sábado, 7 de diciembre de 2013

Capitulo 29 – This Is Us al ritmo de Cruella de Vil.

Pasaron unas semanas y todo me estaba saliendo realmente bien. Nadie lo notaba y ya casi estaba en el peso ideal, o al menos para mí. Faltaban unos días para el cumpleaños de Liam y se le veía muy feliz. Quizás demasiado. No sabía el por qué pero lo averiguaría muy pronto, de eso estaba segura. También quedaba poquito para el estreno de This Is Us, la esperadísima película de mis chicos. Yo no sabía cuando habían grabado la película, según ellos las cámaras les iban grabando durante la gira y no había visto ni una. Nos habían asegurado que ninguna de las chicas saldríamos en la película, menos mal. Bueno, a lo que iba, estaba nerviosa. Y pensaréis que es por la película pero… no os equivocáis del todo. Ese no era el único motivo. Cada vez podía disimular menos los mareos que tenía por culpa de no comer. Me estaba costando bastante pero el pensamiento de Harry abandonándome por una perfecta modelo me animaba a seguir haciéndolo. Un sonidito me despertó de esa horrible pesadilla en que se había convertido mi vida.
- ¿Hola?
- Al fin lo coges, llevaba llamándote hace horas. – dijo la voz de al otro lado del teléfono.
- Disculpe señor Cowell. He estado un poco ocupada.
- Bueno, no importa. – su voz pareció relajarse. – Tengo un trabajito para ti.
- ¿En que consiste, señor Cowell?
- Por favor, no me llames señor. Me hace sentir más viejo de lo que soy. – rió. – Llámame Simon o, incluso, tío Simon como los chicos. – volvió a reír.
- De acuerdo, se… Digo, Simon. – me corregí rápidamente.
- Te he conseguido un pequeño trabajo en una película.
- ¿Me ha conseguido un papel? – me ilusioné
- No. – adiós a mi sueño. – Formarás parte de la banda sonora.
- No lo entiendo.
- ¿Te gustan los 101 Dálmatas? – me preguntó para después explicarme mi trabajo.

Paseo por la mañana, de compras por la tarde y concierto por la noche. En eso se resumían mis días con los chicos. No es que me aburriera, cosa que es imposible, pero se me estaba haciendo un poco monótono, por no decir bastante. Hoy volaríamos a Sydney para dar el último concierto antes de la esperada Premier. Allí conoceríamos a los teloneros de los chicos por el resto de la gira. Después de escuchar muchas canciones en mi Ipod y jugar tres partidas de póker con las chicas, menos Perrie que había vuelto al trabajo, aterrizamos en Australia.
- ¡Al fin! – grité emocionada nada más bajar del avión.
- ¿Tanta prisa tenías por llegar? – me besó Harry en la mejilla.
- Me encanta este sitio. – dije con una sonrisa radiante.
- Y te hubiera encantado vivir aquí, ya lo sabemos. – dijeron Jade y Louis a la vez para después soltar una carcajada.
- ¿A quién le hubiera encantado vivir aquí? – dijo una voz detrás de nosotros. Me giré y pude ver a cuatro chicos de pie, mirándonos.
- ¡Guay! Esperábamos solamente a cinco tíos pero parece que vienen muy bien acompañados. – dijo el del centro.
- La cosa no puede ir mejor. – el de al lado nos regaló una sonrisa coqueta a las chicas.
- Hola, soy Rose. – se presentó la chica con vergüenza.
- Y yo su novio. – la abrazó Niall posesivamente.
- Nos quedan dos. – dijo el que faltaba por hablar.
- Y tienen novio también. – dijo Harry a la vez que me acercaba a él.
- No vemos al suyo. – señalaron a Jade.
- Logan Henderson, de Big Time Rush.
- Pues nosotros somos Ashton, Michael, Calum y, yo soy Luke. – ¿los australianos tienen que estar todos buenísimos o qué? Miré a las demás y parecieron estar pensando lo mismo. – Y somos 5 Seconds Of Summer.
- ¿Por qué cinco? Podría ser 10 o 40. Incluso podría ser invierno. – vaya estupideces que acabó de soltar.
- Y tú podrías ser fea y eres realmente preciosa. – me piropeó Luke.
- ¿Nos vamos? – Harry celoso en escena.

