jueves, 20 de junio de 2013

Capitulo 5 – Una nueva vida junto a mí.

Ya quedaba menos para que terminaran las odiosas clases y eso significaba que se acercaban las vacaciones. Los chicos continuaban alojándose en la casa de Louis hasta que tuvieran un nuevo aviso por parte de su manager. Solo habían pasado dos días desde que Louis y yo salimos en secreto. Desde ese día no había podido parar de sonreír y creo que nunca lo haré. Siempre había soñado con todo esto y ahora se estaba haciendo realidad. Hoy era el último día del curso y nos entregaban las notas. Yo no era mala estudiante pero desde hace algún tiempo, básicamente desde que Louis se había ido, había empezado a bajar las notas. Este año no me esperaba gran cosa. Me levanté de la cama rápidamente y me vestí a la misma velocidad. Bajé las escaleras de dos en dos y no sé como no me pude caer. Cogí una tostada y salí corriendo por la puerta para dirigirme al instituto. Adivinad, tarde otra vez. Pasé por enfrente de la casa de Louis y oí una voz que no era la suya.
- ¿Haciendo deporte de buena mañana? – me giré y pude ver a Harry apoyado en el marco de la puerta solo con el pantalón del pijama, no llevaba camiseta.
- No, voy a estudiar cosa que creo que tú no tienes ni idea. – le contesté apartando la vista de su cuerpo y seguí corriendo.

No paré de correr hasta que llegué a las puertas del edificio. Genial, aún no habían entrado. Me reuní con Jade en la puerta y entramos juntas. Cada una se fue a su clase y quedamos en vernos en el recreo. Entré en el aula y me senté en mi mesa de siempre a esperar a que me entregaran las notas. La profesora nos fue nombrando uno a uno y nos levantamos para recoger el papel que definiría si teníamos libre el verano o no. Me levanté de mi silla y recorrí el aula bajo la atenta mirada de todos dispuesta a recoger mi boletín de notas. Todo aprobado, con malas notas pero aprobadas. Salí al patio contenta pero a la vez triste. Había descuidado demasiado mis estudios y no me lo podía permitir. Me reuní con Jade y Mark en la cafetería y almorzamos tranquilamente. Las horas siguientes pasaron volando y ya estábamos fuera. Salimos los tres juntos del edificio y los vimos de pie en la acera de enfrente. No pude evitarlo y salí corriendo para abrazar a mi secreto novio. Este me esperaba con los brazos abiertos y, cuando llegué, me levantó por los aires haciéndome girar para después darme un beso en la frente. Mark y Jade llegaron a nuestro lado y saludaron a todos. Mark se despidió de nosotros pronto porque había quedado con su novia. Jade sabía todo lo que deseaba poder besar a Louis, pero delante de todos no podía hacerlo.
- Vamos, si lo estáis deseando. – nos dijo Zayn riendo.
- ¿De qué hablas? – le reprendió Louis.
- Sabemos perfectamente que estáis saliendo. – esta vez fue Liam.
- No hace falta que os escondáis. – continuó Niall.
- Os han pillado, lo siento. – rió Jade.
- Esperad un momento. – dijo Harry mirando a sus amigos y después a nosotros. - ¿Estáis saliendo? – nosotros no sabíamos que decir.
- Sí. – dijimos con una sonrisa en la cara. Louis me cogió de la cintura y me obligó a mirarle, después fue acercándose lentamente y me besó. Por fin, si que había tardado este chico.
- Bueno pareja, ya está bien. – dijo Harry un poco ¿incómodo? ¿Molesto? La verdad, no lo sé, aún no había conseguido entender a ese chico.
- ¿Qué tal las notas? – se interesó Liam. Jade y yo les enseñamos el boletín.
- ¿Desde cuándo tú sacas estas notas? – se sorprendió Louis al ver mis malas calificaciones.
 - La verdad es que… - tenía que decirle la verdad. – Desde que te fuiste.
- ¡¿Qué?!
- Es que no dejaba de pensar en ti y… - le empecé a explicar.
- Tranquila, pero que no vuelva a ocurrir. – dijo poniéndose serio de repente.
- Sí, papá. – bromeé mientras le cogía de la mano.

