miércoles, 3 de julio de 2013

Capitulo 10 – Como hermanas.

Llegamos a una cafetería con un letrero donde ponía el nombre del local, “Shamrocks”. El nombre le venía muy bien, ya que al lado de las letras había un gracioso duende con un trébol en la mano. Entramos y todo era, prácticamente, de lo mismo. Por dentro era como un pequeño Starbucks pero con una gran decoración irlandesa. No era igual al pub en el que estuve el otro día pero conservaba parte de su encanto. Subimos a la siguiente planta y nos sentamos en una mesa al lado de un gran ventanal que dejaba ver todas las maravillas de Irlanda, o al menos en parte. Cogí la pequeña carta que había sobre la mesa y comencé a ojearla. Todo lo que había allí parecía delicioso. Al final, Rose y yo pedimos exactamente lo mismo, un enorme batido de chocolate para cada una. Primera coincidencia. Para comer junto con el batido elegimos unas galletitas de mantequilla que tenían muy buena pinta en la foto, las dos adorábamos esas galletas. Segunda coincidencia. Comimos y bebimos nuestro pedido mientras charlábamos animadamente de un poco de todo. Descubrí que Rose no era Irlandesa sino que nació también en un pueblecito de Boston. Tercera coincidencia. Me contó que se había tenido que mudar a Reino Unido por el trabajo de sus padres. Cuarta coincidencia. Esto me estaba empezando a asustar. Yo le conté prácticamente todo sobre mí. Como había conocido a Louis, le hablé de Jade, se rió cuando le conté mi historia con Harry y se enterneció cuando le dije que Zayn había estado buscándome por toda la ciudad en un día de lluvia.
Estuvimos hablando por horas y no nos cansábamos. Nos habíamos hecho amigas y sentíamos que podíamos confiar la una en la otra. Miré mi reloj y ya eran las seis de la tarde. Pagamos cada una su parte y decidimos ir de compras, aunque no lo parezca adoro la moda. Entramos en un gran centro comercial y recorrimos todas y cada una de las tiendas. Mirábamos los escaparates y llegué a la conclusión de que me encantaba la moda irlandesa. Se nos pasaban las horas rápidamente y ya eran las nueve cuando recibí una llamada de Louis.
- Hola, cielo. – le saludé
- Hola, princesa. – respondió a mi saludo.
- ¿Habéis acabado de ensayar? – le pregunté mientras veía a Rose mirándome con esos grandes ojos verdes, me recordaban a los de Harry.
- Sí, acabamos de terminar. ¿Te apetece venir a cenar conmigo y los chicos? – me propuso.
- Espera. – tapé el micrófono del móvil para que no me oyera. – Rose, ¿te vienes a cenar con los chicos y conmigo?
- ¡¿Qué?! – se sorprendió ante mi propuesta. – No quiero molestar.
- No molestas, además eres mi amiga y quiero que vengas. – dije poniendo cara de cachorrito.
- Vale. – acabó accediendo, al fin y al cabo no se iba a negar ya que iba a conocer a sus ídolos.
- Louis, dime donde y cuando. – retomé la conversación telefónica.
- Dentro de quince minutos voy al hotel, te recojo allí.
- Es que no estoy en el hotel. Estoy con la chica de la que te hablé esta mañana.
- ¿Viene también? De acuerdo, pues en la puerta del restaurante en media hora. – me dijo la dirección y se dispuso a despedirse. – Poneos guapas.
- Adiós. – colgué el móvil y miré a Rose que no podía borrar esa sonrisa en ningún momento. –Vamos, tenemos que arreglarnos.
- Gracias, te quiero. Eres la mejor. – me abrazó mientras yo me reía.
- No hay de qué. Para eso están las amigas.

Salimos del centro comercial cargadas de bolsas y nos dirigimos al hotel, ya que estaba más cerca. Entramos sin problemas y dejé que entrara primero Rose a la ducha. Mientras tanto, yo me había tomado la molestia de elegir uno de los vestidos nuevos que se había comprado. Le iba a quedar genial. Cuando salió envuelta en una toalla blanca entré yo rápidamente. Me di una ducha en tiempo record y salí para vestirme. Vi sobre la cama el vestido azul que me había comprado. Vi a Rose maquillándose frente al espejo que había por allí. Le sentaba muy bien ese vestido, nadie lo podía negar. Resaltaba perfectamente sus curvas, iba a ser la envidia de Irlanda. Rápidamente me puse el vestido que me había elegido mi amiga y me miré al espejo.
- Te queda mejor de lo que me imaginaba. – vi a Rose a mi lado ya maquillada.
- Puedo decirte lo mismo. Estás increíble. – y era verdad. Comencé a maquillarme rápidamente ya que no quería hacer esperar a los chicos. – Ya está, vamos.