Salimos del aeropuerto, que milagrosamente estaba desierto, y nos subimos a un micro bus para dirigirnos a un hotel o eso es lo que pensábamos. Paramos delante de unas casas y los cuatro australianos bajaron del autobús. Harry y yo nos quedamos sentados en nuestros asientos. Seguía enfadado por lo de antes y se le notaba. A mí todo esto me hacía gracia y él lo sabía.
- ¿Te pasa algo?
- No, estoy perfectamente. Nunca había estado mejor. – el sarcasmo no es lo tuyo, cariño.
- Bueno, si vas a estar con ese humor… creo que me voy con Luke. –  dije para picarle. Intenté salir pero sus brazos me atraparon casi al instante.
- No lo digas ni en broma. – me besó con ganas. Me acomodé sobre sus piernas y seguimos besándonos. – Si lo haces, te juro que le corto el matojo que tiene por pelo.
- A mí me gusta su pelo. – dije antes de salir corriendo.
- Me vas a cabrear. – salió del autobús detrás de mí para irse con los chicos. Seguí corriendo y accidentalmente caí al suelo.
- Lo siento. – dijimos a la vez y estallamos en risas. ¿Por qué? No lo sé, solo nos reímos de una simple chorrada.
- Pensaba que en Australia teníais hoteles de lujo. – dije después de que me ayudara a levantar.
- Y los tenemos, pero pensamos que estaríais más a gusto en una casa normal. – dijo el chico rubio.
- Gracias, estaba de tanto lujo hasta aquí. – me puse de puntillas y levanté la mano todo lo que pude cosa que le hizo gracia.
- Elige casa.
- La del medio. – dije sin pensar.
- Tienes buen gusto. – andamos hasta la puerta. – Es la mía.
- ¿Los chicos en cual se quedarán?
- Les obligan a quedarse todos en una, que es la de al lado. Quieren que estén lo más centrados posible y con vosotras por en medio es muy difícil. Si queréis podéis quedaros las chicas todas juntas. – dijo Luke mientras entraba mis maletas.
- ¿Crees que se ofenderían si les digo que prefiero estar sin ellas? – pregunté riendo.
- Supongo que lo entenderán. – rió conmigo. – Me voy, si necesitas algo, cualquier cosa, no dudes en llamarme. – me guiñó el ojo y salió por la puerta.

Entrada la tarde, las chicas vinieron a quejarse de que las había marginado y que me había cogido una casa para mi sola usando mis tácticas de ligue. Locas. Los chicos estaban trabajando como negros para que los habitantes de Sydney tuvieran un perfecto concierto. Después de que Jade, Eleanor y Rose se fueran a la casa de al lado, la de Michael, me tumbé en la cama. Aún tenía que pensar en la canción para la película. ¿De qué podría tratar? 101 Dálmatas. Podría ser de perros. Demasiado raro. De un secuestro. Más raro todavía. ¡Ya lo sé! De un secuestro de perros. Creo que eso era peor aún. Joder, necesitaba ayuda. “Me voy, si necesitas algo, cualquier cosa, no dudes en llamarme.” Él era músico, podría ayudarme con la dichosa cancioncita. Cogí mi móvil y… ¡Mierda, no tenía su número! ¿Y ahora que hacía? Salí de casa con la esperanza de que mágicamente apareciera caminando tranquilamente por la acera. Empecé a andar sin rumbo y me encontré con Ashton.
- ¡¡Ashton!! – grité en medio de la calle. El chico miró hacia todos lados hasta que me vio.
- Hola, ¿Carolina? – pobre, debe de tener un lío de nombres.
- Llámame Carol. – le dediqué una sonrisa que pareció tranquilizarle.
- Bueno, ¿qué querías?
- Necesito el número de Luke.
- ¿Qué tienes tú con Luke? – me preguntó con una sonrisa pícara a la vez que lo escribía en mi móvil.
- Nada… él… -  ¿por qué me pongo nerviosa? Tengo un novio al que adoro.
- Tranquila, mujer. Sé que tienes novio. – empezó a reírse. – Si quieres puedo llevarte hasta donde está Luke.
- Me harías un gran favor. – me sonrojé un poco.

Caminamos por las tranquilas calles entre risas y conversaciones normales y corrientes. Nos estábamos conociendo un poco y, en lo que llevaba, era un chico estupendo. Ashton Fletcher Irwin. Odia su segundo nombre. Batería de 5 Seconds Of Summer desde diciembre de 2011. Le encantan los espaguetis, las Vans y el color rojo. Tiene miedo a la oscuridad y no podría vivir sin sus tres amigos. Idolatra a Coldplay y le gustaría llegar a ser tan grande como ellos. Eso es lo que me dio tiempo a descubrir del rubio en nuestro camino hasta Luke.
- Ashton y… ¡un regalo del cielo! – que pelota, por dios.
- Te necesito así que, ya puedes venir a casa. – dije sin andarme con rodeos.
- Lo siento chicos, ella y yo tenemos un trabajito pendiente. – se despidió de sus amigos que empezaron a reírse del doble sentido de la frase.
- Eres insoportable. – le ataqué.
- Pero me necesitas. – contraatacó.

