lunes, 26 de agosto de 2013

Capitulo 16 – Confesiones.

Genial, en eso se resume el concierto que los chicos ofrecieron a sus fans escocesas. Mis cinco amigos lo daban todo cuando estaban sobre el escenario, por eso sus conciertos eran absolutamente asombrosos pero su música seguía sin gustarme del todo. Todos cantaban e intentaban bailar alegremente, todos menos uno. Desde ayer no era la persona que había conocido hace años. Ese chico alegre de hipnóticos ojos azules no era el mismo. La misma persona que desde hace menos de veinticuatro horas había jugado, destrozado y pisoteado mi corazón. Ese no era el chico que se había ganado mi amistad años antes y, tiempo después, mi amor. ¿Por qué me utilizó de esa manera? Si tan amigos éramos, ¿por qué no me había dejado? Si se había cansado de mí, ¿por qué no había dado por terminada nuestra relación? Llegamos al hotel después de ese magnífico concierto y cada uno se fue a su habitación a preparar la maleta para dirigirnos a nuestro siguiente destino. Mañana cogeríamos un avión rumbo a Alemania para que dieran otro concierto.
- Voy un momento al baño. – dijo Louis. Solo estábamos él y yo en la habitación ya que Harry se había quedado fuera con el resto de chicos firmando autógrafos.
- De acuerdo. – dije con un tono neutro. De repente, se oyó una leve música procedente de un móvil. Era el de Louis. Tenía un mensaje. ¿Qué hago? ¿Lo abro o sigo ignorando todo lo que tenga que ver con él? – Lo siento, la curiosidad puede conmigo. – cogí su móvil y leí el mensaje.
- Ya estoy. – salió del baño y el triste rostro de Louis asomó por la puerta. Por suerte el móvil ya estaba en la mesa y nadie me había visto.
- Genial. – dije como si me importara. Lo único que podía hacer era pensar en el mensaje que había leído segundos atrás. Eleanor. Así era como se llamaba la chica con la que me había engañado. – Me voy a dar una vuelta.
- ¿Quieres que te acompañé? Es muy tarde y no quiero que te pase nada. – lo decía con un tono dulce y protector.
- ¡No finjas que te importo ahora, cuando nunca lo he hecho! – le reproché. Necesitaba desahogarme. – ¡Me has utilizado todo este tiempo! ¡Pensé que, ante todo, éramos amigos! ¡Pensé que te importaba aunque sea un poco! ¡Pero ya veo que no!
- Siempre me has importado. – continuó con la dulce voz con la que me había hablado al principio. – Yo no quería hacerte daño.
- ¡Louis, déjame en paz! – grité lo más alto que pude para después salir corriendo de la habitación.
- ¡Carol! – me llamó a gritos pero yo ya no los escuchaba porque me había subido al ascensor para huir de allí.