Y así pusimos rumbo a la casa de mi novio. Hacia tiempo que no estaba allí. Recuerdo perfectamente los días que nos pasábamos las tardes viendo películas en su casa, los tres juntos. Ahora iba a volver a esa casa y con él de vuelta. No tardamos mucho en llegar y entrar. Estaba todo igual a la última vez. Tenía las paredes pintadas la mitad blanca y la otra mitad de un marrón claro, separados por una fina vara de madera. Los muebles eran bonitos, sin alterar la muy cuidadosa decoración de la casa. Todo estaba en perfecta armonía hasta que entramos en la cocina. Estaba todo hecho un desastre, había platos sucios, restos de comida e incluso envoltorios tirados por el suelo. Jade y yo nos miramos y nos empezamos a reír de la cara de Louis. Parecía que iba a estallar de un momento a otro.
- ¡¡Niall James Horan, cuántas veces tengo que decirte que no entres en la cocina solo!! – el rubio estaba en problemas.
- Yo, lo siento. Tenía hambre y… - se fue corriendo escaleras arriba y, al instante, Louis comenzó un nuevo juego llamado la caza del duende.
- ¡¡Por favor, no me mates!! – oímos suplicar a Niall en el piso de arriba.
- Ahí tienes a tu maduro novio. – me dijo Harry lo suficientemente fuerte como para que solo lo oyera yo.
- Prefiero a alguien inmaduro que a un idiota mujeriego. – le contesté y me fui al salón.

Me senté en el cómodo sillón y cogí el mando de la tele dispuesta a entretenerme con cualquier chorrada que pusieran a esa hora. El comentario de Harry me había dolido, al fin y al cabo, era su mejor amigo. Ya veo por donde se pasa la amistad este chico. Levanté la vista y vi a Niall ir a la cocina dispuesto a ordenarlo todo y hacer la comida y a Louis venir hacia mí. Se sentó a mi lado y me miró a los ojos, él sabía perfectamente que algo me pasaba. Me miró con esa mirada que mataba a millones de chicas y me pasó su brazo por los hombros. Apoyé mi cabeza en el suyo y cerré los ojos. Necesitaba pensar antes de que me preguntara algo. ¿Le decía que a su supuesto mejor amigo le daba igual su amistad? ¿Le decía que Harry intentaba ligar con la novia de su amigo? No, definitivamente no podía hacerlo. No lo hacía por Harry, lo hacía por Louis.
- ¿Te pasa algo? – me susurró en el oído.
- No, tranquilo. – mentí descaradamente.
- Princesa, te conozco demasiado. Ya puedes empezar a hablar.
- No es nada importante, solo estoy cansada.
- Por esta vez te lo paso, pero la siguiente… - me tumbó en el largo sofá y se colocó encima.
- ¿Qué me harás la próxima vez? – le reté.
- Esto. – dijo antes de empezar a hacerme cosquillas como un loco. 

Yo no podía parar de reír, las cosquillas eran mi punto débil y él lo sabía. Supliqué que parara y no lo hizo hasta que llegaron los demás para poner orden. Miré a Harry y pude notar que me desnudaba con la mirada. Cogí a Louis de la mano y entramos en el comedor para comer, ya estaba todo preparado. Me senté en una punta de la mesa de forma que solo podía tener a una persona a mi lado, que en este caso fue mi novio. Comimos tranquilamente mientras los chicos nos contaban anécdotas de cuando empezaron su carrera. Eran muy divertidos pero me inquietaba mucho la mirada de Harry en todo momento sobre mí. Me empezaron a explicar como cambiaría mi vida y todas esas cosas. Miré a Jade y esta comprendió mi aburrimiento.
- Chicos, gracias por molestaros en explicarme todo eso pero, yo no quiero ser cantante. – dije intentando parecer amable.
- ¡Gané! – dijo de repente Louis.
- ¿Qué? – pregunté mirándole.
- Louis y yo apostamos a ver cuanto tardarías en decir eso. – me explicó Jade mientras sacaba un billete de veinte libras del bolsillo y se lo entregaba.
- ¿Por qué no quieres ser cantante? – quiso saber Zayn.
- No me gusta, simplemente es eso. Yo siempre he querido ser actriz.
- Bueno, tampoco es tan diferente. – se encogió de hombros Niall.

