jueves, 5 de septiembre de 2013

Capitulo 19 – ¿Ya ha pasado un mes?

¿Cuánto falta para que salga nuestro vuelo? Los chicos y yo ya no volábamos en su avión privado y eso nos hacía tener que esperar. No sé por que los chicos querían estar una hora antes de que saliera nuestro avión. Me aburría demasiado y nada me podía divertir. Niall y Zayn estaban comprando comida porque no les gustaba la del avión, Harry y Louis habían ido a comprar algunas revistas para no aburrirse lo que dure el vuelo y Eleanor estaba en el baño. Vamos, que me habían dejado sola con todas las maletas. Había llamado a Rose y habíamos estado hablando desde que salí del hotel hasta que llegamos al aeropuerto. Lo único que había sacado de esa conversación fue que nos íbamos a ver pronto, o eso es lo que me había dicho ella. Me aburría demasiado así que cogí el móvil y marqué el número de Jade.
- ¿Hola? – dijo una voz al otro lado.
- ¡Hola! – prácticamente lo dije gritando.
- Ah, ya sé quien eres. La persona que está de viaje con los cinco tíos más buenos de todo el planeta y se olvida de su mejor amiga. – no había ninguna duda, Jade estaba hecha para el mundo del espectáculo.
- Gracias por reconocerme. – reí ante la exageración de mi amiga.
- Bueno, ¿para qué me moletas ahora?
- Solo quería saber como estás, que estás haciendo, como te va con Logan… - lo dejé caer. Lo sé, soy muy curiosa.
- Estoy genial, hablar por el móvil y no me podría ir mejor. – contestó una por una todas mis preguntas.
- Te echo de menos. – puse una voz muy ñoña. Me sobresalté al sentir el tacto de unas manos en mi cintura. Giré la cabeza y vi a Harry abrazándome. Le señalé el móvil y asintió con la cabeza.
- Y yo a ti pero…
- ¿Qué? – dije con repentino entusiasmo.
- ¿Adivina quien está detrás de ti dispuesta a darte un abrazo?
- ¿Quién? – no entendía nada.
- Bueno, si quitas a Harry… Yo.
- ¡¿Qué?! – me solté de los brazos de Harry y me giré. Allí estaba mi mejor amiga con el móvil en la oreja y una sonrisa gigante en la cara. Solté el móvil de la emoción y corrí a abrazarla. Ella me recibió con los brazos bien abiertos y me dio un beso en la mejilla.
- Madre mía. – dijo riendo. – Yo me esperaba más una reacción como: “¿Por qué no me dijiste que vendrías?” – dijo imitando mi voz, como si yo estuviera enfadada.
- Eres tonta. Podrías habérmelo dicho. – le pegué un puñetazo en el hombro de broma.
- Parece que ya te has enterado. – oí la voz de Louis a mis espaldas.
- ¿Tú lo sabías?
- Todos lo sabíamos. – habló Zayn en nombre de los chicos.
- Toma, no sé que habrías hecho sin mí. – Harry me devolvió mi móvil sin un rasguño.
- Sí que lo sé. Tendría que haberme comprado otro móvil. – dije antes de sacarle la lengua cosa que le hizo gracia. – Como te he echado de menos.
- Y yo a ti, Sweetie. – me dio un pequeño abrazo.
- Pero. – miré a mi amiga. - ¿Ya ha pasado un mes?
- Sí. – sonrió. – Claro, entre tanto tío bueno el tiempo se pasa volando.

Faltaban veinte minutos para que despegara nuestro avión, así que, después del aviso por megafonía, subimos. Jade estaba muy diferente a como la había dejado. Ya no tenía una larga cabellera castaña. Ahora la sustituía una mata de pelo más corta de color morado. Al parecer la gente tenía razón, cuando se empieza una nueva etapa en la vida de la mujer, ellas se cambian el peinado. Hablando de cambios, quiero cambiar mi peinado. Bueno, mejor cambiamos de tema. Tengo a mi mejor amiga a mi lado después de estar separadas un mes entero y yo hablando de peinados. Nuestro siguiente destino era España. Ese país prometía, como todos los anteriores, pero tenía el presentimiento de que algo iba a pasar. No sabía si bueno o malo pero algo iba a cambiar.