Llegamos a su casa en silencio. Tenía una llamada de Liam, otra de Jade y la última de Harry. Le mandé un mensaje a mi novio para que supiera que estaba trabajando y después entramos en casa. Nos sentamos en el sofá y nos miramos. Al instante me sonrojé sin saber por qué. Desvié la mirada de sus ojos azules y miré mis manos. No sabía nada del chico con el que iba a trabajar así que, decidí investigar. Empecé a hacerle un pequeño interrogatorio. Luke Robert Hemmings. 17 años. Guitarrista y vocalista principal del grupo. Adora el color azul, comer y el helado de galletas. Eso era una casualidad, le gustaba el mismo postre que a mi ¿y qué? Tiene dos hermanos y su madre es profesora. Le encanta Como Conocí A Vuestra Madre, igual que a mí pero, ¿a quién no le gustaba esa serie? Nunca ha visto Titanic. ¡¿Cómo puede vivir sin ver esa película?! Bueno, yo tampoco la he visto pero da igual. Demasiadas cosas en común.
- ¿Me has llamado para hacerme un interrogatorio? – dijo riendo.
- No, pero ya que voy a necesitar tu ayuda y vivo en tu casa tendré que saber algo de ti, ¿no?
- Tienes razón. Voy a por algo de beber. – se metió en la cocina. - ¿Qué querías?
- Que me ayudaras a componer una canción. – dije tímida.
- Has llamado al hombre adecuado. – me dio una lata de Coca-Cola con el nombre de Lily en grandes letras blancas. – ¿Pero pensaba que tenías un novio cantante que podría ayudarte?
- No es por ofenderle pero no es un gran compositor. – admití. Le quería mucho pero no era bueno escribiendo canciones o eso es lo que pensaba yo. Había visto a los otros componer pero a Harry nunca.
- ¿Para que quieres escribir una canción? – le expliqué lo del contrato y todo lo demás. – ¡Pues manos a la obra!

Así pasamos la tarde, entre millones de hojas, malas ideas y muchas risas. Luke era un chico increíble y me caía estupendamente pero luego podía llegar a ser muy insoportable. Eso me recordaba a Harry. Empecé igual con él. Que si te odio, que si me caes bien, que si podemos ser amigos y que si te amo. No creo que me guste Luke, no es mi tipo. Al final, escribimos el comienzo de la canción que quedó más o menos bien. Ya era la hora de cenar y él estaba sentado en el suelo con la espalda apoyada en el sillón y yo con las piernas en el respaldo del sofá y la cabeza colgando. Nos quedamos un rato callados.
- Me lo he pasado muy bien contigo. – dijo para romper el silencio.
- Desgraciadamente, puedo decir lo mismo. – le dediqué una sonrisa.
- ¿Crees que se pondrá celoso tu novio? – dijo con un tono de burla.
- No tiene porque. – di una pequeña voltereta hacia atrás y me puse de pie.
- Soy demasiado guapo.
- Y egocéntrico. – me tiré sobre él para hacerle cosquillas.
- ¡¡YA LLEGÓ LA PIZZA!! – nos sorprendieron unas voces.
- ¿Interrumpimos? – dijeron Ashton y Calum a la vez que levantaban las cejas varias veces.
- ¿Qué? – miramos a los que venían detrás.
- ¿Os lo habéis pasado bien? – preguntó Louis que iba seguido de Harry.
- Si. – dijo Luke con una sonrisa de suficiencia en la cara.
- Hola, cielo. – me saludó Harry con un beso en los labios.
- ¡¡PIZZA!! – gritamos Luke y yo. Abrimos una de las cajas que traían. – ¡¡CUATRO QUESOS!!
- Parecen clones. – rió Michael.
- Si ya era difícil aguantar a Carol sola, imagínate a alguien como ella. – rió Zayn.
- Dínoslo a nosotros. – rió Calum. – Luke puede llegar a ser realmente inaguantable.

