lunes, 17 de junio de 2013

Capitulo 4 – El amor es cosa de dos, no de tres.

 Hoy iba a ser un gran día. ¿Por qué? Eso tiene fácil respuesta. Porque lo iba a volver a ver, lo ocurrido ayer no fue un sueño. Estaba más contenta de lo normal y es que, su vuelta había mejorado notablemente mi humor. Además, hoy tenía que ir a hablar con Simon Cowell por mi contrato discográfico. Abrí la ventana para que entrara el frío viento y refrescara un poco la habitación. Abrí mi armario y cogí la ropa para cambiarme. Me quité la camiseta del pijama y cogí la limpia para ponérmela. Metí la cabeza por el cuello de la camiseta y antes de ponérmela por completo escuché un silbido. Miré por la ventana y allí estaba Harry, asomado a la ventana de la casa de enfrente.
- ¡¿Qué haces ahí?! – dije mientras me daba la vuelta y me ponía la camiseta rápidamente.
- Admirar las vistas. – dijo con una sonrisa pícara en el rostro. - ¿Vas a salir con el pantalón del pijama?
- Piérdete. – dije mientras cerraba las cortinas.

Me cambié y bajé a desayunar a la cocina, allí estaban mis padres discutiendo otra vez. Les ignoré y me preparé el desayuno. Me bebí mi cola Cao de un trago y salí de casa para ir al instituto. Pasé por enfrente de la casa de Louis y allí estaba Harry, de pie, como si me estuviera esperando. Le ignoré y seguí mi camino. Una vez que pasé por su lado, me siguió. No le hacía caso pero este no paraba de mirarme y eso me incomodaba. Estábamos casi en la puerta y ya estaba todo vacío, había llegado tarde. Seguro que había sido por culpa de Harry. No tenía nada que ver pero necesitaba echarle la culpa a alguien. Unos minutos más o unos minutos menos no iban a hacer que llegara más tarde.
- ¿Necesitas algo? – dije algo irritada.
- Sí. – me mostró su pícara mirada otra vez.
- ¿El qué? – me estaba empezando a cansar de él.
- A ti. – me susurró a pocos milímetros de los labios.
- Deja de decir estupideces y vete, que tendrás mejores cosas que hacer. – me di la vuelta para entrar en clase, recordad que llegaba tarde.
- Carol… - me llamó pero yo no me di la vuelta y entré en el edificio corriendo.

Llegaba bastante tarde y por culpa de Harry todavía más. La primera clase que tenía era Música. Por fin podría ver la cara de una Alice derrotada, a mis pies. Llevaba esperando esto durante toda mi vida, bueno desde que me atacó por tener el mismo vestido que ella cuando tenía seis años. Me detuve ante la puerta del aula y respiré hondo antes de entrar. Allí estaban todos mis compañeros trabajando en sus respectivos pupitres y mi profesora hablando con un hombre y cinco chicos. ¡¡Espera!! Esos eran Louis y sus amigos. ¿Cómo había podido llegar Harry antes que yo a clase? Entonces aquel hombre tenía que ser Simon Cowell. Cuando entré, los siete levantaron la cabeza y me miraron. Eso provocó que al instante me sonrojara y pude comprobar que ellos lo notaron ya que empezaron a reír levemente. Me indicaron que me acercara y, con paso lento e inseguro, me acerqué a la mesa de mi profesora. Estaba nerviosa por la que sea que tenían que decirme pero allí estaba la dulce sonrisa de Louis para tranquilizarme.
- Carolina. – empezó a decirme mi profesora. – Ahora vas a acompañar a este hombre para que te explique lo de tu contrato.
- Tranquila, ya comprobaste que no mordemos. – me sonrió Harry.
- Pero es mejor mantener las distancias, por si acaso Styles. – le contesté lo que provocó la risa de sus amigos y que él enrojeciera levemente.
- Acompáñanos, señorita. – hizo Niall una pequeña reverencia intentando disimular la risa.

