jueves, 9 de enero de 2014

Capítulo 32 – Una tarde junto a 1D.

Irlanda, España, Alemania, Inglaterra… Por fin se acababa visitar los países europeos. ¿Recordáis lo emocionado que estaba Niall cuando fuimos a Irlanda? Pues esta vez lo estoy yo. ¡Vamos a EE.UU.! Al fin. Estaba deseando volver a casa. No os olvidéis de que yo no nací en Doncaster ni en ninguna parte de Inglaterra. Yo vengo de ese gran país donde hay un gran porcentaje de obesidad y el símbolo de nuestra nación es un águila. ¡Qué emoción! No podía dejar de mirar por la ventana. Lo único que se podía ver eran unas enormes manchas blancas que eran las nubes y el cielo, nada más. Pero a pesar de eso, la sonrisa no se me borraba de la cara. Todos estaban jugando una interesante partida de póker mientras yo no me apartaba de la ventana.
- ¿Qué hay fuera tan interesante para que estés tanto tiempo mirando? – se me acercó Zayn por detrás.
- Dentro de poco llegaremos a Estados Unidos.
- Pero para eso quedan tres horas y media. – dijo riendo.
- Lo sé, pero estoy deseando llegar.
- ¿Oye, que te parece si cuando vayamos a Boston me lo enseñas?
- Eso no suena muy bien. – dije riendo.
- Eres una pervertida.
- Tengo de maestro al mejor. – señalé discretamente a Harry.
- Ya no sabemos que hacer con él. – me empezó a revolver el pelo.
- ¡Para, Zayn! ¡Me estás despeinando! – paró de golpe.
- Salir con Harry te afecta. – una botella de plástico vacía le dio en la cabeza. - ¡Au!
- ¡Te he oído! – gritó mi novio, nunca me voy a cansar de decirlo.
-  Es lo que pretendía. – le tiró la botella a Harry. – Bueno, ¿aceptas mi propuesta?
- Claro. – hacía mucho tiempo que no pasábamos una tarde entre amigos y le necesitaba.

Me obligó a ir con todos para entretenerme. Según él, los científicos habían descubierto una peligrosísima enfermedad que es causada por mirar tanto tiempo por la ventana en un avión. La mongolitis. Bueno, sin contar que Zayn me ha empezado a llamar mongola todo el rato, todo iba perfectamente. El vuelo se me estaba haciendo eterno y yo quería llegar ya. Universo, te ordeno que hagas que este avión vuele más rápido. ¿Universo? ¿Estás ahí? Maldito universo, nunca estás cuando más te necesito. Bueno, lo mejor será que me duerma.

Algo se estaba moviendo, mejor dicho algo me estaba llevando. ¿Qué como lo sé? Pues, supongo que por las manos que me sujetan por la cintura y las piernas. Abrí los ojos pero una luz cegadora me impidió ver. ¿Dónde diantres estábamos? Una vez que pude ver con normalidad me asusté. Estábamos rodeados de fans y yo en los brazos de alguien. Miré hacia arriba y los ojos verdes de Harry me miraron. Estábamos en el aeropuerto. Liam y Louis estaban junto a algunas fans haciéndose fotos y Zayn se estaba despidiendo de Perrie más apartados. ¿A dónde irá esta chica? Tengo que prestarle más atención la próxima vez que me hable. No había ni rastro de Jade, Rose, Eleanor o Sophia. Busqué a Niall y por fin lo encontré hablando con alguien que supongo que será el de seguridad. Volví a mirar a Harry y pensaba volver a quedarme dormida para que me llevara hasta el coche. En sus brazos se está muy a gustito. Las fans nos gritaban cosas pero entre que no las entendía y no quería entenderlas, acabé pasando de ellas.
- Sabes que tienes piernas ¿no? – dijo Harry divertido en mi oído.
- Y tú que no quiero andar ¿verdad? – le respondí con una sonrisa angelical.
- Lo que hay que hacer. – suspiró y continuó caminando hasta el coche. – Hemos montado un numerito por tu culpa.
- ¿Dónde está Perrie? – ignoré a Harry y busqué a la rubia.
- Te lo dijo en Londres y en el avión. ¿Qué voy a hacer contigo, Sweetie? – suspiró Jade.
- ¿Si es tonta que quieres? – Louis se llevó una ostia.
- Ahora va a coger un avión para ir a San Francisco con el resto de su grupo. – me explicó Zayn.
- ¿Y los chicos de 5 Seconds Of Summer? – ellos no me habían dicho nada… creo.
- Digamos que ellos ya han acabado su trabajo. – informó Liam. – Volverán para nuestro último concierto.
- Jo, me habían caído bien.
- Yo creo que echas de menos a Luke. – se burló Niall y otra colleja tuvo dueño.