En cuanto se abrió la puerta del ascensor en el vestíbulo, salí corriendo hacia fuera. No quería estar con nadie, no quería pensar en nadie pero no se me iba de la cabeza aquel mensaje. ¿Por qué me engañaba a mi misma? Sabía perfectamente que tarde o temprano esto pasaría. Se buscaría a alguien mejor cuando se aburriera de mí. Yo me esperaba que fuera más bien tarde pero, al parecer, no fue así. Al menos que se digne a romper conmigo antes de estar con otra chica. Eleanor. ¿Quién diantres era Eleanor? Bueno, algo sabía de ella. Que se enviaba mensajitos románticos con mi novio, bueno ahora exnovio. “Lou, te hecho de menos pero tengo una buena noticia. Tengo una entrada para veros en Alemania. Te quiero.” ¿Te quiero? ¿Hace una semana que se conocen y ya le ha dicho te quiero? ¡Joder, que asco de vida! Por suerte tenía a mis amigos apoyándome. Pero seguía habiendo una cosa que me confundía. Mi cerebro pensaba que ya sabía lo que quería pero mi corazón seguía igual que yo. ¿Por qué no podía estar tranquilamente con Harry? ¿Por qué tenía que seguir amando a Louis?
- Hola. – dijo una voz. Como siempre, había alguien que me tenía que despertar de mis trances.
- Hola. – ni siquiera sé si oyó lo que dije.
- ¿Estás bien? – continuó preguntando.
- ¿Te parece que estoy bien?
- Carol, solo intento ayudarte pero si no pones de tu parte es un poco difícil.
- Lo siento, Zayn. – dije intentando tranquilizarme. Él no tenía la culpa de mis problemas.
- ¿Te puedo ayudar en algo? Sabes que me tienes para todo. – intentó animarme.
- Sí. No. No lo sé. ¿Por qué me odia todo el mundo? – le pregunté con una cara un tanto cómica porque Zayn me mostró una divertida sonrisa.
- Nadie te odia, Carol. El único problema es que la suerte no está de tu parte.
- Nunca está de mi parte. – dije cruzándome de brazos y poniendo morritos.
- Oye, a veces la persona de la que menos te lo esperas te sorprende. – dijo filosóficamente.
- Zayn, yo también estoy enamorada de ti. – dije como si de una película se tratase. – No, ahora en serio. ¿Por qué me ha engañado?
- ¿Engañado? ¿Quién te ha engañado? – al parecer no tenía ni idea de nada.
- ¿De verdad pensaste que Louis estaba enfermo ayer? – Zayn asintió. – Ingenuo.
- Es imposible que Lou te haya hecho eso, él no es así. – le defendió.
- ¿Te recuerdo que estás hablando de la persona que conozco desde que tenía seis años o no hace falta? – pasó su brazo por mis hombros y le conté todo lo que había escuchado, lo que había en el mensaje y lo que había vivido ayer con Harry.
- Nunca creí que fuera capaz de hacer algo así. – se rascó la barbilla pensativo. – Por lo que me has dicho que oíste decir a Louis mientras discutía con Harry es que estaba borracho. Seguramente no sabía lo que hacía.
- Y el mensaje que vi. ¿Acaso está borracho todos los días?
- Para eso no tengo explicación alguna. Tranquila, seguro que lo solucionaréis. – intentó animarme pero con pésimos resultados. – Volvamos al hotel.
- Zayn, siento molestarte con mis tonterías.
- No son tonterías. Carol, te he cogido mucho cariño y sabes que te protegeré siempre que pueda. – le miré y le dediqué una pequeña y tímida sonrisa. – Para eso están los amigos. – me pellizcó uno de los mofletes mientras yo reía y le abrazaba.

Volvimos a la habitación de Zayn pero no encontramos a nadie. Le pedí que viera si tenía suerte con mi cuarto pero obtuvo los mismos resultados. A los pocos segundos después, recibí un mensaje de parte de Niall que decía que estaban todos en el comedor del hotel. Bajamos por las escaleras, pasaba de esperar a ese infernal ascensor y llegamos a la puerta del restaurante. Antes de entrar, me miré en el espejo y tenía los ojos rojos de haber llorado. Zayn lo notó y me dejó su gorra. No era gran cosa pero al menos me taparía los ojos hasta que alguien se diera cuenta o se me pasase. Los encontramos en una enorme mesa llena de comida justo al lado de un gran ventanal que dejaba ver los hermosos jardines que rodeaban la piscina. Me senté en una de las dos sillas que quedaban libres, es decir, entre Niall y Liam. Pasaba de sentarme junto a Louis, que fue el sitio que ocupó Zayn.
- Como tardabas tanto he pedido yo por ti. – me dijo Louis. Levanté la cabeza y vi que sus preciosos ojos azules tenían un leve tono rojizo. Había estado llorando. – Es tu plato favorito: filete de ternera con patatas fritas.
- No es un lujo. – dije intentando no sonreír.
- Pero sí está de lujo. – terminó Louis. Recordaba lo que decía siempre que comía esto en algún lugar que tuviera clase y no un plato exótico. Una pequeña sonrisa se colocó en mi rostro pero la sustituí por un gesto serio rápidamente, temiendo que alguien lo hubiese visto.
- Estoy deseando ir a Alemania. – dijo Niall intentando calmar el ambiente. – Adoro a las fans de allí.
- ¿Solo a las fans? – preguntó Liam divertido.
- He leído en Internet que la comida de allí es estupenda. – dije cambiando mi rostro serio por uno más alegre.
- Vale, me habéis pillado. – dijo en un tono cansado pero alegre. – En cuanto llegue allí quiero ir al primer restaurante típico que encuentre.
- Y yo te acompañaré. – continué alegre. – Quiero engordar con toda la grasa que Alemania me ofrezca.
- Pues no te sentaría muy bien pero seguirías siendo preciosa igualmente. – me piropeó Harry.
- Gracias, Styles. – le dediqué mi mejor sonrisa. – Tú siempre estás guapo así que es muy difícil estar a tu altura.
- Me halagas, preciosa. – me devolvió una pícara sonrisa.