Nuevo país. Nuevos amigos. Nuevos momentos por vivir. ¿Qué más se puede pedir? Nada, absolutamente nada. Todo iba genial. Estaba con mis dos mejores amigos de toda la vida, tres chicos que me cuidaban como si fuera su propia hermana, una chica realmente encantadora y un chico que hacía que me temblaran las piernas solamente con verle. Enserio, no quiero nada más. Nada más llegar a Barcelona, la gente lo pudo notar porque nuestras risas se escucharon por todo el aeropuerto, aunque estaba prácticamente vacío. Solo se acercaron unas pocas niñas de unos diez años. Les pidieron autógrafos a los chicos y estos aceptaron encantados, es más, ellos mismos se ofrecieron a hacerse una foto con ellas. Me entregaron la cámara a mí y, con una sonrisa en la cara, les hice la foto. Les entregué el pequeño aparato y, parece ser que, me reconocieron de alguna revista en la que habré salido con Louis.
- Tú eres la novia de Louis – genial, ¿y ahora que decía? Ya no éramos novios sino mejores amigos pero eso solo lo sabíamos nosotros.
- Esto, yo… - empecé a tartamudear y busqué ayuda en alguno de mis amigos. – Ya no somos novios.
- Oh, que pena. – dijo con una sonrisa triste. – Hacíais muy buena pareja.
- Sí, espero que encuentre a alguien como tú. Nos encantas. – dijo otra de las niñas. Yo no pude evitar mirar a Eleanor que se sonrojó al ver que mi mirada estaba posada sobre ella.
- ¿Podemos hacernos una foto contigo? – preguntó tímidamente una pequeña niña con dos coletas adorables.
- Sí, por favor. Y fírmanos un autógrafo. – me pidieron todas a la vez. – Por favor.

Yo no sabía que hacer. Nunca había firmado un autógrafo ni me habían pedido que me hiciera una foto con nadie. Era la primera vez que esto me ocurría y me sentía extraña. Miré a mis amigos y todos me sonrieron. Le dejaron la cámara a Harry y nos hicimos una foto todas juntas. Eran adorables. Salimos del aeropuerto cada uno con sus maletas y llamamos a unos taxis para que nos recogieran. Llegaron tres coches amarillos y los conductores bajaron para meter las maletas en el maletero. No entendía por qué tres coches si con dos sobraban.
- ¿Chicos, sabíais que con dos taxis sobraban? – preguntó Eleanor igual de confusa que yo.
- Bueno, queríamos ir más cómodos. – dijo Liam.
- ¿Y cómo nos distribuiremos? – esta vez preguntó Jade.
- Había pensado que Eleanor, Louis y Zayn en uno, Jade, Niall y Liam en el otro y Carol y yo en el último. – dijo Harry como si lo hubiera estado ensayando mucho tiempo.
- ¿Y esto lo has pensado tú solito? – preguntó sarcásticamente Zayn.
- Bueno, vamos así solo si queréis. Por mí no hay problema en cambiarlo. – intentó corregirse Harry torpemente.
- No disimules, Styles. Sabemos que te mueres por ir en un coche solamente con nuestra pequeña. – rió Niall ante el nerviosismo de su compañero.
- Más te vale que no te aproches. Que nos conocemos, Harold. – le advirtió Louis antes de subirse al coche.
- Lo mismo digo con quien tú ya sabes. – pude ver que le había guiñado un ojo. ¿Harry iba a aprovechar para hacer algo cuando estuvieramos solos? ¿Sino porque lo diría Louis? Hay que miedo, que no me dejen sola. - ¿Subimos?
- Cla… claro. - ¿Carolina, por qué tartamudeas? Pareces tonta. ¡Pero qué digo! Si soy tonta.
- ¿Estás bien? – me preguntó una vez dentro del coche.
- Sí. – soy muy buena actriz, lo vuelvo a repetir.
- Oye, si te sientes incómoda por estar a solas conmigo, llamo a otro taxi y problema resuelto. – al explicarme esto noté como su rostro se entristecía.
- No, claro que no. Me encanta estar contigo. – daba las gracias a que el conductor no entendiera ni jota de lo que decíamos.
- A mí también me encanta estar contigo. – mis hombros se habían convertido en su lugar favorito para apoyar su brazo. – Eres la única que me hace sentir especial.
- Exagerado. – dije riendo. - ¿Y qué hay de todas esas chicas? Tus antiguos ligues.
- No sé de que me hablas. – se hizo el tonto.
- No pasa nada, yo te las recuerdo. – le mostré una maliciosa sonrisa. – ¿Entonces no recuerdas a Caroline Flack, Emily Attack, Taylor Swift, Emma Ostily y muchas más que no conozco?
- ¿Cómo sabes todo eso? – preguntó con curiosidad.
- Internet.
- ¿Has estado informándote sobre mí? – le hacía gracia esta conversación.
- Solo me intereso por lo que me gusta. – Carolina, la acabas de cagar pero bien cagada.
- ¿O sea que, te gusto? – preguntó con una voz un tanto seductora.
- Bueno, yo… - no me dejó terminar porque mis labios habían sido atrapados por los suyos. Puse mis manos a cada lado de su cara y el beso se intensificó. El ambiente se estaba calentando notablemente y, si alguno de los dos no se detenía, el taxista sería testigo de algo muy bonito pero no muy agradable de ver. Ninguno estaba dispuesto a parar y se notaba.
- Señores, hemos llegado a su destino. – para nuestra suerte, el taxista nos interrumpió con un penoso inglés.

