lunes, 30 de septiembre de 2013

Capitulo 22 – Conociendo a Logan.

¡Buenos días, Barcelona! Hoy me había levantado de muy buen humor y no es por dormir con Harry, volvió a su querido sofá, sino porque ya estaba todo arreglado. Louis y Eleanor habían comenzado a salir oficialmente después de que Harry y yo saliéramos de esa cafetería. En lo que a nuestra relación respecta, no somos algo pero tampoco somos nada. A ver, explico. Después de la charla que tuvimos ayer, Harry y yo nos limitamos a dar una vuelta por la ciudad después de hacer el tonto durante un largo rato. Todos estábamos felices por motivos distintos. Unos por que se quieren, otro por que va a ver a su pareja al día siguiente, otra por que está por fin con sus amigos y los demás por que están disfrutando al máximo del viaje. En fin, pequeñas cosas que nos hacen felices a todos.
- ¿Plan para hoy? – preguntó Jade más contenta de lo normal.
- Por la mañana podemos hacer turismo y por la tarde tenemos que ensayar. – explicó brevemente Liam.
- Oye, ¿os importa que venga un amigo? – preguntó Jade tímidamente. – Es que viene de visita con unos amigos y…
- Poopey, puede venir tu novio. Quiero conocerle. – dije después de soltar una pequeña carcajada.
- Sí, tendremos que darle el visto bueno. – habló Louis a la vez que movía el dedo señalando a todos.
- Os va a encantar.

Quedamos en el vestíbulo en media hora para poder irnos a hacer turismo. Todos fueron corriendo al ascensor menos Harry y yo, ya que aún conservábamos nuestro estado de sueño. Al llegar a las puertas de la máquina, estas se cerraron con nuestros alegres amigos dentro. Ninguno quería esperar a que volviera el maldito ascensor así que nos tocaba subir nueve pisos por las escaleras. Y pensaréis que somos tontos porque el ascensor tarda menos en ir y volver que nosotros caminando pero, que más da, estaríamos más tiempo los dos solos. Comenzamos a subir escalón por escalón. Primer piso, dos tramos de quince escalones. Segundo piso, otros dos tramos. Al tercero me cansé y me senté en el suelo. Tenía demasiado sueño y, a penas, tenía fuerzas. Harry me vio y supongo que se preocupó porque, en menos tiempo del que me imaginaba, estaba agachado con sus ojos clavados en los míos. Apoyé la cabeza en la pared y cerré los ojos. Escuché unos ruidos y algo me levantó del suelo, Harry. Me tenía cogida en brazos como unos recién casados y, no me iba a quejar. Subió los pisos restantes conmigo en brazos. Sacó las llaves del bolsillo como pudo y abrió la puerta. Supongo que hizo todo eso porque yo me había despertado minutos después encima de la cama. Cuando abrí los ojos me encontré con Harry en calzoncillos y, rápidamente, me tapé la cabeza con las sábanas.
- ¿Qué pasa? – preguntó riendo.
- Podrías taparte un poco, ¿no crees? – dije aún con la cabeza bajo la sábana.
- Deberías saber que me encanta ir desnudo. – se acercó a la cama. – Agradece que lleve calzoncillos.
- ¿Acaso te gustaría que vaya yo en ropa interior o desnuda? – vaya pregunta, es obvia la respuesta.
- ¿Es necesario que responda? – se continuó acercando. – Ya veo que no. – se colocó encima de mí sin dejar que todo su peso me aplastara. - ¿Qué te parece si les decimos que se vayan y que ya les alcanzaremos más tarde?
- Pero quiero conocer al novio de Jade. – hice pucheros.
- Lo conoceremos más tarde. – me dio un leve beso en los labios para después dar paso a otro más apasionado.