La cena continuó tranquila aunque se notaba la tensión que había entre Louis y yo. El resto intentaba animar el ambiente pero su trabajo era en vano. Nunca pensé que estaría así con el que antes fue mi mejor amigo, después mi novio y ahora un idiota infiel. Todo me salía mal pero en realidad yo también había engañado a Louis. Hace un tiempo había besado a Harry. Pero yo no me había estado enviando mensajitos cursis con él. Quizá con el tiempo pueda acostumbrarme a estar sin él, sin ninguno. Pero no me imaginaba estar sin Harry y, mucho menos, sin Louis. Después de cenar, tendría que volver a mi habitación con esos dos chicos y no quería.
- Zayn, ¿puedo dormir esta noche contigo? – susurré para que nadie más me oyera.
- Claro. – me rodeó con sus brazos y fuimos junto a Niall y Liam.

Entramos en su habitación sin dar ninguna explicación a sus dos compañeros, aparte de que no hacía falta. No había ni rastro de Harry o Louis, seguramente estaban en su habitación y se imaginaban el resto de la historia. No quería estar sola y Zayn era mi mejor amigo. Él era el único con el que me podía desahogar. No es que con los demás no tuviera confianza, solo que Zayn me entendía mejor que yo misma. Nada más pisar el interior de la habitación, me tumbé en el mullido sofá. Los tres chicos me miraron y, entre los tres, me cogieron en brazos para meterme en una de las camas. No hicieron caso a mis continuas protestas y, al final, me tiraron en la cama más cercana. Acto seguido, Niall me tendió una camiseta de color azul con el logo de Superman. Al verla, me eché a llorar. Me recordaba a Louis. A él le encantaba ese superhéroe. Liam y Zayn le dieron una colleja en la cabeza a Niall y este reaccionó rápidamente. Me quitó la camiseta de las manos y cogió otra. Era de color azul con las palabras “Jack Wills” decorando la parte delantera. Esta camiseta me recordaba a Harry, bueno, o a las fotos que busqué de él cuando comenzó a tirarme los tejos. Al menos, tendré algo que me recuerde a cosas buenas esa noche.