El coche continuó su camino hasta el Hotel Plaza de Nueva York. La verdad, yo no sé por que era tan caro. Para mí, al menos, por fuera era muy feo. Nos hicieron esperar dentro del coche mientras las personas que estaban a nuestro alrededor se encargaban de todo. Íbamos a ir a comer pero antes querían dejar las maletas en nuestras habitaciones. El coche volvió a arrancar y pusimos rumbo a un restaurante cualquiera. Niall nos hizo conducir cuarenta y cinco minutos porque según su mapa de restaurantes, no me preguntéis de donde lo ha sacado, a donde íbamos servían la mejor carne de la ciudad. Eso tenía que juzgarlo yo misma. Llegamos a la hora punta, eso estaba llenísimo. Niall no se atrevía a bajar pero ya que nos había hecho ir hasta allí…
- Vamos, Niall. – le dijo por millonésima vez Liam. – Está lleno de gente ¿y que más da?
- Nos van a reconocer. – repetía siempre el rubio.
- Mira, duende. – habló pacientemente Eleanor. - ¡¡¡SON CASI LAS CUATRO DE LA TARDE Y NOS HAS HECHO VENIR HASTA AQUÍ SOLO PORQUE QUERÍAS PROBAR LA ESTÚPIDA CARNE ASÍ QUE SACA TU ENORME CULO DE AHÍ Y VAMOS A COMER DE UNA PUTA VEZ!!!
- Sí, señora. – Niall se asustó de la chica y salió corriendo.
- Esa es mi chica. – rió el mayor del grupo.
- Madre mía con la mosquita muerta. – rió Jade.
- Yo quiero… esta cosa. – le señaló Sophia un plato de nombre impronunciable.
- Enseguida tienen su comida, señores. – se fue el camarero.
- ¿Por qué nos llama señores? – preguntó Rose. – Me hace sentir muy vieja.
- Eso será porque lo eres. – le saqué la lengua.
- Eso lo serás tú.
- Lo siento pero estás hablando con la juventud en persona. – le volví a sacar la lengua.
- Crías. – dijo Niall suspirando y se llevó dos collejas. Una de mi parte y la otra de su novia.
- Aquí tienen su comida, señores. – nos trajeron todos nuestros platos. – Que aprovechen.
- Podrías haberte pedido algo más… no sé, tienes platos que seguramente no has probado en la vida y tú vas y ¿te pides una hamburguesa? – me recriminó Sophia que ya había cogido más confianza con todos, o al menos conmigo.
- ¡Eh! ¿Sabes desde hace cuánto que no pruebo una hamburguesa de verdad? ¡Siglos! – dije exagerando mucho con las manos. – Como echaba de menos el acento americano.
- Apenas se les entiende. – rió Eleanor.
- Hablaron los ingleses repipis…
- Además, a ti apenas se te nota. – me apuntó Zayn con su tenedor.
- Años de práctica, querido amigo.
- Teníais que haberla escuchado hablar en el instituto. – recordó Louis.
- Se saltaba la mitad de las palabras. – se rió Jade.
- Criticad a Niall que es irlandés. – me crucé de brazos.
- Tranquila, ya lo hicieron en su momento. – puso su mano en mi hombro. – Somos unos incomprendidos.
- Un momento, también podéis meteros con Rose. Ella es americana. – si ellos se meten conmigo con ella también. Aquí nadie se salva. Lo sé, soy mala pero que se le va a hacer.