Salí de clase y pude sentir la mirada de Alice clavada en mi nuca. Estaba furiosa, lo sabía perfectamente, y eso provocaba mi satisfacción. Recorrimos los largos y solitarios pasillos del instituto hasta llegar a un aula vacía. Entraron todos menos Louis, que me hizo pasar pero antes haciendo una pequeña reverencia, como le había echado de menos. Simon estaba sentado en la silla de la mesa de un supuesto profesor y los otros cuatro estaban detrás. Los chicos me miraban sonrientes y Simon seguía con su semblante serio, la verdad daba un poco de miedo.
- No te preocupes, pequeña. – me susurró su dulce voz al oído.
- Siéntate, por favor. – me indicó Simon.
- Pareces un perrito asustado. – se burló Harry.
- Cállate, Hazza. – me defendió Liam. Sin darme cuenta, empecé a reír. ¿Hazza? Que mote más ridículo. Harry se dio cuenta y me lanzó una mirada asesina.
- Carolina, céntrate. – me advirtió Zayn también riendo.
- De acuerdo. ¿Sabes por qué estás aquí? – me preguntó Simon aún con la cara seria.
- S… sí. – dije en un susurro.
- S… sí. – me continuó haciendo burla Harry.
- Si Harry nos deja continuar… – Harry se calló al observar la mirada de Simon. – Carolina, en el concurso estuviste realmente genial y como ganadora de este, tienes que recibir tu premio. Te ganaste tu propio contrato discográfico.
- No lo entiendo. – dijo Harry sobresaltándonos a todos. – ¿Con ganar un estúpido concurso de un instituto perdido por Inglaterra te vale para que te den un contrato discográfico?
- Tiene una preciosa voz. – me defendió Niall.
- Sabe tocar la guitarra. – dijo Liam.
- Hace buenos conciertos. – comentó Zayn.
- Y sabe componer, cosa que tú aún no sabes hacer. – finalizó Louis fulminando con la mirada a su fiel amigo.
- Harry, si vas a seguir así, salte al pasillo. – dijo Simon, este negó con la cabeza y pudimos continuar. – Quiero que leas el contrato y, si te parece que está todo en orden, lo firmas. – me tomé mi tiempo para leer detenidamente el papel que tenía delante y lo firmé. – Bienvenida al equipo.
- Encantada de estar en él. – sonreí inconscientemente y, lo que me sorprendió aún más fue que, me devolvió la sonrisa.
- Ahora seremos compañeros. – me dijo Louis mientras me abrazaba.
- Tenemos que celebrarlo. – gritó Niall.
- Te invitamos a comer. – me invitó Zayn. Louis al ver mi cara recordó que no me gustaba sentirme en deuda con nadie pero me asintió con la cabeza.
- De acuerdo, ¿pero puedo invitar a una amiga? – acabé aceptando.
- ¿A Jade? – preguntó Louis a lo que yo asentí. – Claro.

Salimos del edificio todos sonriendo y bromeando menos una persona, Harry. ¿Qué le pasaba a este chico? Primero intentaba coquetear conmigo y después me atacaba diciéndome que lo había tenido muy fácil, este chico era muy raro. Esperamos a Jade en la puerta mientras habábamos tranquilamente. No me lo podía creer, acababa de firmar un contrato para comenzar una carrera musical. La verdad, nunca había sido mi sueño, todo hay que decirlo. Mi gran sueño siempre había sido ser actriz o médico, que lo veía más fácil. Vi a Jade correr hacia nosotros y acercarse rápidamente.
- Enhorabuena. – dijo abalanzándose sobre mí.
- Quita, que me aplastas. – la aparté de mí entre risas.
- Louis, nuestra pequeña se hace mayor. – dijo Jade con dramatismo.
- Hemos hecho un buen trabajo. – pasó Louis su brazos por los hombros de mi amiga.
- ¿Vamos a comer? – nos recordó Niall.