Cada una cogió sus respectivos bolsos y nos dirigimos al ascensor. Nos subimos junto con dos chicos que no nos quitaban los ojos de encima. Rose notó mi incomodidad y me cogió de la mano. Los chicos debieron pensar lo que no es y, para nuestra suerte, nos dejaron en paz. Salimos del hotel y pedimos un taxi. Le indiqué la dirección que me había dicho Louis minutos antes y, en menos tiempo de lo que me imaginé, llegamos. Allí estaban, en la puerta, esperándonos. Todos estaban muy arreglados cada uno con su traje. Cuando nos vieron bajar del taxi, se acercaron a nosotras y nos saludaron cada uno con dos besos en la mejilla a excepción de Louis. Entré al restaurante de la mano de mi novio y nos sentamos en una elegante mesa para siete.
- ¿A qué viene todo esto? – le pregunté a Liam que estaba a mi derecha.
- Idea de Harry. – me contestó mientras se encogía de hombros.
- Es la primera buena idea que tiene desde que lo conozco. – le miré mientras se lo susurraba a Liam.

La cena pasó rápida entre risas y bromas. Rose estaba muy ilusionada ya que había cumplido su sueño, yo había hecho realidad lo que más quería. No pude evitar sonreír al verla así de feliz. Estábamos casi todos llenos por culpa de toda la comida que habíamos comido pero me apetecía comerme algo de postre. Al parecer nadie iba a continuar comiendo y me daba vergüenza llamar al camarero así que le di una patada a Harry que estaba justo en frente para llamar su atención. No quería molestar a Louis que hablaba animadamente con Rose y Zayn y Liam no estaba, ya que le habían llamado por teléfono.
- ¿Qué pasa? – me preguntó un poco sorprendido de que hubiera reclamado su atención.
- ¿No tienes hambre? – dije intentando parecer amable.
- A ver, ¿qué quieres? – él ya sabía por donde iban los tiros.
- Me da vergüenza llamar al camarero y pedirle un helado de postre.
- Tranquila, para solucionar tus problemas estoy yo. – dijo sacando su arrogancia a la luz. Llamó al camarero y me pidió mi helado de stracciatella. Al poco rato llegó una enorme copa de helado a mi disposición. - ¿Te lo vas a comer entero tú sola?
- ¿A no ser que alguien más quiera? – dije mirando a los demás que negaron todos con la cabeza, incluido Niall.
 - Bueno, yo tengo un hueco para el postre. – cogió una de las pequeñas cucharas que había.
- Coge lo que quieras. – dije mirando a Harry y después a Louis para ver su reacción. Este le lanzó una mirada asesina al chico de los rizos y siguió a lo suyo.

Compartimos el dichoso helado entre bromas por parte de Harry y silencio por la mía. Louis de vez en cuando miraba todas y cada una de las acciones que realizaba su amigo y yo hacía como que no me daba cuenta. Acabé el helado y, de repente, me entraron unas enormes ganas de vomitar. Me disculpé y a paso rápido me dirigí al baño. Una vez dentro de uno de los aseos, eché todo lo que había comido por el váter. No me encontraba muy bien y no era por comer mucho, o sí. Era la primera vez que comía de tal manera, yo soy de las típicas chicas que no comen casi nada y no es por cuidar mi cuerpo, sino porque en mi estómago no entra mucho. La puerta del baño se abrió y entró una chica rápidamente. Rose.
- Carol, ¿estás bien? – se acercó a mí preocupada.
- Sí, no te preocupes. – respondí intentando sonar sincera.
- Nos tienes a todos preocupados. – dijo rápidamente. – Por cierto, Louis está fuera muy preocupado.
- No hay nadie, dile que pase, por favor. – le pedí. Mi amiga salió y, por la misma puerta, entró mi novio.
- ¿Qué tal estás? – se notaba que estaba preocupado.
- Bien.
- A mí no me engañas, dime la verdad. – a este chico no se podía mentirle, me conocía demasiado.
- Me encuentro fatal. – admití y al ver su cara supe lo que estaba pensando. - ¿No creerás que estoy…?
- Es una posibilidad, ¿no? – se encogió de hombros.
- Solo ha pasado un día, ni que estuviéramos en la película de Amanecer y de un día para otro tenga una barriga enorme. – intenté reírme, cosa que fue inútil.
- ¿Segura que te encuentras bien? ¿No quieres irte a casa?
- Tranquilo, seguro que ha sido por toda la comida de antes. – intenté calmarlo.
- De acuerdo.