Siguieron metiéndose con nosotras dos por nuestro acento aunque según Niall y Harry es sexy. Aunque eso no cuenta mucho ya que son nuestros novios y están amenazados por nosotras dos. Bueno, dejando tonterías a parte. Volver a EE.UU. era genial y Rose pensaba exactamente lo mismo pero lo disimulaba más. Lo único malo es que tuve que ir al baño a vomitar. No lo hice a propósito. Comerme esa hamburguesa era un esfuerzo demasiado grande y mi estómago se había transformado en algo muy pequeñito que se llenaba fácilmente. Nadie lo sabía pero más tarde se lo tendría que decir a Harry si no quiero que me asesine mientras duermo. Se nos estaba pasando el tiempo volando, y cuando quisimos darnos cuenta estábamos cada uno en su habitación. Yo la compartía con Sophia, Eleanor y Jade estaban juntas, Niall y Rose se metieron en la suya, Harry y Louis se despidieron de nosotras y Zayn y Liam se vinieron a la nuestra. Sophia y Liam se sentaron el uno al lado del otro en una cama y Zayn y yo en la otra.
- ¿Qué tal os lo estáis pasando? – rompió Liam el silencio.
- Genial. – dijo su novia.
- Me alegro de que te estés integrando al grupo. – le dio un beso en los labios.
- Parece que nos ha tocado el papel de sujeta-velas. – me dijo Zayn al oído para no ser escuchado.
- Eso es lo que tiene tener a tu novia viajando a la otra punta del país y a tu novio en otra habitación haciendo vete tú a saber que. – me encogí de hombros. – Por cierto. – interrumpí la sesión de mimos de la pareja. Que corta rollos que soy. - ¿Cuándo vamos a ir a Boston?
- No íbamos a ir. – contestó Liam serio.
- Pero sí Zayn me…
- ¡Era broma! – cogí la almohada y empecé a darle golpes con ella.
- Con… –  golpe. – eso… - golpe. – no… - golpe. – se... – golpe. –  bromea.
- Tranquila, fiera. – me cogió Zayn por la cintura con la risa de Sophia de fondo.
- Definitivamente estáis todos locos. – seguía riendo.
- Eso porque solo has estado unos días con estos. – le señalé a los chicos.
- ¡Eh! – se indignaron. – Vosotras no os quedáis atrás.
- Bueno, ¿qué pensáis hacer para el cumpleaños del rubio? – les pregunté ignorando el último comentario. ¿Locas nosotras? Ja.
- Fiesta sorpresa no. – miramos a Liam. – Se lo esperará después de la mía.
- Pues propón tu cosas, memo. – le saqué la lengua.
- ¿Qué os parece hacer una súper fiesta? – propuso Sophia.
- ¡Si! ¡¡A lo Project X!! – grité.
- Deja hablar a los mayores. – Zayn  me dio unas palmaditas en la cabeza y lo asesiné con la mirada.
- Buena idea, al rubio le gusta la fiesta.
- Pues hay que darse prisa en planificarlo todo. – Sophia cogió un papel y un boli. – Solo queda una semana.
- Apunta. – le dije. – Alcohol, patatas y…
- Agua para ti. – me interrumpió Zayn serio.
- Estás de coña ¿no? – le dije bromeando.
- No vas a beber. – me miró esta vez Liam serio. – Aún eres menor.
- Tiene razón. – le apoyó su novia.
- Amargados. – maldije por lo bajo.