Cenamos tranquilamente los doce entre risas y bromas. Sin olvidar que conocimos un poco más a los dos chicos restantes. Eran geniales por separado y juntos eran la bomba. Se notaba que eran grandísimos amigos. Bueno, os hablo un poco de los dos que faltan. Michael Gordon Clifford. Guitarrista y vocalista de 5 Seconds Of Summer. Adora todo lo que lleve falda, el chocolate Cadbury y los paseos por la playa. No puede vivir sin su portátil ni sin estar, al menos, una hora al día metido en Twitter. Pasamos a mi otro nuevo amigo. Calum Thomas Hood. Bajista y vocalista del grupo. Es fan del Liverpool, la pizza y Katy Perry. Su amor platónico es Delta Goodrem pero sus amigos dicen que es el queso cheddar.
- ¿Carol, podemos hablar? – me dijo la insegura voz de Harry. ¿Qué habré hecho ahora?
- Claro. – salimos de la casa y nos sentamos en el bordillo de la acera. - ¿Qué ocurre?
- Pues… esto… - me estaba poniendo nerviosa tanta pausa dramática. – Tengo miedo de que me dejes.
- ¡¿Qué?!
- Puede aparecer un tío mejor que yo en cualquier momento y…
- ¿Tú estás loco? – no le dejé acabar la frase. - ¿Todo esto es por Luke? – asintió con la cabeza. – Harry, nos costó mucho estar como estamos y no va a aparecer nada ni nadie para estropearlo. Además, solo le pedí ayuda en una cosa.
- ¿El qué? – preguntó curioso.
- Tengo que escribir una canción y le pedí que me ayudara.
- ¿Y por qué no me lo dijiste a mí? – se indignó.
- No lo sé. – dije riendo. – Pero que sepas que solo te quiero a ti. – le di un pequeño beso en los labios.
- Me alegra oír eso. – dijo esta vez sonriendo.
- Encima la que tendría que tener miedo de perder a alguien soy yo. – me quejé en broma, aunque por dentro lo decía en serio.
- ¿Por?
- Porque estoy saliendo con una superestrella adorada por millones de chicas preciosas.
- Pero ninguna como tú. – se acercó y me besó de una manera diferente, como para darme seguridad. La seguridad que ya no me quedaba.
- Carol, quedamos mañana para acabar nuestro trabajito. – la irritante voz de Luke hizo que nos separáramos. Antes de irse, me guiñó un ojo y le dedicó una sonrisa de superioridad a Harry.
- No le soporto. – dijo mi chico tensándose.
- Pues tendrás que estar con él muchos meses.

Pasaron dos días, que las chicas y yo aprovechamos para escaparnos por ahí de vez en cuando. Íbamos de compras, hacíamos turismo y disfrutábamos de la playa y el sol. Al principio ninguna se quería bañar por culpa de los “animales peligrosos” pero, después de que se metiera la primera, las demás perdimos el miedo. No volví a quedar con Luke. Le llamaba pero siempre me decía que estaba ocupado, la típica escusa. ¿Me había dicho de quedar y luego me dice que está ocupado? Más raro que Harry al principio de nuestra relación. Llegó la hora del concierto. Estábamos en un enorme estadio lleno de gente corriendo para todos lados con cables, instrumentos e, incluso, comida. Nada más verla se me hacía la boca agua pero tenía que resistir la tentación. Además, si hubiera seguido comiendo, el vestido que llevaba puesto me quedaría fatal. Sí, habéis leído bien. Llevaba vestido. Todo esto tiene una explicación lógica y es que después nos iban a llevar los chicos a un restaurante, según ellos, superultramegahiperpijo.
- Deséame suerte, preciosa.
- Pártete una pierna, idiota. – le saqué la lengua al rubio.

5 Seconds Of Summer salió a escena. No parecían gran cosa pero, en realidad, eran buenísimos. Su música era una mezcla entre pop y rock que me estaba encantando. Lo digo en serio. A mí no me suelen gustar los nuevos grupos de música pero estos chicos tenían mucho talento. Sus voces, la música, todo en general, me encantaba. Esto mejor que no lo sepa Luke por que sino, me va a fastidiar más de lo que ya lo hace. Después de unas cuantas canciones de uno de mis nuevos grupos favoritos, mantenedlo en secreto, salieron los chicos a dar su esperado concierto. Eleanor, Jade y Rose bailaban bastante animadas y yo las miraba desde una esquina. En cada concierto me lo pasaba genial, eso no lo podía negar, pero yo no era mucho de bailar. Al final, entre las tres me arrastraron a un lado del escenario para que me uniera a ellas. Desde donde estábamos, podíamos ver perfectamente a los chicos y ellos a nosotras. Harry, al verme bailar empezó a reírse y casi olvida cantar su trozo de la canción. Creo que este fue el concierto en el que mejor me lo pasé. Pasaron las dos horas y media que duró el concierto y una limusina nos esperaba para llevarnos a todos al susodicho restaurante.
- ¡Madre mía! – exclamaron los cuatro australianos.
- ¡Esto es flipante! – esta vez fue solo Calum.
- Seguid como lo estáis haciendo y comeréis en restaurantes como este todos los días. – les animó Liam.
- No somos tan buenos. – Ashton y su modestia.
- Sí lo sois. – dijo Louis una vez en la mesa.
- Las chicas os adoran. – rió Jade.
- No todas. – Luke me miró.
- Idiota.
- Niñata.
- Imbécil.
- Pija.
- Creído.
- Enana.
- ¿Podéis parar ya? – dijo Zayn con una pizca de ironía en la voz.