Luz. Eso es lo único que hizo falta para que me despertara. Odio que me despierten y más cuando el día anterior fue un desastre. Abrí un ojo y vi los rostros sonrientes de mis tres amigos. Genial, seguramente me han hecho algo. Me senté en la cama y busqué mis zapatillas. Las acerqué y metí un pie en una de las deportivas. Tenía razón, me habían gastado una broma. Cuando saqué el pie del zapato, pude ver que estaba lleno de algo blanco, nata. Miré a los chicos que ya estaban en la puerta y me levanté corriendo.
- ¡ESTA ME LA PAGÁIS! ¡NO SABÉIS LA QUE OS ESPERA POR ESTO! – grité desde la puerta de la habitación a mis tres amigos que estaban corriendo por el pasillo.
- ¿Qué pasa aquí? – preguntaron las voces de Louis y Harry a la vez.
- ¡Qué vuestra amiguita no tiene un muy buen despertar! – gritó Niall desde la otra punta del pasillo.
- Chicos, pensad que algún día tendréis que volver a vuestra habitación. – dije con la cara más inocente que pude poner.
- Mierda, es verdad. – dijo Zayn, que estaba escondido detrás de Liam.
- Buenos días. – me saludó Louis, a lo que le correspondí con un leve gesto de cabeza.
- Buenos días, preciosa. – esta vez me saludó Harry. En cuanto le vi, casi me da un paro cardíaco. Bueno, en cuanto vi a Harry y a Louis. Estaban solamente con un pantalón deportivo y, ambos, dejaban ver sus perfectos y trabajados cuerpos. Pero, solo me molesté en mirar descaradamente al chico de pelo rizado, ya que estamos vamos a hacer sufrir un poco a Louis, ¿no?
- Buenos días. – dije mientras me acercaba seductoramente a Harry. Lo arrinconé contra la pared y, ante la confusa mirada de todos, le besé en los labios. Al principio, el chico se sorprendió, al igual que todos los presentes, pero después me correspondió al beso con pasión.
- Cortaos un poco, ¿no? – dijo Louis bastante cabreado.
- Chicos, parad. – Liam se acercó a Louis y le puso una mano en el hombro.
- Ha sido… - dije mientras le daba pequeños besos en el cuello cosa que hizo que Harry soltase un pequeño gemido. – Genial. – esta vez, lo miré a los ojos y, de reojo, pude ver a Louis muy molesto. De momento, todo va estupendamente. – Me voy a vestir, adiós chicos. – entré en mi habitación como si nada hubiera pasado y dejé a todos completamente estupefactos fuera.

Cogí una camisa a cuadros y me la puse mientras me miraba al espejo. Fui abrochando cada uno de los botones hasta que paré en unos de los que estaban en la parte de arriba. Dejé un pequeño escote y me la remangué hasta la mitad del brazo. Al acabar, pasé a elegir la siguiente prenda. Miré en la maleta todas las opciones para la parte de abajo y me decanté por unos shorts vaqueros bastante rasgados. Eran unos pantalones muy cortos. No sé porque me estaba vistiendo de esta manera cuando yo era más de sudaderas y deportivos pero hoy me sentía realmente sexy. Después de eso, cogí unas botas marrones con algunos flecos y un pequeño tacón y un sombrero también marrón con una cintita negra alrededor. Una vez vestida, fui al espejo que estaba en la entrada de la habitación y me maquillé lo suficiente como para cubrir todas mis imperfecciones. Cogí un bolso beige con algunos flecos que estaba encima de la mesita de noche y salí de la habitación. Allí estaban Louis y Harry esperando para entrar. El primero entró rápidamente a la habitación y el segundo vaciló un poco, pero después se acercó para besarme. Al ver sus intenciones, con una sonrisa giré la cara y me dio un beso en la mejilla para después entrar en la habitación más confundido de lo que ya estaba. Bajé al comedor del hotel y solo cogí un pequeño bollo. No me apetecía desayunar mucho, además de que quería aprovechar mis últimas horas en la ciudad. Llamé a Niall, Liam y Zayn para que me acompañaran por mi pequeño Tour y estos aceptaron encantados. A pesar de que no les había pedido explicaciones, me dijeron que Louis y Harry aún tenían que hacer la maleta. El sensato del grupo, Liam, estuvo hablando con Louis mientras yo me cambiaba y me dijo que había estado, prácticamente, toda la noche discutiendo con su mejor amigo. Me dijo también que se sentía fatal por lo que había hecho pero yo no me iba a ablandar. Si tuviera que nombrar uno de mis miles de defectos elegiría que soy muy rencorosa.
- Bueno, deberíamos volver ya. Nuestro vuelo sale en tres horas y aún tenemos que pasar a recoger las maletas. – nos avisó Liam.
- Chicos, adelantaros vosotros. Carol y yo enseguida os alcanzamos. – dijo Zayn mientras me cogía del brazo para que no siguiera a mis amigos.
- De acuerdo chicos pero no os retraséis. – se despidió Niall.
- ¿Qué quieres, Zayn? – pregunté inocentemente.
- ¿Qué ha sido lo de esta mañana?
- ¿Esta mañana? No sé a que te refieres. – si se lo cree exijo mi Óscar.
- No te hagas la tonta. – mierda, esperaba que no sacara este tema tan pronto. – ¿Se puede saber a que ha venido ese “besito” con Harry?
- Pues, digamos que me apetecía dárselo. – me mordí el labio inferior recordando ese “besito” como había llamado Zayn a lo de esta mañana.
- ¿Te apetecía? – preguntó confuso.
- Sí. – dije con una sonrisa angelical. – Además, ¿tú te has fijado como está el chaval? Lo raro es que no lo hubiera hecho antes. – maldito orgullo. Zayn es mi amigo, no tengo porque actuar delante de él.
- No lo has hecho por eso, aunque sé que eres una adolescente con las hormonas por las nubes. – dijo con una pequeña sonrisa que borró enseguida para parecer más serio de lo que era. – Estaba Louis delante, ¿lo sabías?
- ¿Enserio? No me había fijado. – mentira cochina.
- Carol, eres mi mejor amiga y te quiero pero no puedes jugar con dos de mis mejores amigos. – me miró a los ojos cosa que me hizo estremecer. Tenía unos preciosos ojos marrones dispuestos a sacarme toda la verdad. - ¿Estás enamorada de alguno de los dos?
- Yo, la verdad es que, no lo sé. – mentira, sí que lo sabía.
- Sabes que puedes confiar en mí, Carol. Dímelo.
- Zayn. – levanté la cabeza y le miré a los ojos. – Estoy enamorada de los dos.
- Bueno, se veía venir. – dijo mientras se encogía de hombros. Abrí la boca formando una O y él se rió. Le pegué una colleja y pasó un brazo por mis hombros. – Te ayudaré.
- Gracias Zayn. – mis brazos rodearon la cintura del chico. - ¿Te he dicho alguna vez lo genial que eres?
- La verdad es que no lo habías mencionado aún. – me dio un beso en la cabeza y, aún abrazados, fuimos al hotel a recoger las maletas.