Estuvimos planeando todo para que nuestro queridísimo Niall tuviera una fiesta a lo grande. Sabíamos que él era, probablemente, el más fiestero de los cinco chicos y por eso su cumpleaños no podía quedarse atrás. Ya casi era medianoche y ninguno de los cuatro tenía sueño pero como el señor Razón había dicho, ya era muy tarde y había que acostarse. Por cierto, el señor Razón es Liam por si no lo sabías. Nos despedimos de los chicos con un abrazo y nos quedamos Sophia y yo solas. Al principio surgió el típico silencio incómodo pero estar calladas no es lo que hicimos segundos después. Nos tiramos hasta casi las tres de la mañana creo hablando sobre cosas triviales. Lo que nos gusta, lo que odiamos, cómo conocimos a los chicos y, por supuesto, nos pusimos a criticar a nuestras respectivas parejas. Somos muy malas las dos, no hace falta que lo penséis.
- ¡HORA DE LEVANTARSE! – gritó una voz por un megáfono. Esperad, ¿he dicho megáfono?
- ¡QUERÉIS APAGAR ESE TRASTO! – esa era la voz de mi compañera de cuarto.
- Vamos, cariño. No querrás quedarte aquí ¿verdad? - ¿qué hacía Liam aquí? Me estoy perdiendo muchas cosas por fingir estar durmiendo.
- Vamos a ver… ¡¡¡PODÉIS LARGAROS DE UNA MALDITA VEZ!!! – iba a usar otras palabras pero una tiene que contener a su boquita ¿no?
- Vaya carácter que tienen las dos. - ¿Por qué nuestra habitación estaba llena de idiotas? En el buen sentido ¿eh?
- Al fin se van. – suspiró Sophia. - ¿De dónde sacarán esas cosas?
- ¿Te refieres al megáfono? – asintió. – No tengo ni idea.
- Voy a vestirme. – abrió el armario y se puso a rebuscar. – Me encanta tu camiseta.
- Gracias. Fue un regalo de Eleanor. – me miró interrogante. – Por robarme al novio.
- ¿Te robó a Harry?
- No, a Louis. – y le expliqué la historia.
- ¡Que fuerte! – fue lo único que dijo. - ¿Y no le guardas ni un poquito de rencor?
- ¿Rencor? Sí me ha regalado una camiseta, ¿cómo voy a guardarle rencor? – reí.
- Estáis locas. – salimos de la habitación para ir a desayunar. - ¿Los ves por algún lado?
- No.
- ¡¡ESTAMOS AQUÍ!! – alguien gritó en nuestro oído. Allí había cinco memos con un megáfono.
- Gracias por la sordera crónica. – dijimos las dos con sarcasmo.
- De nada. – no podíamos enfadarnos con ellos si nos ponían esa versión mala de la carita de cachorrito.
- ¿Dónde están las chicas?
- Se fueron temprano a dar un paseo. – dijo Louis.
- ¿Temprano? Pero si serán las ocho de la mañana o por ahí. – ¿madrugar para caminar? Definitivamente están locas.
- Carol, son las once y media de la mañana. – dijo Niall. – Deberías ir a un médico, me estás preocupando. – colleja para el rubio.
- Os toca veniros con nosotros al estadio, lo siento. – dijo Liam.
- Que remedio. – cada una cogió un croissant y salimos de allí.
- ¿Qué tal vas? – me preguntó Harry.
- Bien pero no quiero más. – le tendí el croissant.
- Acábatelo. – negué con la cabeza. – Carol, come. – volví a mover la cabeza diciendo que no.
- Carol, piensa que el croissant es Harry. – dijo Louis al parecer en serio. Para hacerles reír y que se callaran le pegué un gran mordisco. - ¿Ves que así es más fácil? – colleja para el tonto de parte del ricitos.