Paramos de discutir gracias al moreno y pedimos nuestra comida. Los chicos estaban entusiasmados por comer en un sitio como este y, nosotras, no estábamos acostumbradas pero ya nos habían traído a lugares como este más de una vez. Cenamos entre risas, bromas y discusiones por parte mía y de Luke. Después de cenar, nos fuimos a dar un paseo por las calles de Sydney. Esta ciudad me encantaba y me encanta. Siempre había querido vivir aquí. Llegamos a casa de Ashton y entraron los cuatro amigos. Pasamos por la casa de Michael y las chicas nos abandonaron. El resto de One Direction se quedó en la casa de Calum y Harry y yo nos dirigimos a la casa de Luke. Íbamos a pasar la noche juntos, a escondidas del manager de Harry. No les dejaban quedarse con ninguna de las chicas para que estuvieran centrados 100% en el trabajo, cosa que no habían hecho estas últimas semanas.
- ¿Quieres irte a dormir o prefiere hacer otra cosa?
- ¡Serás cochino! – le pegué un golpe en el brazo.
- Me refería a ver una película o algo. – levantó los brazos en señal de inocencia. – Mal pensada.
- He tenido un gran profesor, gracias. – dije riendo.
- El irlandés, aunque no lo parezca, es un pervertido. – rió Harry.
- Claro, échale la culpa al rubio. – le volví a pegar.
- Bueno, ¿entonces que hacemos?
- Divertirnos un rato. – le cogí de la mano y subí hasta la habitación de invitados, me daba cosa dormir en la de Luke. Me apoyé en la pared y le cogí del cuello de la camisa para atraerlo a mí y besarle. Esa noche sí que no divertimos bastante.

“ESTIMADOS PASAJEROS, EN UNOS MINUTOS ATERRIZAREMOS EN EL AEROPUERTO DE LONDRES. POR FAVOR, ABRÓCHENSE LOS CINTURONES. GRACIAS.” Ya volvíamos a casa. Solo quedaban dos días para la tan esperadísima Premier y un día para el cumpleaños de mi amigo. Entre todos y a escondidas le estábamos preparando una pequeña fiesta. No queríamos que fuese una fiesta elegante donde van todos vestidos de gala, sino una fiesta donde pueda reunirse con todos sus amigos para pasárselo bien. Los encargados de organizarlo todo eran Zayn y Eleanor, les había tocado por sorteo. Estábamos en el aeropuerto, esperando a que llegara la limusina para llevarnos al hotel donde nos quedaríamos unos días. Y os preguntaréis, ¿por qué no nos quedamos en la casa de alguno de los chicos? Pues la verdad, no tengo ni idea.
- Tenemos un trabajito pendiente, ¿no? – una voz me habló al oído.
- Pensé que no querías.
- Estaba ocupado. – dijo simplemente.
- Pues en cuanto lleguemos, te quiero en mi habitación. – le ordené.
- Claro, muñeca. – fue un camino de unos treinta minutos. – Aquí me tienes, tal y como prometí.
- Será que te ordené.
- Bueno, como sea. ¿Dónde te has dejado al novio? – se burló.
- Está con los demás preparando la fiesta para Liam.
- ¿Y dónde está Liam?
- Me ha dicho que ha quedado con una amiga. No me ha dado muchos detalles. – informé. - ¿Podemos empezar?
- A sus órdenes, mi capitana.

Así pasamos la tarde, escribiendo la dichosa canción que, para mí, no quedó tan mal como pensaba. Nunca me imaginé que un chico como Luke pudiera escribir una canción desde el corazón, con tanto sentimiento. No lo digo por la que escribimos juntos, sino por las de su grupo. La letra es tan… no tengo palabras para describirla. Bueno, que no quiero enrollarme. La canción ya estaba acabada.
- De la música ya me encargo yo. – dije mientras recogía todas las hojas del suelo.
- ¿Estás segura de que una cría como tú puede encargarse de algo tan importante como eso?
- Sí, estoy segura y, por cierto, ¡solo tengo un año menos que tú!
- ¡Ya estoy aquí, princesa! – la puerta se abrió de golpe y aparecieron los perfectos rizos de Harry.
- ¿Princesa? Que cutre. – me susurró Luke al oído y se fue.
- ¿Habéis acabado de organizarlo todo, Harold?
- Odio que me llames así. Solo lo haces cuando te enfadas.
- Calla y cuéntame el plan.