Me cogió de la mano y salimos del baño. Justo cuando Louis abrió la puerta, una mujer algo mayor iba a entrar al baño. Se quedó mirándonos y claramente se notaba que había pensado mal. Era normal, no voy a culpar a la mujer, ya que yo estaba una poco despeinada y con la cara un poco roja por culpa de haber vomitado. Oímos a la mujer murmurar algo así como “Estos jóvenes, ya no saben controlarse. En un baño de un restaurante”. Louis y yo salimos riendo y nos dirigimos a la mesa donde nos esperaban todos. Una vez la cuenta pagada y todos fuera del restaurante, me empezaron a preguntar si estaba bien. Obviamente les contesté que sí y nos dispusimos a dar una vuelta. Era ya casi media noche y nosotros siete estábamos sentados en unos bancos enfrente de nuestro hotel. Estábamos cansados y estábamos disfrutando de la tranquila compañía de todos y cada uno de las personas presentes. Ninguno tenía ganas de fiesta así que, media hora después nos levantamos y nos dirigimos al hotel. Liam y Niall fueron a acompañar a Rose mientras que el resto me acompañó a mí hasta la habitación. Entré seguida de Louis y me tumbé en la cama nada más llegar. Nada más apoyar la cabeza sobre las mullidas almohadas y tocar las suaves sábanas, me quedé durmiendo enseguida.

A la mañana siguiente, me desperté por culpa de las suaves sacudidas que alguien me estaba dando. Abrí solamente un ojo y pude ver la imborrable sonrisa de Louis. En cuanto supe que me había visto despertar, cerré el ojo y me di la vuelta para poder cubrirme la cabeza con las sábanas. Al saber mis intenciones, Louis me destapó completamente y me dio la vuelta para comenzar a hacerme cosquillas como un loco. Supliqué que parara pero se estaba tomando su venganza muy enserio y no se daba cuenta de que teníamos público.
- Bueno, ¿vas a dejarla respirar o vamos a por un ataúd por si muere de la risa? – dijo Liam con una sonrisa divertida en la cara.
- Creo que va a ser mejor que vayamos a por el ataúd. – continuó la broma Zayn junto con Niall, que fingieron salir de la habitación.
- Te has salvado pero de la siguiente no te libras. – me advirtió Louis antes de darme mi beso de buenos días.

Me levanté de la cama y me dirigí al baño para tomar una ducha fría para despejarme un poco, lo necesitaba para despertarme completamente. Atravesé la habitación bajo la atenta mirada de los cinco chicos que había hasta entrar por la puerta del baño y cerrarla tras de mí. Me sentía un poco rara, nunca me habían mirado ninguno de los cinco con cara de embobados. Fue entonces cuando me di cuenta del porque, solamente llevaba una camiseta de Louis que me tapaba menos de lo que me hubiera gustado. La camiseta me llegaba unos cuantos centímetros por debajo de la cintura y dejaba ver gran parte de mis muslos. Al darme cuenta de esto, me sonrojé y me dispuse a tardar horas en salir del baño. Ahora no podría ni mirar a ninguno a la cara. Yo no era el tipo de chica exhibicionista, solo había sido un despiste por mi parte y una obscenidad por la suya. Salí del baño después de cuarenta y cinco minutos vestida y arreglada. Fuera me esperaban cinco chicos también vestidos y no con sus respectivos pijamas. Bajamos a desayunar y yo no sabía donde meterme. Me daba vergüenza estar con ellos después de lo ocurrido y ellos no parecían notarlo. Nos aproximamos al buffet del enorme salón y cogimos cada uno lo que iba a desayunar para después sentarnos en una mesa a charlar. Hablábamos de un poco de todo pero la conversación se centró en lo ocurrido ayer. Aún no sabía el motivo de dicha salida pero tampoco es que me importara mucho. Me preguntaron mucho por Rose y yo les intentaba contestar lo mejor posible, ya que apenas la conocía pero podía sentir que teníamos un enorme lazo que nos unía. Como hermanas.


5 comentarios:

  1. Puuuf, tu novela no me encanta, lo siguiente jaja. Que interesante se pone la cosa, quiero saber si se va a quedar embarazada o no ;)
    Sube cuanto antes. Un beesito:3

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    1. jajaj gracias, al final me lo voy a creer y todo.
      Bueno, eso ya se vera jajaja. No creo que quieran un mini Louis correteando por ahi, de momento XD.
      Un beso para ti guapa (L).

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  2. me encantó de nuevo :D jajajaja
    no hombre no esta embarazada eso era una broma, no pega ahora jajajajaja
    me gusta mucho la historia y el nuevo personaje de <rose espero que me traiga alegrias jajajaja y se vaya con Niall *-) jjajajaja es que adoro al pequeño irlandes, bueno aunque a todoss jajajaja

    sigue la novela :D
    besos!

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    1. jajjaja gracias.
      Tranquila que con lo mona que es Rose creo que te va a traer alguna que otra alegria y nose si emparejarla con el irlandes.... bueno, eso ya se vera *.*
      Un beso para ti :D

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    2. jajajaaj confio en tii :D seguro que cualquier combinacion de pareja me gustara porque todos son perfectos :D

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