Nos separamos rápidamente y el rojo inundó nuestras mejillas en un abrir y cerrar de ojos. Bajamos del coche y el taxista bajó nuestras maletas. Harry sacó un billete de cincuenta euros y se lo entregó, diciéndole que se quedara con el cambio. Entramos a la recepción del hotel y no estaba ninguno de nuestros amigos. Supongo que habrán entrado ya. Nos acercamos al hombre que estaba detrás de aquel enorme escritorio y Harry dio su nombre para que nos dieran la llave de las habitaciones. Problemas, esa palabra nos perseguía a cada uno de los que estábamos en esta situación. ¿Por qué a nosotros? ¿En este país la gente no sabía dar buenas noticias? Carolina, relájate. Inspira. Expira. Inspira. Expira.
- ¿Cómo que solo queda una habitación a mi nombre? – preguntó Harry lo más calmado posible.
- Vinieron sus compañeros minutos antes y dijeron que solo les dejáramos una habitación. – explicó el empleado del hotel.
- ¿Y no queda alguna otra habitación libre? – volvió a preguntar Harry.
- Espere que lo mire. – tecleó unas cuantas veces en el ordenador y negó con la cabeza. – Lo siento mucho, solamente queda la que tienen ustedes reservada.
- ¿Te apetece compartir habitación? – me preguntó esta vez a mí.
- Ya lo hemos hecho antes, ¿no? – lo único que pude hacer fue esbozar una pequeña pero tímida sonrisa.

El recepcionista nos entregó una pequeña tarjeta con el logo y nombre del hotel. Cogimos nuestras maletas y subimos unos escaloncitos hasta llegar a los ascensores. Juro que como estos sean igual de lentos que los del otro hotel… Una pegadiza melodía fue testigo del incómodo silencio que reinaba entre nosotros. Vale, pensaréis que estamos exagerando un poquito pero yo creo que no. ¿Cómo es posible que minutos antes estemos besándonos y ahora ni nos hablamos? ¿Por qué? La verdad, no lo sé. En cuanto al tema de chicos la vida no me sonríe mucho. ¿Por qué estoy comiéndome la cabeza con todo esto? Harry y yo ya habíamos compartido la habitación una vez pero con alguien de por medio, en ese caso fue Louis. Pero esta vez era distinto. Solo estaríamos él y yo, sin nadie más. Llegamos a la puerta y no era lo que nos esperábamos. En el suelo había una alfombrita de esas para limpiarte los pies con forma de corazón y el marco de la puerta estaba decorado con motivos ¿amorosos? No sabía como llamarlos, era muy raro. Entramos a la habitación y todo era más raro aún. La cama tenía forma de corazón y la cubrían unas sábanas rojas. Encima había cojines en diferentes tonos de rojo y un bordado blanco. Al ver todo eso, nos quedamos paralizados por culpa de tanta ¿cursilería?
- Que bien que lo hayáis visto. – esa voz. Era Zayn el que hablaba.
- ¿Qué es todo esto? – preguntó Harry aún en estado de shock.
- Vuestra habitación por estos días. – se acercó Liam con una sonrisa.
- ¿Acaso queréis que vomite corazones? – dije fingiendo tener náuseas.
- Pasadlo bien en la habitación del amor. – se oyó la voz de Louis desde dentro de la habitación de al lado.
- No eres el más indicado para hablar, Lou. – gritó Niall para que le oyera.
- Os dejamos solos, pareja. – Zayn le guiñó un ojo a Harry y se fue acompañado de sus dos amigos.
- Bueno, tampoco está tan mal. – dijo Harry después de cerrar la puerta tras nosotros. Estaba claro que buscaba el lado positivo de la situación.
- Eso no te lo crees ni tú. – dije antes de tumbarme en la cómoda cama.
- ¿Tendré que dormir otra vez en el sofá o me dejarás pasar contigo cada una de las noches? – preguntó nada más tumbarse a mi lado.
- Te quedas con el sofá. – afirmé muy convencida. ¿Estaba siendo muy dura con él? Al fin y al cabo, era el chico que me volvía loca.
- De acuerdo. – su rostro cambió por un semblante triste.