Llegamos al enorme Madison Square Garden y yo aún no había acabado de comer. Bueno, solo me quedaba un minúsculo trocito que “sin querer” se me cayó en una papelera. Nadie se dio cuenta pero que conste que yo hice mi mayor esfuerzo. Entramos por un de las puertas de atrás y seguimos a los chicos por unos pasillos grises. Daba un poco de yuyu. Harry me cogió de la mano para que no me quedara atrás y seguimos andando hasta llegar al escenario. Sophia y yo nos sentamos en la segunda fila de asientos a esperar. Pasaron no sé cuantos minutos y los chicos no estaban allí. Bueno, no pasa nada. Estoy bien acompañada, Sophia es genial. Divertida, simpática, amable, un poco tímida y a la vez loca. Estábamos hablando hasta que una guitarra nos interrumpió. ¿Os acordáis de esa escena en This Is Us en la que los chicos tocan una versión diferente de Last First Kiss? Sí, esa que es reggae. Pues bien, estaban haciendo algo parecido con Over Again.
- Son geniales. – dijo Sophia cuando terminaron.
- Sí, son muy buenos. Tenemos mucha suerte de conocerlos. – fuimos hasta donde ellos estaban.
- Oye, ¿que te parece si nos haces un mini concierto? – me preguntó Niall. ¡Pero será burro!
- No, no, no, no, no y definitivamente no.
- ¿Eso es lo que les responderás a tus fans? – me picó Louis. No sigas por ahí, chaval – Oh, vamos. Nosotros seremos tu público.
- Vale. – dije a regañadientes después de que me insistieran y ya sabéis lo pesados que pueden llegar a ponerse.

Se fueron los seis a la primera fila no sin antes dejarme una guitarra. No tenía muchas canciones, o esa era la escusa que había puesto pero los muy cotillas habían descubierto mi diario. No era un diario tipo “Querido diario, hoy el chico que me gusta me ha mirado.” No, era un lugar para poder escribir mis canciones. Algunas sobre mí, otras sobre el mundo en general y el resto, pues sacaba las ideas de películas o libros que me gustaban. Cogí la guitarra y empecé con Naturally.
- How you choose to express yourself? It’s all your own and I can tell. It comes naturally, it comes naturally. – empecé a cantar. – You follow what you feel inside. It’s intuitive, you don’t have to try. It comes naturally, it comes naturally. – vi como me miraban atentamente. – And it takes my breath away. What you do so naturally? – tocaba el estribillo. – You are the thunder and I am the lightning and I love the way you know who you are and to me it’s exciting. When you know it’s meant to be. Everything comes naturally. It comes naturally when you with me, baby. Everything comes naturally, it comes naturally, baby. – se habían puesto a bailar.You have a way of moving me. A force of nature, your energy it comes naturally, it comes naturally. And it takes my breath away, every time. What you do so naturally? - estaba flipando. Los seis seguían bailando. - You are the thunder and I am the lightning and I love the way you know who you are and to me it’s exciting. When you know it’s meant to be. Everything comes naturally. It comes naturally when you with me, baby. Everything comes naturally, it comes naturally, baby. When we collide sparks fly. When you look in my eyes it takes my breath away. You are the thunder and I am the lightning and I love the way you know who you are and to me it’s exciting. When you know it’s meant to be. Everything comes naturally. It comes naturally when you with me, baby. Everything comes naturally, it comes naturally, baby. – y se acabó.
- ¡Otra, otra! – gritaban los cinco chiflados.
- No. – no iba a volver a cantar.
- Eres muy buena. – me halagó mi amiga.
- ¿Qué hacemos ahora? – buena táctica, Carol, cambia de tema.
- Hemos pedido unas pizzas. – dijo Zayn. – Por cierto, ¿tú cuándo escribes las canciones?
- Depende, cuando tengo inspiración. – era obvio.
- ¿Y de dónde sacas unas letras tan bonitas sin ayuda de nadie? – esta vez fue el rubio. ¿A dónde querían llegar?
- Pues… de las ¿pelis?
- ¿Está también? – Louis, cállate.
- Em… no. – dije tímida. Todos querían oír mi respuesta, malditos memos. – Me inspiré en… esto… pues… en Harry. – dije bajito.
- No te hemos oído. - ¿y tú te haces considerar mi amigo, Payne?
- ¡¡¡EN HARRY!!! – exploté. - ¡¿Contentos?! – al parecer sí porque empezaron a reírse todos menos Harry.
- Que mona. – me atrapó mi novio entre sus brazos.
- Quiero pizza.
- ¿Ahora piensas en comer? – preguntó Zayn antes de marcharse. – Hay que ver con esta chica…

