugería ir a Nando’s y todas nosotras preferíamos ir a cualquier sitio menos a ese. Jake seguía callado hasta que, nuestra “discusión” pasó a ser vista por la gente que nos rodeaba, y sugirió ir a su casa. Yo, por mi parte, nunca había ido a su casa. Solo habíamos salido un par de veces antes de mi aislamiento del mundo, nada más, pero había venido a mi casa a apoyarme. Yo no le había contado mi problema, es más ni le había mencionado que tenía novio. Seguimos caminando hasta las afueras, a partir de allí caminamos un poco más y llegamos a una enorme mansión.
- Pedazo casa!! – se me escapó sin querer.
- Parecida a la tuya. – rió Jake ante mi comentario. Abrió la puerta y nos hizo un gesto con la mano para indicarnos que entráramos. – Vamos, pasad.
- Tu casa mola. – dijo Zayn a la vez que le chocaba la mano.
- Ya he llegado. – gritó y, en ese mismo instante, salió un hombre de lo que yo suponía que era el salón.
- Hola, chico. – nos saludó este.
- Ho… hola. ¿Por qué no nos lo dijiste? – dijeron los cinco a la vez, impresionados. 

2 comentarios:

  1. aaaaaaaaaiii quien es ese hombre???
    dios mioo sube el capitulo yaa!! enserio no se me ocurre nada
    estoy q me subo por las paredes jajajajaa
    otro capitulo perfecto:D

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  2. jajjaja siento dejarte asi pero tararan q pasara.... bueno si puedo subire hoy o mañana pero esq tengon q leerme muchos libros para el insti y no tengo tiempo. Pero tranquila q todo se resolvera en el proximi cap. Y siento decirte q la voy a terminar ;D

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