Terminamos de comer y recogimos todo, esta vez Niall se aseguró de que cada cosa estuviera en su sitio, más bien por su propia seguridad. Louis y yo nos escaqueamos de recoger con la escusa de que íbamos a comprar una cosa. Salimos de casa cogidos de la mano y nos dirigimos a un pequeño mercadillo para dar una vuelta solos, sin nuestros, a veces, molestos amigos. Recorrimos todos los pequeños puestos que allí había hasta que llegamos a uno que vendía pulseras, collares y todas esas cosas. Me quedé mirando uno en especial, no era el que más destacaba pero me parecía muy bonito. Le pedí a Louis que fuera a comprar algo de beber y este aceptó encantado. Cuando se hubo alejado lo suficiente para que no me viera, le compré el colgante. Lo guardé en mi bolso justo antes de que llegara Louis. Cogí la lata de Pepsi que me había comprado y me la bebí tranquilamente bajo la atenta mirada de mi novio. Me la acabé en un abrir y cerrar de ojos y, después de tirar la lata a la basura, nos dirigimos a casa. Íbamos riendo cuando llegamos a la puerta de su casa. Entonces me acordé del colgante y, antes de que abriera la puerta, lo retuve.
- ¿Qué pasa? – se dio la vuelta para mirarme.
- Quiero darte una cosa. – dije mirando sus preciosos ojos azules.
- Si es un beso te lo acepto encantado. – me mostró una pícara sonrisa.
- Si quieres te lo doy después de esto. – dije rebuscando en el bolso y sacando una pequeña bolsita de papel marrón.
- ¿Qué es esto? – preguntó examinando el envoltorio.
- Si lo abres lo sabrás. – lo abrió y sacó un colgante de una pequeña zanahoria con piedras preciosas, claramente falsas.
- No tenías por que comprarme nada. – dijo emocionado. – Me encanta.
- Claro que tenía que hacerlo. Eres mi novio y te quiero. – le di un tierno beso en los labios.
- En todo caso, soy yo el que te tiene que hacer regalos. Para compensarte el daño que te hice al marcharme.
- Con que no te vayas me conformo. – dije después de ponerme de puntillas para besarle.

De repente, la puerta donde había apoyado mi espalda se abrió. Caímos los dos al suelo, él encima y yo debajo. Louis me miró a los ojos y yo me sonrojé, nunca lo había tenido tan cerca como ahora. Me miró a los ojos y me robó un beso antes de levantarse. Después me tendió la mano y me ayudó a levantar, no lo recordaba tan caballeroso. Allí había un chico que había visto toda la escena. Adivinad quien era, sí, Harry. Me miró de arriba abajo y después se dio la vuelta. Antes de que eso ocurriera pude ver su cara, parecía enfadado, decepcionado, disgustado, no lo sabía con exactitud. Louis me cogió de la mano y fuimos al salón donde estaban todos viendo una película. Según los grititos que oímos y el ver a nuestros amigos todos encogidos sobre ellos mismos en el sofá, dedujimos que era una de miedo. Era ‘Insidious’. Nos sentamos en un hueco libre a verla. Yo miraba la pantalla atenta, adoraba las películas de ese tipo. Oí unos gritos de fondo y luego unas risas, así que decidí darme la vuelta y ver que pasaba.
- ¿De qué os reís? No podéis estaros callados, intento ver la película. – les recriminé.
- ¿No sabía que te gustaban las pelis de miedo? – dijo Liam sorprendido.
- Gustarle es poco. – rió Jade.
- Louis, cuidado, que tu novia se pondrá a hacer exorcismos de esos cuando esté sola. – se burló Zayn.
- Dejadla en paz. – me defendió Niall, Louis lo único que hacía era reírse.