Y así pasaron los siguientes minutos. Los besos, las caricias y los “te quiero” fueron los protagonistas de la película de amor que estábamos viviendo. Cada roce de su piel con la mía me hacía sentir especial, única. A pesar de que no éramos novios, nos sentíamos como tal. Nos amábamos como una pareja, vivíamos como una pareja y nos sentíamos como una pareja. Pero siempre había algo que lo tenía que estropear. Tenía miedo, miedo a enamorarme otra vez y que me hicieran daño de nuevo. Pero había algo que me hacía sentir segura. No sé si eran sus dulces palabras que me tranquilizaban, sus cálidos besos sobre cualquier punto de mi piel o alguno de sus reconfortantes abrazos. Todo en él es perfecto, a pesar de que antes pensara lo contario. Todos mis pensamientos sobre Harry se esfumaron al conocer su verdadera identidad. Todas esas dudas que tenía se disiparon al saber como era ese chico en realidad. Había algo que tenía muy claro y nada iba a hacerme cambiar de opinión. Amo a Harry Edward Styles con toda mi alma.
- ¿En qué piensas? – me preguntó Harry mientras yo hacía pequeños círculos con mi dedo sobre su pecho desnudo.
- En nada. – al ver que no se lo creía, rectifiqué. – En todo lo que nos está pasando. En que te amo y que no me importaría gritarlo a los cuatro vientos.
- Tengo una idea mejor. – se le iluminó la cara. – Quiero hacerme un tatuaje.
- ¿De qué? – mi curiosidad salió a la luz.
- Algo que me recuerde que siempre serás mi chica. – era un idea horripilante pero a la vez preciosa. – Y me da igual que no te guste la idea.
- Es tu decisión. – me mostró una radiante sonrisa. – Pero que sepas que es algo muy estúpido.

Después de querer sellar nuestro amor a base de tatuajes, algo estúpido pero romántico, nos vestimos y cogimos el móvil para poder salir de la habitación y reunirnos con nuestros amigos. Revisé mi móvil y tenía 38 llamadas perdidas y 17 mensajes del resto de chicos. Por la cara de Harry, tenía los mismos avisos que yo. Me cogió de la mano y salimos corriendo del hotel. El último mensaje que había recibido decía que era nuestra última oportunidad de aparecer y que nos esperaban en frente del Palau Sant Jordi, lugar donde más tarde tendrían que ensayar. Cogimos el metro y pusimos rumbo al lugar donde nos esperaban. Después de bajarnos en nuestra parada, buscamos otra, pero esta vez de autobuses, para que nos dejara justo a las puertas del enorme pabellón. Nos subimos en uno de esos autobuses turísticos de dos pisos, ya que estábamos, aprovecharíamos para hacer un poco de turismo. Íbamos mirando cada cosa que nos rodeaba hasta, que minutos después, llegamos al punto de reunión. Allí estaban todos. Jade, Liam, Louis, Niall, Eleanor, Zayn y cuatro chicos que conocía perfectamente.
- ¡MADRE MÍA, SON BIG TIME RUSH! ¡DIOS MÍO, NO ME LO PUEDO CREER! – empecé a gritar como una loca, menos mal que no había nadie. - ¡ESTO TIENE QUE SER UNA BROMA!
- Carol, relájate. – dijo Zayn a la vez que venía a darme un abrazo que evité y salí corriendo hacia uno de los cuatro chicos y le di un abrazo al más cercano. – Gracias, yo también te he echado de menos.
- Vuestra amiga es adorable. – dijo el que estaba abrazándome.
- Y preciosa. – añadió el que estaba a su lado.
- Tío, está cogida. – avisó Harry con cara de pocos amigos.
- Lo he pillado. Por cierto, soy James. – se presentó con dos besos en mis mejillas que hicieron que me sonrojara. – Y ellos son Carlos, Logan y Kendall aunque creo que ya lo sabías.
- Un minuto. – dije antes de coger el brazo de mi amiga y apartarla un poco del grupo. - ¿¡POR QUÉ NO ME DIJISTE QUE TU NOVIO ERA LOGAN HENDERSON!? ¿¡QUÉ CLASE DE AMIGA ERES TÚ QUE NO ME DICE QUE ESTÁ SALIENDO CON UNO DE LOS CUATRO TÍOS MÁS BUENOS DE LA HISTORIA!? – vale, puede que me esté pasando un poco con tanto grito porque me estaban oyendo y eso era, justo, lo que no quería.
- Primero, por que no lo sabía y, segundo, por que era una sorpresa. – lo segundo lo había improvisado, se notaba. – Oye, intenta disfrutar de esto.
- Vale. – acepté y fuimos con el resto.
- Bueno, Carolina, ¿así que eres fan de Big Time Rush? – preguntó Carlos. Asentí con la cabeza. - ¿Y quién es tu favorito?
- Te vigilo. – me advirtió Jade a la vez que con dos dedos se señalaba sus ojos y los míos.
- Pues, me encantáis los cuatro pero tengo una pequeña obsesión con Carlos. – admití en voz baja.
- ¿Nos vamos? – preguntó Harry un poco molesto.