6 comentarios:

  1. OH MI DIOS! Que capitulo tan perfeecto! Tu novela me encanta, jajaja creo que ya te lo he dicho antes pero no me cansere de decirtelo, escribes muy bien, aaw<3 que tierno Zayn, es todo un amor, sigue asi hermosa, no puedo esperar por el siguiente capitulo, tienes que seguirla! Un beso guapa<3!

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    1. Oins, GRACIAS!!! Me encanta que te encante, enserio. Jajajja nunca me cansare de que me lo digas. XD
      Si, Zayn es malote por fuera pero un amor por dentro.
      Jajajja tranquila que el siguiente esta en camino.
      Un Beso <3

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  2. Wow! Este cap. me ha traumatizado, no sé como explicar, pero me ha encantado! :D Es muuuy perfecto.
    Empecemos por Louis. NO! Como la puede engañar con Eleanor? Mal mal jaja pero yo pienso que Carol y él no están destinados ;) Y hablando de Carol, no se ha cortado ni un pelo con ese beso apasionado a Harry jaja me ha gustado. Y qué decir que Zayn, ais que monos! Qué protector y qué todo jaja.
    Bueno, creo que ya ;D Sube prontito.
    Un besazo guaapa:3

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    1. Traumatizado?? Joo, ahora me siento culpable. Aunque mi unico consuelo es que te haya encantado.
      Lou es tonto, si se tiene novia no se la engaña.
      Jajajja Que va a cortarse. Es demasiado rencorosa y Harry esta akfhsjkaks. Vamos, todo muy normal.
      Zayn es puro amor aunque siempre sera nuestro Bad Boy.
      Un beso preciosa. 8D

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  3. Sigueela! Me encantaa!

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