La película terminó minutos después de que se rieran de mí. En ese mismo instante, decidí ir a mi casa a por el pijama ya que me quedaría a dormir en casa de Louis, y cuando iba a abrir la puerta… Sí, digo iba porque la puerta decidió abrirse sola. Me dio un fuerte golpe en al nariz y esta comenzó a sangrar casi al instante. Una persona cruzó la puerta rápidamente y fue a ver como estaba. Harry, otra vez. Que inoportuno que es este hombre, por favor. Sacó un pañuelo de su bolsillo y me lo tendió. Al principio dudé, pero después lo acepté ya que tenía la mano prácticamente roja de la sangre. Continué mi camino hacia mi casa y a mis espaldas oí la puerta cerrarse y unos pasos  rápidos que se dirigían al lugar donde me había detenido. Me di la vuelta y choqué contra Harry. ¿No se cansaba nunca de hacer el idiota?
- ¿Quieres algo? – intenté sonar amable, cosa que fue imposible.
- Quería saber si estabas bien. – dijo lentamente, como solo él sabía hacer.
- Pues ya ves que sí, adiós.
- También quería acompañarte.
- Vuelvo enseguida. – intenté convencerlo para que no fuera.
- Da igual, te voy a acompañar quieras o no. – comenzó a caminar a mi lado.

Llegamos a la puerta de mi casa y busqué las llaves en mis bolsillos. No estaban. Saqué todo lo que tenía en estos y las llaves no aparecían por ningún sitio. Maldije en voz baja y toqué el timbre. Por favor, que no me pregunten nada, que solo me abran la puerta y me dejen en paz. Segundos después, la puerta se abrió y allí apareció mi madre. Lo suplico, por una vez en la vida que me ignore. Entré rápidamente en casa y vi que Harry seguía plantado en el portal. Miraba a mi madre y esta le miraba a él. Mierda.
- Carolina, ¿no vas a presentarme a tu amigo? – se giró para mirarme y me sonrió, no era lo que ella pensaba.
- Mamá, Harry. Harry, mamá. – subí a mi habitación y empecé a hacer una mochila con las cosas que iba a necesitar. Minutos después, la puerta se abrió.
- Tu madre es muy simpática. – era Harry.
- Porque no tienes que convivir con ella.
- Oye, ¿por qué no me das una oportunidad?
- ¿De qué hablas? – me hice la tonta.
- De ti, de mí. De nosotros. – me abrazó por detrás.
- Mira, no va a haber un nosotros nunca y como no te apartes tampoco habrá un tú. ¿Lo entiendes? – le aparté de un empujón.
- Vamos, ¿ni siquiera como amigos? – insistió.
- Puedo intentar ser tu amiga, pero nada más. Si de verdad te importara Louis, me dejarás tranquila. – dije de espaldas. Si me daba la vuelta me perdería en sus penetrantes ojos verdes.

Volvimos a casa de Louis con mi mochila, que insistió Harry en llevármela y no me iba a negar, ya preparada. Entramos y allí estaban todos en la mesa, esperándonos. Me senté rápidamente entre mi novio y mi amiga para cenar tranquilamente. Estábamos todos muy a gusto y tranquilos, eso era lo que inspiraban esos chicos en mí. Cuando terminamos lo recogimos todo y subimos a dormir, se nos había hecho muy tarde. Louis y yo íbamos a dormir en la misma habitación, cosa que ya habíamos hecho con anterioridad, incluso antes de salir juntos, los demás no lo sabía y tampoco me importaba. En el momento que Louis se metió en el baño yo me cambié de ropa. Ya con el pijama puesto y los dientes cepillados, me acosté junto a él. Me di la vuelta, de espaladas a él, y este me abrazó.
- Pequeña, te propongo algo. – susurró en mi oído.
- ¿El qué? – pregunté con los ojos cerrados.
- Una nueva vida junto a mí. – volvió a susurrar en mi oído. Me di la vuelta para mirarle y vi que estaba sonriendo al igual que yo.
- Me encanta esa idea. – dije antes de besarle.


6 comentarios:

  1. esta super onteresante me encanta continua :D
    Harry Harry perdio la cabeza jajajaja me gustaa jajaja^^

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    1. jajaj gracias ;D
      si, creo q esta un poco celoso jajaj

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  2. me ha encantado el capituloo por favor siguela que esta muy bien y sube capitulo prontoo :))

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    1. gracias ^.^
      tranquila jajja q mañana subire el proximo :D

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  3. Holaaaaaa:3 Tengo que decir que esta novela me encanta, escribe cuanto antes y por favor si me puedes avisar, mejor;)
    Ainns pobre Harry, que esta celoso jaja. Un kiss(:

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    1. jajaja gracias guapa
      si, Harold esta un poquito celosin jajaj :D
      Un beso
      PD: si quieres me dejas tu twiter, el mio es @Carolina1998D

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