Y así pasó lo que quedaba de tarde, entre planes y besos. Extrañaba estar sola con Harry y es que entre tanto trabajo era un poco difícil. Mañana sería la fiesta sorpresa de Liam y estábamos todos muy animados. Los chicos le tenían un regalo muy especial preparado y no nos querían contar nada. Entre las chicas y yo, no sabíamos muy bien que prepararle pero algo se nos había ocurrido.

A la mañana siguiente, me levanté prontito junto con Harry y nos fuimos a preparar todo para la fiesta. Habíamos alquilado una casa en las afueras de la ciudad para estar más tranquilos. Los chicos habían hablado con la nueva amiga de Liam para que nos ayudara con la sorpresa, ya que Liam nos había dicho que iba a pasar la mañana con ella. Su trabajo era mantenerlo ocupado hasta que reciba nuestra señal. Fuimos a comprar los adornos y la comida y entrado el mediodía, fuimos a la casa. Con la música al máximo, lo estábamos decorando y preparando todo.
- ¿Diga? – contesté al teléfono a la vez que bailaba al ritmo de la música.
- Carol, me acaban de avisar de que tienes que ir a grabar el videoclip de la canción.
- ¿Ahora? - ¿tan pronto? – Aún no tengo la música.
- Lo siento, me han dicho que era urgente. No podían esperar mucho más.
- Encima hoy es el cumpleaños de Liam. – protesté.
- Lo siento. – volvió a repetir Simon.
- Iré a…
- Es un estudio del centro. Pregúntale a los chicos, saben de lo que hablo. – me indicó. – Y lo siento mucho.
- No pasa nada, allí estaré. – genial, todo está saliendo genial. – Chicos, tengo que irme.
- ¿Qué? ¿Por qué?
- Tengo que grabar un video para una peli.
- ¿Te llevo? – se ofreció Harry.
- ¡No, tú te quedas aquí! Eso no es escusa para escaquearte. – le regañó Eleanor bastante estresada por ser la organizadora junto de la fiesta con Harry. Louis se acercó a ella por detrás y la abrazó y besó en la mejilla para tranquilizarla.
- Te llevo yo, vamos. – Zayn salió corriendo de la casa para que no le dijeran nada.
- ¡Espera! – me detuvo Luke.
- ¿Qué?
- Quería despedirme. – me abrazó. Raro. – Cuando llegues, mira en tu bolsillo. – iba a meter la mano para mirar lo que había. – He dicho cuando llegues.

Salí de la casa y Zayn me esperaba de pie, junto a su moto. Nos subimos después de ponernos el casco y recorrimos las calles con velocidad. Pasados veinte minutos, llegamos a nuestro destino. Eran unos grandes estudios de cine. ¿Esto estaba en Londres? Nunca los había visto las veces que había venido. Bueno, a lo que iba. Me despedí de Zayn y acordamos quedar a las ocho para darle la sorpresa a Liam. Ojala no dure mucho todo esto. Odio estar tras las cámaras. No sé por que, pero no me gusta. Me siento muy incómoda.
- Señorita Senderson, por fin llega. Ya está todo preparado para el rodaje. – se me acercó un hombre alto vestido de traje. – ¿Tiene la canción?
- Esto… no. – vacilé un poquito.
- Vamos muy retrasados. – dijo mirando un reloj de bolsillo. Me recordaba al conejo blanco de Alicia en el País de las Maravillas. – Vamos al estudio entonces. – no me dio tiempo a responder cuando me llevó a rastras, literalmente, hacia la cabina del estudio. – Jimmy, tenemos mucho trabajo que hacer así que date prisa.
- Hola. – me saludó el tal Jimmy después de dejar una PSP encima de una mesa.
- Hola. – le di dos besos. - ¿Es siempre así? – le pregunté sin que el otro se diera cuenta.
- Está muy estresado. – dijo riendo. - ¿Empezamos?
- Claro. – entonces recordé a Luke. Miré en el bolsillo y había un PEN. – Toma. – se lo di sin saber lo que era.
- Bien, ¿estás lista? – me preguntó a través del micrófono.
- Sí.