Seguimos andando por las pintorescas calles de Doncaster hasta encontrar un bonito restaurante que nos gustara a todos. Entramos en un local pequeño pero acogedor, nunca había estado allí. Entramos y, para nuestra suerte, no estaba muy lleno. Nos sentamos en una mesa bastante apartada del resto y continuamos con nuestra animada charla hasta que llegó un camarero para tomarnos nota. Pedimos rápidamente y continuamos a lo nuestro. Louis se había sentado a mi lado, como la otra vez, y tenía a Harry justo en frente. De vez en cuando, desviaba la mirada hacia Harry que no me quitaba los ojos de encima. ¿Enserio, que le pasaba a este chico? Era muy raro. Terminamos de comer y fuimos a dar una vuelta, ese día hacia un poco de frío para ser verano. Tenía a Louis a mi derecha y a Harry a mi izquierda. Al parecer, los dos notaron mis leves temblores y rápidamente me ofrecieron cada uno su chaqueta. ¿Primero intentaba ligar conmigo, después se burlaba de mí y ahora me ofrecía su chaqueta? Mira que es raro. Cogí la chaqueta de Louis y me la puse. Me venía enorme pero me daba igual, podía sentir su olor. Llevaba tiempo pensando en lo mismo desde que volvió. Aún no me había dicho nada de mi declaración. ¿Y si pensaba que era una ilusa por enamorarme de una superestrella como él? Tenía que saberlo. Sin darnos cuenta, acabamos en el parque donde quedábamos siempre.
- Louis, ¿podemos hablar? – pregunté tímidamente en un susurro para que solo me oyera él.
- Claro, pequeña. – me contestó para luego mirar a los demás. – Chicos, Carol no se encuentra bien. La voy a acompañar a casa, hasta luego.
- No quiero irme a casa. – dije mientras caminaba hacia nuestro árbol.
- Solo era una escusa. – nos sentamos bajo el cobijo de sus ramas. – Hacía mucho que no me sentaba bajo nuestro olmo.
- Louis, llevo pensando en lo mismo desde que te vi pero aún no me he atrevido a decírtelo. – dije rápidamente, ahora no hay marcha atrás.
- Es hora de decírmelo, ¿no crees?
- Supongo que sí. – asentí, necesitaba tiempo para pensar en las palabras adecuadas. - ¿Qué te pareció mi audición en el concurso?
- En la primera estuviste genial pero en la segunda, no tengo palabras para describirla. – dijo mirando al horizonte.
- ¿Qué pensaste de la segunda canción?
- Que soy muy afortunado por haber sido la persona a la que se la has dedicado. – me miró a los ojos.
- Entonces… - me interrumpió antes de acabar.
- Carol, entendí el mensaje de la canción pero el problema es que tú no entendiste el mío. – se me acababa de caer el cielo encima, no me quería como yo soñaba que lo hiciera algún día. Mi cara pareció ser de decepción total, ya que lo notó porque volvió a hablar. -  Me has malinterpretado. Carol, llevó enviándote señales con todas las canciones que hemos escrito.
- ¿Qué señales? – pregunté en un susurro. Muy bien, Carol. ¿No podías hacer una pregunta más tonta?
- Qué llevo enamorado de ti desde que te curé ese arañazo de tu mejilla. – dijo mientras me acariciaba con la punta de sus dedos mi mejilla. Se fue acercando lentamente a mí, pude sentir su aliento sobre mis labios. Ahora mismo debía de estar temblando. Por fin sentí sus labios sobre los míos.

Fui a casa de Jade acompañada de Louis. Nos despedimos con un pequeño beso en los labios y se dirigió hacia su casa, donde le esperaban los chicos. Toqué el timbre y la puerta se abrió al instante. Wendy salió a recibirme con un abrazo al que yo correspondí enseguida. Pregunté por su hermana y me indicó que estaba en su habitación. Subí las escaleras corriendo y abrí la puerta sin llamar. Allí estaba mi amiga tirada en la cama con el móvil entre las manos. Cuando me vio, lo dejó encima del escritorio y se sentó en la cama. Yo hice lo mismo con la estúpida sonrisa que tenía desde hace unas horas.
- Bueno, ¿me vas a contar lo que te pasa o te lo voy a tener que sacar con sacacorchos? – dijo con una sonrisa.
- Lo que pasa es que hoy ha sido el día más feliz de mi vida. – dije riendo.
- Cuéntale todo a tu mejor amiga.
- Bueno, pues… - le conté todo lo ocurrido con Louis e incluso lo del beso, lo del contrato discográfico y también le conté lo del incidente de la ventana con Harry incluyendo sus extrañas bipolaridades.
- Sabes, a mí me parece que le gustas a Harry.
- ¡¿Cómo le voy a gustar si no nos conocemos?! – dije indignada.
- Yo solo te digo que no hagas nada de lo que te puedas arrepentir.
- Quiero a Louis, lo sabes perfectamente.
- Lo sé, pero al parecer te sientes atraída por Harry. – dijo mientras me pasaba el brazo por los hombros para darme un abrazo.
- No me gusta Harry. – dije cruzándome de brazos.
- Admítelo.
- Solo pienso que es muy guapo. – le di la razón. – Pero no me gusta, estoy enamorada de Louis.
- Lo sé. – me dio un abrazo. – Yo solo quiero darte un consejo que te va a ser de mucha ayuda.
- ¿Cuál?
- El amor es cosa de dos, no de tres.


3 comentarios:

  1. siguelaa por favoorr me ha encantadooo :))

    ResponderEliminar
  2. Me encanta síguela lo estoy deseando y aqui tienes una nueva fiel seguidora en el fin de semana me he leído tu otra historia y me ha encantado
    Besos y sigue así...

    ResponderEliminar
  3. me ha encantaado de verdaad(: pasate por mii blog y comentaa acabo de empezar, graciias guapii :) http://imaginasparadirectioners.blogspot.com.es/?m=1

    ResponderEliminar