Acabamos de vaciar las maletas y salimos rumbo al vestíbulo donde, supongo que nos esperarían para irnos a dar una vuelta. No me equivoqué, allí estaban todos charlando animadamente en un gran sofá rojo. En cuanto nos vieron, se levantaron y se acercaron a nosotros con una sonrisa inocente en la cara. Me imagino que será por lo de la habitación. Salimos del hotel y caminamos por las tranquilas calles españolas. No había mucha gente allí fuera, el calor era sofocante y todo el mundo prefería estar en su casa bajo la refrescante brisa del aire acondicionado. A la vez que caminábamos, Eleanor, Jade y yo íbamos reduciendo la velocidad para quedarnos un poco más apartadas de los chicos hasta quedarnos unos metros por detrás. Los chicos no se dieron cuenta ya que tenían una enorme discusión sobre el fútbol español. ¿Messi o Cristiano?
- Al fin las tres solas. – dije alegremente.
- Sí. – afirmó Eleanor tímidamente.
- Bueno, creo que vosotras dos tenéis que contarme muchas cosas. – nos apuntó Jade con el dedo. – Así que, ya podéis empezar a hablar y la primera vas a ser tú. – me apuntó a mí.
- Bueno, es fácil. Tú ya sabías lo del triángulo amoroso así que no es muy largo de contar. – al saber parte de la historia no era difícil de explicar. – Louis me engañó con Eleanor mientras yo lo hacía con Harry.
- ¡Qué fuerte! – gritó Jade lo suficientemente alto como para que los chicos se giraran y la miraran interrogantes. Las tres les lanzamos una mirada asesina y giraron la cabeza rápidamente. – No he estado en un mes y me he perdido demasiadas cosas. – razonó en voz alta.
- Ahora te toca hablar a ti. – miré a Jade con una sonrisa en la cara.
- No hay mucho que decir. Logan es un tío increíble que me hace la chica más feliz de la Tierra. – explicó con los ojos brillantes de la emoción. – Historia terminada.
- Bueno, no está mal. – dije después de la explicación de mi amiga. – El, te toca.
- Sí. ¿Qué tienes con Louis?
- Bueno… yo… Louis… - empezó a hablar torpemente.
- Te gusta y mucho. – no fue una pregunta sino una afirmación.
- No lo niegues, El. Está más que confirmado. – reí.
- Carol, me siento mal. He roto una pareja y…
- Oye, ya te he dicho que no pasa nada. Quedas más que perdonada pero si tan mal te sientes… Invítame a un helado y asunto resuelto. – propuse para zanjar el tema.
- Hecho. – nos estrechamos las manos. – Pero ahora háblanos de tu Hazza.
- Eso, que yo quiero enterarme. – animó Jade.
- ¿Os he contado que es el chico más dulce, tierno y cariñoso del planeta? – pregunté con una estúpida sonrisa en el rostro.
- Según tus llamadas en estos días, Harry era egocéntrico, narcisista, arrogante, idiota, mujeriego y ¿he dicho idiota? – empezó a enumerar Jade con los dedos.
- ¿Estabais hablando de Harry? – la voz de Liam nos sorprendió.
- Cierra la boca. – le replicó el chico de rizos.
- Que te la cierre tu novia. – rió Niall.
- Que agradables que sois. – les regalé una sonrisa hipócrita.
- Pero nos quieres. – dijo Zayn antes de darme un beso en la mejilla.
- Zayn, contrólate que tienes novia. – le avisó Louis con una sonrisa.
- ¿Tienes novia y no me lo has dicho? – me indigné a lo que él respondió con otro beso en la mejilla.


4 comentarios:

  1. Me ha vuelto a encantar otro de tus perfectos capítulos! Como lo haces enserio? :)
    Un mes, que rápido pasa el tiempo jaja.
    Y esto lo tengo que poner, no aguanto, JAJAJAJAJA adoro la sorpresa que le han preparado a Hazza y Carol. Qué tortolitos, tanto esfuerzo se merece que ocurra algo, tú me entiendes.
    Espero el siguiente, prontito porfis. Un beso<3

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    1. Graciaas!!! Jajaja un genio no revela sus trucos, okno jajajja.
      Si, el tiempo pasa muy rapido y mas si estas tan bien acompañado. 8D
      Jajajaja claro que te eniendo ;D pero pobrecillos los dos. Esa habitacion va a ser testigo de muchas cositas entre esos dos tortolitos. JAJAJAJ
      Tranqui que la espera merecera la pena.
      Un Beso <3

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  2. Oh mi Dios, quedo impactada con tus capitulos jajaja no puedo con la parte de:
    -Pero. – miré a mi amiga. - ¿Ya ha pasado un mes?
    - Sí. – sonrió. – Claro, entre tanto tío bueno el tiempo se pasa volando.

    Claro, estando con ellos nadie tiene la nocion del tiempo, jajaja bueno cielo, este capitulo tambien va a la lista de los capitulos perfectos<3. Demas esta en decirte que escribes excelente, sigue asi hermosa! Un besote igual de enorme que tu talento en escribir<3.

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    1. Jajajaj es que normal, estando con ellos el tiempo vuela. Tanto tio bueno nos pierde a todas jajaj.
      Estas haciendo una lista? Jajajja yo no meteria ninguno, tampoco son tan buenos.
      Un Beso Preciosa ;D

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