Le debía mi trabajo a Luke. Gracias a él, acabaría antes. Lo que me había dado era la música. Se había molestado en componer la canción él solo. Ahora me sentía en deuda con él y eso ya sabéis que no me gusta nada. Ya buscaré la forma de agradecérselo. Cantaba la canción al ritmo de la música. Cruela de Vil. Así se llamaba la canción.
- Ha quedado genial. – me dijo Jimmy. – Tienes una voz preciosa.
- Gracias.
- En serio, nunca había oído a alguien que no tuviera que repetir tantas veces la canción para que quedé bien.
- ¿Habéis acabado? – entró el conejo blanco, como lo voy a llamar a partir de ahora.
- Sí. – dije. Miré mi reloj y eran las dos y media de la tarde. Iba bien de tiempo.
- Vamos al plató, entonces. – y otra vez me llevó a rastras. – ¡Todo el mundo a sus puestos!
- Pero no sé que tengo que hacer. –  me quedé hablando sola, el conejo blanco ya se había ido. Me llevaron a un vestidor y me dieron la ropa que habían elegido para el video. Me vestí y volví a salir. - ¿Qué tengo que hacer?
- Improvisa. – me dijo una mujer que siguió de largo.
- De acuerdo. – volví a quedarme hablando sola. Me puse delante de la cámara y la música comenzó a sonar. Hice lo que me dijeron, improvisar.
- ¡Corten! – gritó por vigésimo quinta vez el director. – Volvamos a empezar.
- Joder. – me quejé en voz baja. Miré la hora. Siete y media. – Vamos, Carol. Esta es la última. – me dije para darme ánimos.
- ¡Acción!
- Look out for Cruella de Vil. acabé de cantar.
- ¡Y corten! Muy bien, Carolina. – me halagó el director. Ocho menos diez.
- Gracias. – me fui a cambiar lo más rápido que pude.
- Señorita Senderson, le espera un joven en la puerta. Le he dicho que tenga paciencia que a usted aún le queda un poco para terminar. – mal hecho conejo blanco.
- ¡¿Qué?! ¡¿Quién es?!
- Un tal Henry Miles.
- Será Harry Styles. – le corregí.
- Cómo sea. Señorita Senderson…
- Me voy. – sentencié antes de que pudiera decirme algo más.

Salí de allí rápidamente y me encontré con Harry al lado de un coche que pude comprobar que era el suyo. Nos subimos y recorrió las calles más rápido de lo permitido, por suerte no había ningún policía por en medio. Tuve que cambiarme y maquillarme en el coche. Era difícil y más con Harry riéndose de mí.  Llegamos al lugar de la fiesta a las ocho menos un minuto. Entramos y, menos mal que Liam no había llegado aún. Nos escondimos justo cuando nos llegó un mensaje de la misteriosa amiga de Liam. Tres, dos, uno…
- ¡SORPRESA! – gritamos todos a la vez.
- ¡¿Pero qué…?! – su cara era de asombro total.
- ¡Felicidades, Li! – le felicitaron los chicos.
- Gracias, chicos. – dijo emocionado.
- ¿Y nosotras qué? – nos indignamos las chicas.
- Sé que ha sido idea vuestra. Esto no puede haber salido de ninguno de ellos. – dijo riendo y señalando a los chicos.
- Veinte añitos no se cumplen todos los días. – dijo Rose.
- Teníamos que celebrarlo como dios manda. – concluyó Jade.
- Bueno, ¿no nos vas a presentar a nuestra cómplice? – rió Eleanor.
- Chicas, esta es Sophia. Es una amiga.
- Claro, amiga. – dijo Niall con ironía.
- Es verdad. – se quejó Liam.
- Li, te creemos. – rió Zayn.
- ¿Quién quiere jugar al Sing Star? – gritó Louis.
- ¡Yo!
- Mayoría absoluta. – dijo Nialler.
- No es justo. Sois casi todos cantantes. – se quejó Eleanor.