De la nada, volvió Zayn con dos cajas de pizza tamaño extra gigante. Ya sabéis que aquí hacen la comida más grande de lo normal. Bueno, pues eso que se nos unieron también los músicos. ¿Os acordáis de Josh, Dan y Sandy? Pues esos mismos. Nos lo estábamos pasando genial y eso que no estaban ni Jade, ni Rose ni Eleanor y que no se nos olvide tampoco Perrie. Cuando terminamos de comer, nos despedimos de todos y nos fuimos para más tarde tener que volver para su gran concierto. Esta vez nos habíamos infiltrado entre el público. Nos lo estábamos pasando genial, era mejor estar entre las fans que a un lado del escenario. ¡WTF! ¿Qué hace Niall con una escoba? ¿Y Louis por qué está haciendo el pino? Que gente más rara.”Sois las mejores fans del mundo. Os queremos”. Liam fue el encargado de dar por finalizada la actuación.
- ¿Nos podemos ir al hotel? – pidió Eleanor después de bostezar.
- Ahora vamos, cielo. – ¡que monos que son, por dios!
- Buenas noches. – nos despedimos Sophia y yo.
- Acordaros de que mañana nos tenemos que levantar pronto para irnos a Carolina del Norte. – nos recordó por septuagésimo novena vez Liam. Si, llevaba la cuenta. ¿Pasa algo?
- ¿Apago la luz? – le pregunté a Sophia nada más meterme en la cama.
- Si. – se hizo el silencio. – Oye, ¿tú crees que les caigo bien a las demás?
- ¿A que viene esa pregunta? – me giré y la vi mirando el techo.
- No sé, cómo se han ido esta mañana sin nosotras.
- ¡Ah, eso! No se lo tengas en cuenta. – le resté importancia. – Créeme, les caes bien.
- Gracias, Carol.
- ¿Por qué?
- Por estar conmigo y apoyarme.
- Para eso están las amigas ¿no? – dicho esto, las dos nos dormimos. Mañana iba a ser un día muy largo.


2 comentarios:

  1. Vas Happenin'?
    Quiero que sepas que mientras he ido leyendo no he parado no reírme con las tonterías que hacen. En este capítulo han para de recibirse collejas jajaja.
    En primer lugar, ¿por qué no me llevan a EE.UU.? Injusticia. Yo quería ir a MSG para que así me diesen uno de esos mini conciertos. Segundo, me parece muy bonito la relación que tienen Carol y Sophia, es difícil ser la novia de una de los chicos pero buaaano, ya está Carol para solucionarlo. Y tercero, escribe ya la súpermegaultra fiesta de Niall, tengo el presentimiento de que va a estar genial (invítame xd).
    Nos vemos en el próximo cap. Un beso<3

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  2. ¡¡Hello!!
    Me alegro JAJAJ. En este capitulo las collejas son para todo el mundo. Aunque algunos se las merecen. Yo también quiero ir a EE.UU. con esos cinco buenorros. Es muy injusto. Se están haciendo muy friends forever. Normal que sea difícil, ser la novia de un famoso es muy chungo pero... ¡¡SUPERCAROL IS HERE!! JAJAJ. Tranqui, la super fiesta de Nialler necesita tiempo y claro que estás invitada.
    Un beso y hasta el siguiente. <3

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