Le cogí de la mano y entramos en el pabellón. Estaba un poquito molesto pero que me entienda, acababa de conocer a mis ídolos. ¿Qué esperaba? Acaso pensaba que iba a actuar como si fueran chicos normales cuando, para mí, no lo son. Son los cuatro chicos que han estado para mí con cada una de sus canciones y no les puedo mirar a los ojos como si fueran normales o Louis, Harry o alguno de los demás. Una vez dentro del camerino que les habían asignado, empezaron a caminar de un lado para otro para prepararse. Las chicas y los chicos de Big Time Rush salimos para dejarles tranquilos. Nos sentamos en una fila de asientos y comenzamos a hablar y hacernos fotos para poder recordar este maravilloso momento. Me sentía como en una nube. Todo esto estaba siendo un sueño. Había conocido a mis ídolos, me había entregado de todas las maneras posibles al chico de mis sueños, tenía unos amigos geniales y estaba viajando por el mundo. ¿Qué clase de persona no querría tener una vida como esta? Bueno, a lo que iba. Nos estábamos haciendo fotos con caras raras mientras los chicos ensayaban hasta que lo estropeé todo sin querer. Me senté al lado de James e iba a sacar una foto donde él me besaba la mejilla pero oí un ruido a mi derecha y me giré. Conclusión: que sin querer besé a James. No habría pasado nada si cierta personita no lo hubiera visto pero, cabreado, bajó del escenario y se fue. Salí corriendo tras sus pasos rezando por que me dejara explicárselo y, al doblar una esquina, lo vi. Allí estaba, sentado en el suelo con los ojos llenos de lágrimas. Nunca lo había visto llorar y era la cosa más triste que mis ojos habían visto. Me arrodillé a su lado y le cogí de la mano. Su reacción fue normal, ya que la apartó rápidamente.
- Harry, no es lo que tú piensas. – dije con una dulce voz que no sabía que podía llegar a tener.
- Yo creo que sí. Vete con él, es mejor que yo en todos los sentidos. – dijo en voz baja.
- Nadie es mejor que tú, Harry. Fue un accidente, solo eso. – continué hablando con dulzura.
- ¿En serio? – levantó la cabeza y me miró con lágrimas en los ojos y sus rizos despeinados.
- Harry, no quiero que dudes ni un momento que te quiero solo a ti. – volvió a agachar la cabeza. - ¿Pensé que esta mañana te lo había dejado bastante claro? – me empecé a enfadar. – Bueno, pues cuando estés dispuesto a hablar me llamas. – me levanté y  comencé a andar. No me podía creer que después de lo de esta mañana aún pensara que no le quiero. De repente una mano cogió mi brazo e hizo que me girara.
- Te quiero, princesa. – dijo la voz de Harry que ya había vuelto a la normalidad. – Siento haber dudado de ti. – pudo hablar antes de que cogiera el cuello de su camiseta y le acercara para poder besarle. El beso se fue volviendo más salvaje a medida que los segundos pasaban hasta el punto de que él me estuviera sujetando por los muslos y yo tuviera mis piernas rodeando su cintura.
- Esto… ¿interrumpimos algo? – ¿mato a alguien o mato a todos?
- ¿No veis que sí? – dijimos Harry y yo a la vez un poco molestos.
- Bueno, pues sentimos ser unos corta rollos pero tenemos que ensayar. – dijo Niall riendo mientras se marchaba corriendo como el resto de sus compañeros.
- Parece que tengo que irme. – dijo Harry cerca de mis labios.
- No te preocupes, cielo. – le di un pequeño beso y comenzó su camino.
- Una cosa. – dijo a unos metros de mí. - ¿Me has llamado cielo?
- ¿Te molesta?
- Me encanta. – se acercó a mí corriendo y me besó para después correr como un loco hacia el escenario. Desde luego, ese chico me había robado el corazón.


2 comentarios:

  1. que capitulo mas preciosoo adoro a harry :D me encanto
    que fuertee que era Logan de BTR isss me encanta tbb esos chicos la cancion de cover girl me puede jajajaja

    sube prontoo^^

    ResponderEliminar
  2. GRACIAS!!! Jajaja todas adoramos a Harry, es normal :D
    Jajaja si era Logan de BTR. A mi tambien me vuelven loca esos chicos. A mi me encanta Paralyzed jajajja.
    Un Beso <3

    ResponderEliminar