Liam se emocionó mucho al recibir los regalos. Los chicos le prepararon un video con todos los momentos que habían pasado juntos, desde que se conocieron hasta ahora, como si fuera un documental sobre One Direction que ellos mismos habían preparado. Al final del video, había una especie de cortos de cada uno hablando sobre Liam, en donde también le felicitaban. En cambio, nosotras le preparamos un álbum de fotos de todos nosotros. Nuestros regalos se parecían mucho, y eso que no habíamos querido decir nada a nadie para que no se copiaran. Coincidencia. Fue una gran noche para todos, pero sobre todo para el cumpleañero. Los pasamos genial todos juntos y Sophia era una gran chica. No nos dejó conocerla mucho porque era muy tímida pero ya se iría integrando más al grupo. Cada vez que Liam miraba a la chica, se le iluminaban los ojos. Mi amigo estaba enamorado, eso se veía de lejos. La fiesta fue un éxito y la Premier ya estaba cerca. ¡Qué nervios!
- ¡Vamos, Perrie!
- ¡Zayn se va a cansar de esperarte!
- ¡Ya salgo! – la puerta del baño se abrió. - ¿Qué tal estoy?
- Preciosa, vamos. – dijo Eleanor.
- Que conste, que esta vez no es culpa mía. Yo fui la primera en acabar de arreglarme. – dije en mi defensa.
- Tranquila, la culpa siempre va a ser tuya de todos modos. – me chinchó Louis.
- ¿Por qué vamos cada uno en coches diferentes? – preguntó Rose.
- Cada uno va con su acompañante. – le explicó Liam que iba de la mano de Sophia pero al ver que los mirábamos, se soltaron.
- ¡Ataca tigre! – le gritó Niall antes de recibir un golpe de parte de su novia y subir al coche con Rose. Después de reírnos, cada uno subió a su respectivo coche.
- ¡Cuánta gente!
- Espero que les guste. – dijo Harry notablemente nervioso.
- Les va a encantar. – le di un beso en la mejilla y me ayudó a bajar del coche.
- Oye, no me contaste que tal el videoclip. – dijo una vez en la alfombra roja que había en la calle.
- Genial, me hicieron repetirlo mil veces pero no quedó mal. Aunque no me quedé a comprobarlo. – dije riendo.
- Por allí vienen Harry Styles y su novia Carolina Senderson. – oí a una entrevistadora que se acercaba a nosotros. – Hola, Harry.
- Hola. – saludó educadamente, yo me aparté un poco pero, con una mano en mi cintura, me acercó a él.
- ¿Estás nervioso por la película?
- La verdad, mucho. Creo que a las directioners les gustará ya que podrán vernos tal y como somos.
- ¿Y cómo es que habéis venido los cinco separados?
- Digamos que más de uno quería aprovechar el tiempo con sus novias. – puso cara de pervertido.
- Tienes una novia preciosa pero, ¿no tenéis una regla de que no podéis salir con la ex novia de un amigo?
- Bueno, eso no es una regla pero siempre lo respetamos.
- ¿Y por qué has hecho una excepción?
- Porque realmente ha valido la pena. – y a partir de ahí dejé de prestar atención hasta que Harry se despidió, firmó algunos autógrafos y se sentó junto a los chicos en la primera fila de la sala de cine.
- ¡Ha sido increíble! – gritamos las seis a la vez.
- Dejad los comentarios para más tarde. – dijo Zayn. – ¡ES LA HORA DE LAS FOTOS! – se llevó a Perrie a rastras.
- ¡Vamos! – me cogió de la muñeca Harry.

Salimos de allí y nos dirigimos todos juntos al hotel. De recuerdo, nos habían revelado las fotos que nos hicimos minutos antes. Estábamos todos muy contentos. La Premier había sido un éxito y todas las personas que pudieron ver la película estaban encantadas con el resultado. Hoy había sido un gran día. Estas últimas semanas estaban siendo magníficas. Desde que volví a ver a Louis de vuelta en Doncaster hasta el día de hoy, había pasado por momentos geniales junto a estos chicos y no dudaba de que aún hubiera más por vivir. Había conocido a gente increíble y hecho grandísimos amigos. Y todo esto me estaba dando cuenta ahora. No todo es como pienso que va a ser, sino como quiero que sea. Porque la vida hay que vivirla día a día junto a las personas que más quiero sin pensar en el mañana. Ahora chicos, me voy a dormir con las chicas que hace mucho que no hacemos una fiesta de pijamas. Aunque esta tiene algo deferente. Hay una nueva persona en nuestro club. ¡Hasta mañana!


2 comentarios:

  1. jaaja este capitulo ha sido divertido y largo jajajaj me encanto!^^

    - ¿Por qué cinco? Podría ser 10 o 40. Incluso podría ser invierno.
    jajaaj esa frase me suenaa little mix cuando se lo preguntan a los chicos de 5sos

    Y ese pique de Luke y Carol me encanto ^^

    Y otra cosa que me encanta es la cancion de cruellaa de vil de Selena, desde q la conozco siempre la tengo en mp3 y movil, no me canso de ella, para mi la cancion es perfecta y selena sale tan guapa en video jajaja me gusta muchoo y me ha dado una alegria que la hayas utilizado es genial!!^^

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  2. Me alegro de que te haya gustado :D
    Jajaja es que vi el otro dia ese video y no podia parar de reir y me dije "Carol, ¿por que no lo pones en la nove? ¡ Y aqui esta! Jajajja
    Si, jajajja. El pique que tienen estos.... Jajaja
    A mi tambien me encanta esa cancion jajajja. Aun me acuerdo de la primera vez que la oí. No podia dejar de bailarla jajajja.
    Un beso guapa <3

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